lass=”text-align-justify” id=”page-title”>Cuba reafirma legitimidad de los procesos de nacionalizaciones ocurridos en la década de 1960
La Habana, 28 de abril de 2026-. Las nacionalizaciones de propiedades extrajeras llevadas a cabo en Cuba en la década de 1960 fueron absolutamente legítimas, apegadas a la Constitución cubana de 1940, leyes nacionales y la práctica del Derecho Internacional. Todas contemplaron fórmulas de compensación adaptadas a la práctica internacional de la época, mediante acuerdos de gobierno a gobierno. Con los gobiernos de Canadá, España, Francia, Gran Bretaña y Suiza se llegó a acuerdo y fueron debidamente compensados.
El gobierno de Estados Unidos rechazó la propuesta de compensación e incluso se negó a sentarse a tatar de buscar una fórmula mutuamente aceptable por vía de la negociación. ¿Por qué iba a hacerlo, si ya en esa época planificaba en secreto el derrocamiento por la fuerza del gobierno revolucionario y entrenaba a un destacamento de mercenarios para invadir el país? Tras la victoria de Playa Girón, el gobierno cubano aun insistió en la propuesta de sentarse a buscar una solución, a lo que Estados Unidos no respondió. Esa es la verdad. Si los antiguos dueños estadounidenses no fueron compensados, fue porque su gobierno jugó política y hostilmente con el tema.
Desde entonces, el gobierno de los Estados Unidos ha provocado a Cuba y a los cubanos un inmenso daño humano y material por vía de la agresión militar, el terrorismo, el respaldo material a bandas criminales, el sabotaje económico, la guerra biológica y el brutal bloqueo económico. Con apego al derecho, la ética y el sentido común, el pueblo cubano merece compensación por un daño tan despiadado y prolongado, con efecto sobre varias generaciones de nuestros compatriotas. Naturalmente, es un daño muy superior al que pudieron haber experimentado los antiguos propietarios por motivo de la conducta de su gobierno.
Durante años, Cuba ha manifestado la disposición a sentarse a dialogar sobre el tema de las reclamaciones y compensaciones mutuas, con el reclamo de cada parte sobre la misma mesa. Es una posición amparada por la legislación nacional.
Tomado del perfil de Facebook de Carlos R. Fernández de Cossío, VM de Relaciones Exteriores de Cuba.
