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¿Está Portugal en un callejón sin salida político?

¿Está Portugal en un callejón sin salida político?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Ángel Rivero Rodríguez, Profesor titular de Ciencia Política, Universidad Autónoma de Madrid

Luís Montenegro, el primer ministro portugués. photocosmos1/Shutterstock

El pasado 18 de mayo, Portugal celebró elecciones legislativas y el ganador fue Luís Montenegro, líder de la coalición Alianza Democrática, formada por los partidos de centro derecha Partido Social Demócrata (PSD) y Centro Democrático y Social (CDS).

El triunfador era el primer ministro en funciones y las anteriores elecciones se habían realizado poco más de un año antes. La razón de la convocatoria electoral en tan corto plazo de tiempo era que su gobierno estaba en minoría en el Parlamento y el Partido Socialista (PS), que permitió en su momento la formación del ejecutivo, había hecho ahora de la dimisión de Montenegro una cuestión principal.

Aparentemente, nadie quería estas elecciones. Pero la extrema izquierda las había propiciado con una fracasada moción de censura. El centenario Partido Comunista Portugués (PCP) y el más juvenil Bloco de Esquerda (BE) cosecharon los peores resultados de su historia, con tres diputados y un diputado respectivamente.

Si se recuerda que los primeros habían llegado a tener en un pasado ya lejano 47 diputados y los segundos habían alcanzado hace poco los 19, puede entenderse el ambiente fúnebre en el que se han sumido. Que la extrema derecha (Chega!) sea ahora el primer partido en votos en los antiguos feudos de la izquierda al sur del Tajo da que pensar.

Las maniobras no funcionaron

El Partido Socialista aparentemente tampoco quería las elecciones porque su líder, Pedro Nunes Santos, deseaba que el gobierno centrista se desgastara en comisiones de investigación sobre el presunto trato de favor en contratos públicos concedido a la empresa de la familia del primer ministro. Pero la maniobra no funcionó y la inercia del momento acabó por desbordar a su impulsivo y locuaz líder.

Desde que Santos tomó las riendas del partido se han sucedido dos elecciones generales. En las de marzo de 2024 el PS perdió 42 diputados; en las recientemente celebradas, perdió otros 20. El sucesor de António Costa recibió un partido con una mayoría absoluta de 119 diputados y lo ha abandonado, al dimitir tras este segundo gran fiasco electoral, con 58. Son los mismos que tiene Chega!, a falta de los resultados definitivos. La Asamblea de la República, el parlamento de Portugal, tiene 230 diputados y, por tanto, la mayoría se sitúa en los 116.

El caso de Santos es interesante porque forma parte de una hornada de políticos criados en el partido cuya ambición e impaciencia están asociados al cambio radical que supusieron las elecciones legislativas de 2015 en el sistema de partidos portugués.

Hasta entonces era una regla no escrita que en Portugal gobernaba el partido más votado y que los partidos democráticos que ganaran, pero en minoría, podían formar coaliciones de gobierno o acuerdos legislativos con las otras formaciones democráticas, esto es, con los partidos que defienden la democracia occidental. Pero no con los partidos revolucionarios que intentaron la imposición del socialismo en Portugal.

Esto explica que el PS haya gobernado dos veces en “gran coalición” con los partidos de la derecha, pero que nunca hayan formado parte de los gobiernos democráticos los partidos de la extrema izquierda.

Pues bien, Santos fue un defensor denodado de la ruptura con este modus vivendi y ahora la extrema izquierda agoniza y el PS ha tenido uno de los peores resultados de su historia. Es más, puede haber dejado de ser el principal partido de la oposición. Lo sabremos cuando haya resultados definitivos.

Un líder acusado de corrupción que revalida su sitio

Luís Montenegro, acusado de corrupción por unos y otros, consiguió no solo revalidar ser la fuerza más votada en el parlamento, sino que pasó de 80 a 89 diputados. Para algunos en su propio partido, este resultado está envenenado. Por una parte, consolida a un líder sobre el que pesa un interrogante sobre su probidad. Pero, además, ha hecho del “no es no” a los acuerdos de gobierno con Chega! su palabra de honor.

Si hubiera fracasado todo sería más fácil: se le habría podido sustituir por alguien de su partido con mayor cintura en la relación con Chega!, es decir, habría bastado con que ganara las elecciones con menos diputados que en la convocatoria anterior.

Para complicar las cosas, los liberales de Iniciativa Liberal (IL) se han quedado en 9 diputados, y la esperanza de alcanzar con ellos una mayoría no ha prosperado.

En suma, Montenegro, rotas las antiguas reglas, no tiene con quien alcanzar una mayoría en el parlamento. Su única opción es que el PS encuentre un líder partidario del viejo acuerdo (algo improbable) o que Chega! afloje y le haga una oferta razonable que le permita salir airoso cancelando sus enfáticas promesas de que “con esos, nada de nada”.

En Portugal, el presidente de la república, Marcelo Rebelo de Sousa, ejerce las funciones propias de un rey en la monarquía constitucional: nombra al primer ministro y actúa como un poder neutro que coordina los otros poderes para evitar que choquen de una manera destructiva. Su dilema es si elegir al candidato más votado cuando este carece de apoyo suficiente en el Parlamento. Para ello habría de convencer al PS o a Chega! de que aceptaran, lo que a día de hoy parece imposible.

Más complicado sería que el presidente buscara un candidato de consenso que aceptaran los partidos, una fórmula que ya se ensayó en el pasado. Toca esperar.

The Conversation

Ángel Rivero Rodríguez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ¿Está Portugal en un callejón sin salida político? – https://theconversation.com/esta-portugal-en-un-callejon-sin-salida-politico-257423

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