lass=”text-align-justify”>Cuba denuncia ante la Conferencia de Desarme amenaza de agresión militar de Estados Unidos
Ginebra, 28 de mayo de 2026.- Cuba denunció ante la sesión plenaria de la Conferencia de Desarme una presunta amenaza de agresión militar directa por parte del Gobierno de Estados Unidos, durante una intervención realizada por el embajador Rodolfo Benítez Verson, representante permanente de la isla ante organismos internacionales en Ginebra. El diplomático calificó la situación como de “extrema gravedad” y afirmó que una acción militar contra el país constituiría una violación de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional, además de ocasionar consecuencias humanas de gran magnitud. En su discurso, rechazó los argumentos que presentan a Cuba como una amenaza para la seguridad estadounidense y defendió la vocación pacífica de la nación caribeña.
Durante su intervención, el representante cubano también denunció el recrudecimiento del bloqueo económico y las restricciones al suministro de combustible, señalando impactos en sectores esenciales como la electricidad, el abastecimiento de agua, el transporte, la producción de alimentos y los servicios médicos. Asimismo, hizo un llamado a la comunidad internacional para impedir una eventual escalada militar y evitar una crisis humanitaria, al tiempo que reiteró la disposición de Cuba a sostener conversaciones bilaterales sin injerencias externas. Benítez Verson subrayó que el país continuará apostando por el diálogo y la paz, aunque aseguró que el pueblo cubano defenderá su soberanía e independencia ante cualquier escenario de agresión.
Lea la intervención íntegra a continuación:
Señor Presidente:
He solicitado intervenir para denuncia ante la Conferencia de Desarme una situación de extrema gravedad.
Cuba está bajo la amenaza de una agresión militar directa por parte del gobierno de los Estados Unidos. Nada justificaría un acto tan brutal e incivilizado por parte de la superpotencia.
Una agresión militar, además de violar la Carta de la ONU y el Derecho Internacional, provocaría un baño de sangre. Morirían miles de cubanos defendiendo su Patria, y perecerían también jóvenes estadounidenses, sin causa ni ideal que defender, arrastrados a la violencia por una política de dominación y conquista.
Se utiliza el absurdo argumento de presentar a nuestra pequeña isla como una supuesta amenaza a la seguridad nacional de la superpotencia nuclear. Tal idea desafía la lógica y el sentido común.
Cuba no es ni puede ser una amenaza para los Estados Unidos. Basta mirar un mapa. Mienten para justificar una nueva guerra irracional.
Cuba no es un enemigo de los Estados Unidos ni quiere serlo, pese a significativas diferencias con su gobierno. Tenemos profundos y fraternos vínculos con el pueblo y la cultura estadounidenses. Cuba es una nación de paz.
Es el gobierno de los Estados Unidos quien amenaza a nuestro pueblo con una agresión militar y el que provoca severos daños a las familias cubanas con un bloqueo económico recrudecido al extremo, con medidas adicionales, sanciones secundarias y un cerco energético brutal.
El bloqueo total de combustible que Estados Unidos impone a Cuba desde el pasado 29 de enero, equivale por sus efectos a un bloqueo naval, que es un acto de guerra.
Nuestro pueblo sufre día a día prolongados cortes de electricidad, dificultades en el bombeo de agua, en el suministro de gas, en la producción y distribución de alimentos, bienes y servicios. Se afectan el transporte y los servicios médicos.
La tasa de mortalidad infantil se ha duplicado, pasando de 4,0 a 9,2 por cada mil nacidos vivos. La expectativa de vida de niños enfermos de cáncer ha descendido de 85% a 65%.
Crear escasez, privaciones y penurias extremas a millones de personas con fines políticos, no es aceptable en ninguna circunstancia y merece la condena de todos.
La amenaza o el uso de la fuerza contra la independencia, la integridad territorial o el orden constitucional de cualquier Estado, es inadmisible.
No puede esgrimirse justificación alguna para una agresión militar a Cuba ni para someter al pueblo cubano a actos coercitivos inhumanos.
La reciente instrucción de cargos penales contra el líder de la Revolución cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz, es otro acto moralmente infame, y legalmente arbitrario.
Es una decisión fraudulenta y dirigida a engañar a los ciudadanos estadounidenses y extranjeros sobre acontecimientos que ocurrieron hace 30 años, con el vil propósito de que apoyen una aventura militar contra Cuba.
Señor Presidente:
Pese a la falta de progresos y de buena voluntad, pese a la falta de seriedad y coherencia de la parte estadounidense, seguimos dispuestos a continuar conversaciones y tratar los problemas bilaterales, sin injerencia en nuestros asuntos internos, para buscar formas de comportamiento civilizado y cooperación.
Hacemos un llamado a todas las naciones amantes de la paz y defensoras de las causas justas, a impedir una agresión a Cuba, que tendría consecuencias impredecibles.
Pedimos a la comunidad internacional que se movilice para impedir que se imponga una catástrofe humanitaria al pueblo cubano, ya sea por la vía de las armas o por la vía del bloqueo de combustible, que también mata y provoca sufrimiento.
Pedimos humildemente solidaridad con Cuba, que siempre ha sido solidaria con todos.
Cuba seguirá apostando porque se imponga la cordura, el diálogo y la paz. Pero si ocurre una agresión militar, den por seguro que el pueblo cubano combatirá, hasta las últimas consecuencias, para defender su soberanía e independencia.
Muchas gracias.
(Cubaminrex-MisiónCubaGinebra)
