Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish
.china.org.cn | 10. 06. 2026
Hileras de pequeños y frondosos olivos se extienden en el extremo sur del desierto de Taklamakan en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang. Aún bajos y frágiles, encuentran apoyo en un palo de bambú contra los vendavales, mientras que una alfombra baja de trigo verde y alfalfa protege su suelo.
A primera vista, la parcela parece una granja en dificultades, pero representa un cambio ecológico radical. Hace poco más de un año, el lugar en la prefectura de Hotan era una extensión árida de dunas móviles de más de 10 metros de altura.
Su transformación parte de un innovador modelo de gobernanza local de 2024: «primero construcción, luego subsidios». Para equilibrar la costosa restauración ecológica con la supervivencia económica, las autoridades asignan tierras desertificadas a los residentes sin cobrarles renta. Los ciudadanos asumen el costo inicial de nivelar las dunas y plantar vegetación resistente a la sequía; el Gobierno entrega subsidios financieros después de la verificación por inspectores independientes de una tasa de supervivencia de los árboles de al menos el 85 %.
Sudiomar Tursun, una ingeniosa residente y emprendedora de la aldea de Ayimak, fue una de las primeras en apostar por la iniciativa. En octubre, formó una cooperativa agrícola con 18 compañeros para hacerse cargo de una parcela.
A fin de financiar esta enorme empresa, Sudiomar reunió los ahorros de su vida, vendió bienes personales y pidió préstamos de familiares hasta reunir casi 4 millones de yuanes (550 000 dólares) de capital inicial. El proyecto era tan arriesgado que sus amigos le pronosticaron la ruina.
«En Hotan sufrimos por mucho polvo en el aire. Tengo que barrer el piso de mi casa todos los días», dijo. «Creo que si podemos hacer este trabajo y continuarlo, nos beneficiará y dejará un futuro mejor para nuestros hijos y nietos».
Según su convenio de cooperación, Sudiomar debe cargar con el riesgo financiero y el costo de los equipos, mientras que sus 18 socios aportan la mano de obra y reciben salarios fijos durante la agotadora fase de recuperación. Una vez madurados los cultivos y generen ganancias, los trabajadores recibirán una participación del 20 % de los ingresos.
Mientras Sudiomar espera el visto bueno de la oficina forestal para activar sus subsidios del primer año —30 000 yuanes por hectárea para árboles y 22 500 por arbustos—, el Gobierno local ha reducido su riesgo al absorber los elevados costos de infraestructura. Ha construido caminos de acceso y cubre las tarifas de agua y electricidad necesarias para operar las bombas de riego durante la crítica fase inicial. Además, técnicos agrícolas visitan sus tierras semanalmente para monitorear la idoneidad del suelo.
La política «primero construcción, luego subsidios» de Hotan ha tenido gran aceptación. Según la administración forestal y de pastizales de la prefectura, hasta ahora, han participado 69 900 residentes de 18 600 hogares de 814 pueblos, y las áreas ofrecidas superan las 60 300 hectáreas.
Ablikim Sawur, jefe de la administración, dijo que ya se han distribuido alrededor de 13 millones de yuanes en fondos del plan» para 660 hectáreas plantadas en otoño de 2024. Se espera que los residentes se beneficien muy pronto de los árboles y arbustos que han sembrado, dijo.
La viabilidad financiera depende de una ingeniería agrícola inteligente. En el terreno de Sudiomar, se ha podido injertar una variedad de oleastro de alto rendimiento y frutos grandes sobre otro nativo.
«El oleastro silvestre es muy tolerante a los suelos pobres y a los vientos fuertes», dijo Li Zhijun, docente de conservación de la diversidad vegetal en regiones áridas de la Universidad de Tarim. «Su fácil puesta en práctica es la razón principal de su elección».
Li explicó que al injertar una variedad comercial en el olivo silvestre, se logra un cortavientos ecológico que produce frutos comercializables para el rubro de procesamiento de bebidas.
La alfalfa intercalada actúa como un cultivo fijador de nitrógeno, enriquece gradualmente la arena con materia orgánica para que, con el tiempo, sirva de sustento de cultivos alimenticios como el trigo. A partir del tercer año, se prevé que los oleastros injertados generen entre 22 500 y 30 000 yuanes por hectárea, y la alfalfa 30 000 yuanes adicionales por hectárea.
«Este enfoque engloba la esencia del desarrollo verde: proteger la ecología y garantiza la prosperidad económica de la población», resaltó.
Además, plantar olivos silvestres y alfalfa puede contribuir al éxito general del control de la desertificación, añadió la profesora. Los árboles, una vez maduros, servirán como barrera de los vientos ya que su altura desviará los vendavales. La siembra intercalada con alfalfa fija aún más la arena y ofrece un efecto sinérgico, dijo.
«Estoy segura de que los beneficios ecológicos de este sistema serán sustanciales», afirmó.
Para asegurar que los residentes locales obtengan beneficios económicos por su labor, las autoridades locales han ido aún más allá.
En una estación piloto para el control de la desertificación de la prefectura, se han sembrado 147 600 plantas de diversas especies, 21 de árboles, 18 de arbustos, 25 de hierbas y 12 de cultivos comerciales.
Li Yanzhong, técnico de Inversión Agraria Hotan, gestora de la base, dijo que la instalación tiene como objetivo motivar a los residentes a participar en la lucha contra la desertificación con plantaciones de valor económico.
Según el análisis de datos, la estación selecciona especies para su siembra de prueba en zonas desérticas áridas y, a través de su cultivo, la demostración y la comparación con variedades análogas, identifica las más adecuadas de acuerdo con el entorno.
«El fin último es utilizar los beneficios económicos para fomentar la participación de los residentes locales y las empresas», dijo Li Yanzhong.
Una vez identificadas las variedades que ahorran agua, son resistentes, fáciles de plantar y tienen valor económico, se promueve su aplicación más amplia.
«La estación está abierta a todos, residentes y empresas son bienvenidos en cualquier momento», exclamó.
