Source: The Conversation – (in Spanish) – By Mariola Moreno, Investigadora en el ICS, Universidad de Navarra

Estos últimos días, muchos hemos experimentado una inevitable vuelta al pasado, concretamente al 31 de enero de 2020, cuando se confirmó el primer caso de covid-19 en España en La Gomera.
Más de seis años después, Canarias ha vuelto a estar en el foco mediático, esta vez por los casos de hantavirus detectados en un crucero internacional cuyos pasajeros fueron evacuados en el puerto de Granadilla (Tenerife).
Sí, se trata de situaciones diferentes, pero tienen algo en común: la rapidez informativa. Ante una crisis sanitaria, la urgencia acaba marcando la forma de comunicar. Esta celeridad en momentos críticos hace que se tienda a explicar menos de lo que la ciudadanía necesita entender, que el foco se vaya por otros derroteros y la crisis sanitaria derive a una crisis política.
Ocurrió con el coronavirus y lo estamos viendo con el hantavirus. ¿Entonces, se están repitiendo las dinámicas informativas que vimos entonces?
El relato de los hechos sin fuentes gubernamentales
El caso saltó a la agenda pública tras detectarse un brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius, notificando casos de personas fallecidas e infectadas. Esta situación obligó a activar protocolos internacionales de control sanitario y que los organismos competentes hablasen de qué plan ejecutar para evacuar a los pasajeros.
Ante este contexto, los medios españoles inicialmente relataban hechos factuales sobre la situación en el barco sin usar la fuente gubernamental en la descripción de los hechos concernientes al virus y las implicaciones de este.
Pero el foco mediático cambió el 4 de mayo, cuando Cabo Verde y Marruecos no permitieron el atraque del crucero. Desde entonces, la crisis dejó de ser solo una cuestión sanitaria y paso a un primer plano en el debate político.
Las diferencias entre el Gobierno central y el Gobierno de Canarias, las negociaciones con la Organización Mundial de la Salud y las declaraciones institucionales comenzaron a ocupar gran parte de la cobertura mediática, algo similar a lo que ocurrió durante la pandemia.
Cuando una crisis avanza con rapidez, el debate político suele ganar espacio frente a las explicaciones científicas y los ciudadanos pueden encontrar dificultades para obtener información valiosa sobre cuestiones claves. De hecho, una investigación mostró que las fuentes más utilizadas por las agencias de prensa en España en la pandemia fueron líderes políticos nacionales y autonómicos, tanto de los gobiernos como de los partidos de la oposición, circunstancia que se está reproduciendo de igual manera en la crisis del hantavirus.
Las declaraciones institucionales, las diferencias entre administraciones y la gestión del crucero han tenido más protagonismo que las explicaciones sobre el propio virus, y eso tiene consecuencias. Cuando la información se centra sobre todo en el conflicto político, muchas personas pueden sentirse más confundidas o inseguras.
Las fuentes en las crisis sanitarias
La pandemia dejó una lección importante: en una crisis sanitaria, no todas las voces ayudan igual a la ciudadanía. Y también dejó como precedente una auténtica “infodemia”, es decir, una sobreabundancia de información que, lejos de aclarar, muchas veces generó más temor y confusión.
Los políticos son necesarios para informar sobre decisiones, medidas o protocolos. Pero quienes realmente pueden explicar una enfermedad son los médicos, científicos y expertos en salud pública. Ellos están capacitados para responder a las preguntas que más preocupan a la gente: cómo se transmite un virus, qué riesgos existen o qué medidas deben tomarse.
Por un lado, se trata de ofrecer información verificada para reducir la incertidumbre propia de las crisis; y, por otro, de contrarrestar la desinformación que tiende a aparecer en estos contextos excepcionales. Así se evita, a su vez, que la cobertura mediática se encuadre en los intereses políticos y electorales, cada vez más presentes en el contexto de campaña permanente.
Los líderes viven sometidos al escrutinio constante de una ciudadanía que demanda información, transparencia y rendición de cuentas. Sin embargo, cuando una crisis avanza muy rápido, las voces políticas suelen ocupar más espacio en los medios. Comparecen constantemente, generan titulares y marcan el ritmo de la actualidad, en ocasiones generando una sobreabundancia informativa que no ayuda a entender mejor el virus (solo entre el 12 de marzo y el 31 de mayo de 2020, el Gobierno de España llevó a cabo 166 comparecencias).
Y mientras tanto, las explicaciones científicas quedan muchas veces en segundo plano.
Idénticas dinámicas
Con el hantavirus ha vuelto a verse esa misma dinámica. Se ha hablado mucho del conflicto político alrededor del crucero, del choque de competencias y responsabilidades políticas, pero bastante menos sobre el propio virus y sus riesgos reales, cuya confusión se percibe en la opinión pública.
En el análisis de los teletipos de Europa Press de la primera semana de mayo vemos la conexión discursiva entre “Gobierno” y “Canarias” (siendo además las dos palabras más frecuentes en el total de datos recogidos), así como la recurrencia a fuentes institucionales para elaborar sus informaciones, mientras que científicos y expertos en la materia no aparecen entre los más recurrentes.
Por eso, una de las grandes lecciones pendientes sigue siendo dar mayor espacio mediático a las fuentes expertas y rigurosas. Porque, en una crisis sanitaria, la ciudadanía no solo necesita información rápida, necesita entender qué está ocurriendo y cómo proteger su salud. Y ahí los medios deben cumplir, una vez más, su función social.
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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.
– ref. ¿Quién da información en las crisis sanitarias? El hantavirus reabre el debate sobre las fuentes – https://theconversation.com/quien-da-informacion-en-las-crisis-sanitarias-el-hantavirus-reabre-el-debate-sobre-las-fuentes-282435
