Source: The Conversation – (in Spanish) – By Humberto García Pérez, Personal Docente e Investigador en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Departamento de Filología Hispánica, área de Lengua Española., Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

¿Qué tienen en común una clase de español, una consulta de un neurólogo y la búsqueda del autor de un asesinato? Tres áreas tan diferentes de la vida pueden depender de los conocimientos de especialistas en una única materia: la fonética.
¿Sabía qué cuando articulamos el sonido p de la palabra “pato” se produce una explosión en nuestra cavidad bucal? Por esta razón, la grafía
se corresponde en fonética como un sonido “oclusiva” (porque para pronunciarla se produce primero una oclusión de la salida del aire que luego se vence produciendo esta “explosión” de sonido).
No solemos pararnos a pensar en cómo se emiten los sonidos que pronunciamos, ni de qué manera percibe nuestro oído lo que escuchamos. A esto se dedica la fonética, a estudiar los sonidos del habla humana: es la rama de la lingüística que “estudia los elementos fónicos de una lengua desde el punto de vista de su producción, su constitución acústica y su percepción”.
Esta definición alude a las tres principales ramas de esta disciplina: la fonética articulatoria, encargada de estudiar los procesos de fonación y articulación de los sonidos; la fonética acústica, que analiza las propiedades físicas de los sonidos, esto es, los componentes que conforman la onda sonora compleja del sonido; y la fonética auditiva, vinculada con el proceso de recepción y percepción de la onda sonora.
A partir de estas tres perspectivas de análisis de los sonidos, en este artículo abordaremos las variadas aplicaciones prácticas que tiene la fonética en la sociedad actual.
Los sistemas fónicos de las lenguas
Enseñar un idioma exige asimilar el sistema fónico de una nueva lengua, para lo que hace falta conocimientos y técnicas de fonética. La fonética auditiva nos permite llevar a cabo el diseño de ejercicios para entender y practicar cómo se pronuncian los sonidos de la lengua que estamos aprendiendo.
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Por ejemplo, podemos realizar ejercicios de escucha en los que intentar identificar al extranjero a partir de grabaciones de hablantes nativos y foráneos de la lengua meta. El alumnado deberá señalar aquellos elementos gramaticales, semánticos y fónicos que identifiquen a los dos tipos de interlocutores.
Ortología: la ortografía del sonido
En ámbitos como la filología es de vital importancia conocer los aspectos fónicos de la lengua objeto de estudio y adquirir las competencias en expresión oral y ortología, que sirve para pronunciar correctamente los sonidos de una lengua. La ortología es a la lengua hablada lo que la ortografía a la lengua escrita: el conjunto de normas que definen cómo se deben articular los fonemas de cada idioma.
Sin duda, esto cobra especial relevancia en el ámbito comunicativo, siendo una formación indispensable para periodistas o políticos. Por ejemplo, un error ortológico sería intentar realizar las grafías “b” y “v” como dos sonidos diferentes. Esto no es correcto, ya que ambas representan al fonema bilabial sonoro /b/ (también “oclusivo”, como la [p] de pato).
Patologías que delata el habla
Entender cómo se producen los sonidos y de qué manera los articulamos permite diferenciar distintos tipos de trastornos del habla en función del proceso fónico afectado.
En el caso de los trastornos de la voz, estos se relacionan con patologías que afectan a la fonación, es decir, al proceso mediante el cual se produce la voz gracias a la vibración de las cuerdas vocales. En este sentido, existen disfonías, que pueden ser de origen orgánico, esto es, producidas por lesiones en las cuerdas vocales; o de origen neurológico –las disartrias–, generadas, por ejemplo, por enfermedades neurodegenerativas.
Por otro lado, cuando la disfunción impacta en la articulación, nos encontramos con trastornos del habla, que incluyen disglosias de origen anatómico, como el labio leporino; dislalias de tipo funcional, como los trastornos fonéticos; y disfluencias de origen neurológico, siendo un ejemplo la tartamudez.
También forman parte de los trastornos del habla los trastornos perceptivos, que se asocian con la pérdida auditiva, con alteraciones de la audiopercepción o el llamado “efecto McGurk”, en el que se utiliza la lectura labial como una herramienta para mejorar la comprensión auditiva.
El especialista en fonética clínica colabora con otros especialistas (foniatras, otorrinolaringólogos o neurólogos) en la detección de estas patologías a través de la recopilación de datos fonéticos.
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La fonética y la justicia
La lingüística forense es una disciplina de la lingüística aplicada que vincula la lengua con el ámbito judicial mediante la atribución de autoría y la identificación de hablantes. En este campo encontramos dos elementos clave: la pericia lingüística y el lingüista forense.
La pericia lingüística implica la utilización de textos, ya sean escritos u orales, como evidencia judicial. El lingüista forense, por su parte, se encarga de la obtención de pruebas que analicen las manifestaciones lingüísticas orales con el fin de que sean relevantes en un proceso judicial.
La labor de estos profesionales ha permitido resolver casos policiales como el asesinato en Cantabria de Ángel Prieto, sucedido en 2017: la voz de uno de los autores, que llamó a la Cruz Roja, reveló su origen, su nivel de estudios y su edad.
También un experto en fonética fue el que supo encontrar la pista en las grabaciones de los secuestradores de Anabel Segura. Estos casos y muchos más se detallan en el libro Atrapados por la lengua: 50 casos resueltos por la Lingüística Forense(2021), escrito por Sheila Queralt.
La fonética es una rama de la lingüística que en España se imparte en los estudios de grado vinculados a la filología hispánica. La trayectoria académica de los estudios de esta disciplina se remonta a la labor de lingüistas como Tomás Navarro Tomás, Antonio Quilis o Eugenio Martínez Celdrán.
Su amplio abanico de aplicaciones ofrece un espectro profesional que se adapta a diferentes intereses.
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Humberto García Pérez trabaja para la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
– ref. ¿Para qué sirve la fonética? De la enseñanza de idiomas a la lingüística forense – https://theconversation.com/para-que-sirve-la-fonetica-de-la-ensenanza-de-idiomas-a-la-linguistica-forense-240863
