Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish
.china.org.cn | 09. 10. 2025
● Con un clima agradable y lejos de la temporada de lluvias, el último trimestre del año es ideal para practicar astroturismo en Brasil, que ofrece numerosos destinos con baja contaminación lumínica y es ideal para observar el cielo.
● Los parques nacionales brasileños ofrecen excelentes cielos oscuros y permiten completar la visita diurna a una naturaleza exuberante con experiencias nocturnas bajo las estrellas.
Brasil se perfila como uno de los destinos más atractivos para el astroturismo en el hemisferio sur. Gracias a su ubicación privilegiada y baja contaminación lumínica, ofrece vistas únicas del firmamento, incluyendo constelaciones que no son visibles en el norte como la emblemática Cruz del Sur que presente en la bandera del país.
El astroturismo es una modalidad de excursión que aprovecha los lugares naturales con poca luz artificial para ofrecer experiencias de contemplación del cielo nocturno. Después de la pandemia creció y se volvió una tendencia global, con una oferta cada vez mayor en varios polos de naturaleza en todo Brasil.
Un estudio reciente analizó el potencial astroturístico de casi 80 parques nacionales brasileños, puntuando la calidad del cielo nocturno, la probabilidad de que haya cielo despejado y el nivel de infraestructura turística. La calidad del cielo es el parámetro más importante, ya que indica cuán oscuro: es decir, cuán poco afectado está el lugar por el exceso de luces artificiales, que impiden una buena observación de las estrellas..
Según un estudio publicado en la Revista Brasileña de Ecoturismo, “El atlas mundial de luminosidad artificial del cielo nocturno indica que Brasil es uno de los países del G20 con los niveles más bajos de contaminación lumínica”. El trabajo también señala los beneficios del astroturismo para la salud y el bienestar de las personas.
El acceso a los parques nacionales brasileños ha crecido de manera constante: el total de visitas alcanzó el año pasado los 12,5 millones, según datos del gobierno federal. Según los análisis, ocho de ellos fueron considerados excelentes para el astroturismo, y 25, con una calificación ligeramente inferior, están clasificados como óptimos.
Cinco opciones para practicar astroturismo en Brasil
Lençóis Maranhenses
Entre los mejores lugares para observar el cielo se encuentra el Parque Nacional de los Lençóis Maranhenses, donde pueden verse a simple vista lluvias de meteoritos, la Vía Láctea, nebulosas y decenas de constelaciones, sin necesidad de instrumentos. Su ubicación, justo debajo de la línea del Ecuador, permite contemplar estrellas de los hemisferios norte y sur.
Las excursiones, que comienzan al atardecer y son guiadas por expertos, ofrecen una experiencia de aprendizaje sobre el cosmos en medio de las imponentes dunas blancas del parque, reconocidas como Patrimonio Mundial por la Unesco.
Cerca del parque, el pequeño pueblo de Atins ofrece un refugio perfecto para quienes buscan naturaleza, tranquilidad y aventura. Al caer la noche, la región revela un fenómeno digno de película: el plancton luminoso transforma el mar en un espejo de luz. Esta experiencia mágica solo puede vivirse durante la luna nueva, cuando la oscuridad realza la bioluminiscencia y convierte el paisaje en un espectáculo natural extraordinario.
Parque Estadual do Desengano
A unos 170 kilómetros al noreste de Río de Janeiro se encuentra el primer parque brasileño reconocido por su cielo oscuro, ideal para la observación astronómica gracias a su baja contaminación lumínica. Allí se puede contemplar con claridad la Vía Láctea y participar en caminatas nocturnas guiadas. El lugar también ofrece actividades de educación ambiental, recorridos entre senderos y estancias históricas. Cada año se celebra un festival astronómico que reúne a expertos y aficionados.
Parque Nacional Iguazú
En el sur de Brasil, el Parque Nacional de Iguaçú —famoso por albergar una de las maravillas naturales más impactantes del mundo, las cataratas del Iguazú— ofrece también una experiencia nocturna singular: el “Cielo de las Cataratas”. Esta actividad de astroturismo permite contemplar el firmamento desde un mirador con vista privilegiada a las cascadas. En grupos reducidos, los visitantes se recuestan sobre mantas y almohadas, rodeados de naturaleza, para observar un cielo limpio y estrellado. La propuesta se enriquece con relatos de la cosmovisión local, que interpreta la Vía Láctea como el “camino del tapir”, la senda que transitan los espíritus después de la muerte. También es posible descubrir constelaciones oscuras, delineadas por las nubes de polvo interestelar que atraviesan la galaxia.
Chapada dos Veadeiros
Los cielos de la Chapada dos Veadeiros, una gran meseta es considerada uno de los mejores destinos del país para el astroturismo. Entre mayo y septiembre, el clima seco y las noches sin luna ofrecen condiciones ideales para ver la Vía Láctea con claridad. En varios puntos del parque es posible tomar fotografías del cielo y participar en observaciones guiadas por especialistas, que ayudan a descubrir los secretos del universo con potentes telescopios.
Serra da Capivara
En el noreste de Brasil, este parque nacional se destaca por su impresionante patrimonio arqueológico, con miles de pinturas rupestres de hasta 25.000 años de antigüedad. También es un lugar ideal para el astroturismo, gracias a su cielo limpio y despejado. Se están desarrollando nuevas actividades nocturnas para que los visitantes puedan fotografiar las estrellas en un entorno único.
Embratur se sumó recientemente al Programa Naturaleza con las Personas, impulsado por el Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio), con el objetivo de promover el turismo en áreas protegidas de forma sostenible. La iniciativa busca aumentar el número de visitantes en estas regiones, conciliando la preservación ambiental con la generación de ingresos para las comunidades locales. “Embratur tiene la responsabilidad de presentar Brasil al mundo, y si hay algo que nos ayuda a proyectar una imagen positiva son las unidades de conservación. No tenemos cómo promover Brasil por otro camino que no sea el de la responsabilidad ambiental o climática”, afirmó Marcelo Freixo, presidente de la entidad. Brasil cuenta con 75 parques nacionales distribuidos por todo el territorio, administrados por el ICMBio, que depende del Ministerio del Medio Ambiente y Cambio Climático.
