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Las mejores fotos de la Vía Láctea en 2026

Las mejores fotos de la Vía Láctea en 2026

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Óscar del Barco Novillo, Profesor asociado. Departamento de Física (área de Óptica)., Universidad de Murcia

Espectacular panorámica de la Vía Láctea registrada desde el Monte Taranaki en la isla Norte de Nueva Zelanda. La imagen está compuesta por 78 fotogramas individuales en un intervalo temporal de unos 75 minutos y forma parte de las 25 instantáneas seleccionadas en la novena edición de los premios Fotógrafo del Año de la Vía Láctea 2026. Créditos: Brendan Larsen / Capture the Atlas. CC BY

La “Vía Láctea”, nacida según la mitología griega de la leche derramada por la diosa Hera mientras amamantaba a Hércules, también ha sido conocida como el “Río Plateado” o como “La Columna Vertebral de la Noche”, tal y como la describen las culturas del desierto del Kalahari, en el sur de África. Ese inmenso arco luminoso que atraviesa el cielo concentra en su región central, el bulbo galáctico, decenas de miles de millones de estrellas y algunos de los paisajes más fascinantes observables desde la Tierra

En 2026, los astrofotógrafos seleccionados por Capture The Atlas en la novena edición de los premios Fotógrafo del año de la Vía Láctea 2026 han retratado la majestuosidad de nuestra galaxia desde algunos de los lugares más remotos del planeta. También han logrado captar fenómenos difíciles de apreciar incluso para observadores experimentados.

En las imágenes aparecen auroras boreales rojizas sobre la Bretaña francesa, haces láser creando “estrellas artificiales” sobre el desierto de Atacama, lluvias de meteoros en La Palma o gigantescas nebulosas visibles únicamente desde el hemisferio sur. Todo ello bajo cielos idóneos para la observación astronómica.

Desgraciadamente, casi un tercio de la población mundial no tiene acceso a una visión nítida de la Vía Láctea debido al creciente problema de la contaminación lumínica en nuestras ciudades y campos.

En palabras de Dan Zafra, cofundador y editor de Capture the Atlas: “Estas fotografías también nos recuerdan lo escasos que se están volviendo los cielos verdaderamente oscuros”.

Cerro Paranal en el desierto de Atacama (Chile)

Desde el desierto de Atacama en Chile, a unos 2 600 metros sobre el nivel del mar, la densa región central de nuestra galaxia surca el firmamento mostrando su arco característico.

A la izquierda de la imagen, en tonos azulados, se distinguen dos pequeñas galaxias del Grupo Local al que pertenece la Vía Láctea. Nos referimos a las Nubes de Magallanes, dos galaxias separadas entre sí unos 75 000 años luz y visibles en todo su esplendor desde el hemisferio sur.

Las tonalidades verdosas y rojizas tienen su origen en el fenómeno denominado luminiscencia nocturna o airglow. Esta emisión de luz, muy tenue, durante la noche se debe a la ionización de las moléculas de oxígeno y nitrógeno en capas altas de la atmósfera bajo la intensa radiación solar diurna. Al oscurecerse el cielo, estas moléculas se recombinan emitiendo fotones de luz roja, verde o amarilla.

En el centro de la imagen aparece el Observatorio Paranal de ESO (European Southern Observatory, por sus siglas en inglés), formado por 4 telescopios principales con un diámetro de espejo primario de 8,2 metros cada uno. La Unidad de Telescopio número 4 (UT4) recibe el nombre de Yepun y emite 4 haces de luz láser naranja perfectamente visibles en esta instantánea.

La función de estos láseres anaranjados es la de estimular los átomos de sodio en la atmósfera superior a unos 90 km de altura en la mesosfera, haciéndolos brillar para crear “estrellas artificiales”. Esto permite a los investigadores corregir a tiempo real el desenfoque y “parpadeo” de los objetos celestes debido a las turbulencias atmosféricas.

Desierto de los Pináculos (Australia Occidental)

A escasos kilómetros de la ciudad de Cervantes, en Australia Occidental, se halla el desierto de los Pináculos.

Este inhóspito lugar alberga miles de pilares de roca caliza que se elevan sobre arenas amarillas. La peculiaridad astronómica radica en que estas formaciones apuntan casi perfectamente hacia el Polo Sur Celeste, en oposición al Polo Norte Celeste cercano a la estrella polar. Esta característica ha sido muy codiciada por los astrofotógrafos, pues todos los objetos celestes se mueven en el cielo austral describiendo circunferencias alrededor de estos pináculos.

En esta bella imagen, donde el brillo de la Vía Láctea domina de forma sublime la bóveda celeste, puede apreciarse sobre el horizonte la luminiscencia nocturna en tonalidades verdosas. A la derecha, en tonos rojizos, aparece la Nebulosa de Gum, visible en su totalidad desde el hemisferio sur, con un tamaño angular de casi 40 º (equivalente a unas 80 lunas llenas).

Pen Hir (Bretaña francesa)

El prominente arco de la Vía Láctea recorre el cielo nocturno desde la península Pen Hir, en la Bretaña francesa. En esta hermosa panorámica de campo amplio se pueden apreciar auroras boreales en tono rojizo (a la derecha de la imagen), además de la renombrada luminiscencia nocturna en tonos verdosos.

La mancha blanquecina en el centro de la imagen corresponde a la luz zodiacal, originada por la reflexión de la luz solar en granos de polvo interplanetario concentrados cerca del plano del sistema solar. En ambos hemisferios aparece en primavera, justo después del atardecer real. Por eso se le llama “falso anochecer”. En otoño, sin embargo, es visible justo antes del amanecer real y se conoce como “falso amanecer”.

A la izquierda del haz de luz zodiacal, justo debajo del arco de la Vía Láctea, se distingue una estructura rojiza en forma de semicircunferencia que rodea al cinturón de Orión y la nebulosa M42. Se trata del Bucle de Barnard, una inmensa nebulosa de emisión de gas y polvo ionizado, situada a unos 1 500 años luz de nosotros. A su lado, con forma redondeada, la nebulosa Lambda Orionis completa este bello mosaico en la constelación de Orión.

Roque de los Muchachos (La Palma, España)

Desde el Roque de los Muchachos, en la isla canaria de la Palma, el arco de la Vía Láctea se impone sobre el Gran Telescopio Canarias (GTC). Con un espejo primario de 10,4 metros de diámetro formado por 36 segmentos hexagonales, este observatorio astronómico es considerado como el mayor telescopio reflector óptico e infrarrojo del mundo en activo.

La imagen final es el resultado de un laborioso proceso de posproducción donde se han combinado datos registrados a partir de seis cámaras durante cinco noches en La Palma. La resolución final alcanza, aproximadamente, los 400 megapíxeles.

Esta panorámica capta con detalle las Gemínidas, una lluvia de meteoros
visible en diciembre cuyo radiante –la zona del cielo donde parecen convergen estas estrellas fugaces– es, precisamente, la constelación de Géminis. Con una tasa de actividad superior a los 120 meteoros por hora, las Gemínidas superan en frecuencia a las Perseidas o “Lágrimas de San Lorenzo”, tan populares en el verano septentrional.

The Conversation

Óscar del Barco Novillo no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Las mejores fotos de la Vía Láctea en 2026 – https://theconversation.com/las-mejores-fotos-de-la-via-lactea-en-2026-282646

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