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¿En qué radica el atractivo del «paseo rural» en China entre los jóvenes occidentales?

¿En qué radica el atractivo del «paseo rural» en China entre los jóvenes occidentales?

Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish

.china.org.cn | 09. 05. 2026

La tendencia «China Travel» en las redes sociales internacionales ha despertado una nueva ola de interés. Si los «paseos urbanos» en ciudades como Beijing, Shanghai, Guangzhou y Shenzhen ya se habían convertido en una experiencia habitual para los turistas extranjeros, ahora los «paseos rurales» emergen como una nueva etiqueta de moda. Los videos sobre la vida rural en China se vuelven virales con frecuencia en el exterior, algunos con más de cien millones de visitas, así como el tema «China auténtica». Comentarios como «¿China es realmente así de hermosa?» son cada vez más comunes.

El turismo rural ha sido durante mucho tiempo un segmento popular en los viajes a nivel mundial. La Provenza francesa es un ejemplo exitoso. Otros son las áreas rurales alrededor de Queenstown en Nueva Zelanda, la isla de Jeju en Corea del Sur y Chiang Mai en Tailandia, todos ellos destinos turísticos muy conocidos. Sin embargo, por mucho tiempo, la China del campo se asoció con la pobreza y el subdesarrollo. Expresiones como «polvoriento en los días soleados y con barro en los lluviosos» describían la vida en muchos pueblos. Incluso a los locales les resultaba difícil imaginar que su terruño se convirtiera en algo parecido a la «Provenza», y mucho menos en algo mejor. Mientras tanto, los medios occidentales, a menudo sesgados, han utilizado los desequilibrios en el avance regional de China como base para criticar la trayectoria de su desarrollo. Estas narrativas distorsionadas han confundido la percepción del público occidental.

Con la victoria sobre la pobreza y el avance continuo de la revitalización rural, el campo chino ha registrado una transformación. Hoy en día, una extensa red de autopistas, puentes de clase mundial que cruzan montañas y valles, y una amplia cobertura de Internet han conectado incluso a las aldeas más remotas con el sistema de desarrollo nacional. La integración de la agricultura, la cultura y el turismo ha mejorado la infraestructura rural, y ahora son comunes en las aldeas y pueblos las casas de familia, los campamentos, las bases de viajes educativos y las rutas de senderismo temáticas. Mientras tanto, las políticas y los servicios de entrada siguen mejorando, y los sistemas de pago móvil se alinean cada vez más con los estándares internacionales lo que brinda un sólido apoyo para que el turismo rural siga las nuevas tendencias. En muchos sentidos, su auge es el resultado natural de la mejora del país y de su creciente participación mundial.

De hecho, ya ha reportado un crecimiento explosivo en los últimos años. Al 2025, el rubro alcanzó los 1,5 billones de yuanes, casi la mitad del turismo interno y se convertió en un pilar de las economías rurales. En Zhejiang, los alojamientos en casas familiares de alta gama en Moganshan y la Ciudad del Té Blanco de Anji, junto con la de Jiuba en Tongzi, provincia de Guizhou, y la aldea tibetana de Zhagana en la provincia de Gansu, son ejemplos típicos del cambio de «recursos poco conocidos» en una «economía próspera». Con la continua flexibilización de las políticas de visas, cada vez más blogueros extranjeros visitan la China rural y expresan su sorpresa al descubrir que «es realmente así de hermoso», lo que refleja la continuación de esta tendencia.

Cuando los visitantes pasan del turismo urbano al rural, no se trata simplemente de un cambio de destino, sino de perspectiva. Recorren no solo sitios emblemáticos, sino también mercados, viajan en autobuses, se alojan en casas de familia y participan en actividades folclóricas. El atractivo del «paseo rural» radica en parte en su contraste, no solo entre el pasado y el presente de la China rural, sino también en cómo los logros de la gobernanza despiertan la curiosidad entre la juventud occidental. Mientras algunos países enfrentan desafíos de gobernanza como la división social, la creciente brecha de riqueza y las altas tasas de criminalidad, la sociedad china avanza hacia la integración urbano-rural, la prosperidad común y el desarrollo sostenible, posicionándose como un «modelo» ampliamente reconocido. Detrás del tema «China real» se esconde una pregunta más profunda: «¿Cómo lo logró?». No se trata solo de jóvenes de países desarrollados; delegaciones de países en desarrollo también visitan la China rural para aprender y estos viajes de estudio se realizan casi a diario.

Desde «mostrar China» hasta «entrar en China», y desde «hablar de China» hasta «vivir China», los intercambios interculturales con el resto del mundo aumentan. Tomando como ejemplo el turismo rural, los visitantes extranjeros pueden alojarse en casas de familia, disfrutar de la cocina campestre y de las tradiciones del patrimonio cultural inmaterial, ademán observan caminos limpios, servicios públicos estables, transporte accesible y servicios bien desarrollados, todo lo cual refleja una sólida infraestructura, gobernanza pública y capacidad organizativa. Los campos, las cocinas tradicionales, la artesanía, los rituales estacionales y los lazos comunitarios se unen para formar una estética estable y cálida de la vida rural.

El campo se considera una ventana a la capacidad de gobernanza, la calidad del desarrollo y la confianza cultural del país. Cuando los blogueros recorren en bicicleta las limpias carreteras de los pueblos, se quedan en casas de familia boutique con patio e interactúan con agricultores que transmiten en vivo desde sus teléfonos inteligentes, el impacto de lo que ven no puede ser contrarrestado por ningún reportaje escrito sesgado.

¿Cómo es realmente la modernización china? La respuesta está en los detalles de la vida cotidiana y los medios de subsistencia de la gente. A medida que el país siga desarrollándose y abriéndose, la «China real» llegará al mundo a través de narrativas visuales más auténticas, lo que permitirá que más personas vean la belleza, la comodidad y la vitalidad de sus zonas rurales, y ayudará al mundo a comprender mejor la sabiduría y el toque humano de su gobernanza. Se espera que, en el futuro, más turistas viajen a diferentes rincones de China, vivan su desarrollo y giro de 180 grados a través de recorridos a pie. Después del «Paseo rural», surgirán otras formas de visita, tendiendo puentes para el intercambio cultural y el aprendizaje mutuo entre China y otros países.

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