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¿Cómo promueve el presidente Xi Jinping la unidad étnica en China?

¿Cómo promueve el presidente Xi Jinping la unidad étnica en China?

Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish

.china.org.cn | 04. 07. 2026

 

4 de marzo de 2025. Miembros vestidos con trajes tradicionales de diversos grupos étnicos posan para una foto antes de su ingreso a la tercera sesión del XIV Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPCh), realizada en Beijing. Wei Yao 

EN el marco del desarrollo actual de China y su posicionamiento en la comunidad global, el análisis de sus dinámicas internas resulta fundamental. Para profundizar en esta materia, contamos con la perspectiva de Gao Chenghai, tutor de doctorado en la Universidad Normal del Noroeste (Lanzhou, provincia de Gansu). 

El profesor Gao, cuyas investigaciones se centran en la psicología étnica y la identidad social, es autor del libro Relaciones étnicas desde la perspectiva de la identidad, cuya próxima versión en inglés será publicada por la prestigiosa editorial académica internacional Springer. En esta entrevista, abordamos los pilares de la gobernanza y la integración cultural en el país. 

China Hoy (CH): Para comenzar, ¿podría compartir algunos de los hallazgos de su investigación sobre las políticas étnicas en los países occidentales y las lecciones que se derivan de ellas? 

Gao Chenghai (GC): Me complace aprovechar esta oportunidad para compartir mis hallazgos. Desde una perspectiva global, las cuestiones étnicas constituyen un desafío para casi todos los países. 

A nivel mundial, más de 2000 grupos étnicos conforman unos 200 países y regiones, y la gran mayoría de ellos son Estados multiétnicos. Tanto en los países multiétnicos de larga tradición como en aquellos formados a partir de la inmigración —como Estados Unidos, Canadá y Australia—, la diversidad cultural y étnica es una característica distintiva de las sociedades modernas. En cuanto a las políticas étnicas, los países occidentales han atravesado tres etapas: 

Primero, la asimilación. La ideología y las políticas de asimilación han existido durante mucho tiempo en Occidente, especialmente tras la formación de los Estados-nación modernos. Se establecieron políticas coercitivas basadas en la teoría de la “exportación de la civilización” y la asimilación, dirigidas tanto a grupos internos —minorías étnicas— como externos —colonias—. Por ejemplo, Estados Unidos, Francia y el Reino Unido aplicaron históricamente políticas de asimilación hacia sus minorías internas y pueblos indígenas. España y Portugal las impusieron en América Central y del Sur. Francia las aplicó en sus colonias de Asia y África, y el Reino Unido realizó lo propio en sus territorios de Asia, África, Oceanía y América Latina. En esencia, estas políticas conllevaron discriminación, opresión, expulsión y segregación. 

Segundo, el multiculturalismo. Tras el surgimiento del movimiento por los derechos humanos a mediados del siglo XX, los países occidentales se vieron obligados a abandonar la asimilación y adoptaron el multiculturalismo como principio clave. Este enfoque promueve la igualdad cultural, el reconocimiento de las diferencias y la oposición a la discriminación racial. El multiculturalismo surgió en Estados Unidos en las décadas de 1950 y 1960, se extendió a países de inmigración como Canadá, Australia y Nueva Zelanda, y llegó a Europa Occidental en los años ochenta, lo que contribuyó a aliviar las tensiones raciales y a mejorar la imagen internacional de estos países. 

Tercero, el giro hacia la integración cívica. A partir del siglo XXI, los conflictos raciales y étnicos en los países occidentales no han dejado de intensificarse, sumados a atentados terroristas a nivel internacional en muchas ocasiones. El multiculturalismo ha sido considerado el principal culpable por numerosos países, por lo que ha caído en una profunda crisis. Por ejemplo, los jefes de Gobierno o de Estado del Reino Unido, Alemania, Francia y los Países Bajos declararon públicamente el fracaso del multiculturalismo, lo que impulsó a muchos países a adoptar políticas de integración cívica para fortalecer la cohesión social y la identidad nacional. Sin embargo, al estar profundamente arraigados los principios del multiculturalismo, los países occidentales siguen defendiendo e incluso reforzando dichas ideas en la aplicación de nuevas políticas. El multiculturalismo y las políticas de integración cívica no son mutuamente excluyentes, y es una exageración afirmar que el multiculturalismo ha fracasado por completo. 

Considero que este cambio refleja el reconocimiento de las limitaciones del multiculturalismo y un paso desde la “diversidad” hacia la “unidad”. Esto pone de relieve las ventajas del concepto chino de la “unidad basada en la diversidad”, que reconoce la igualdad cultural y promueve la interconexión entre los grupos étnicos, otorgando mayor peso a la unidad como relación entre el todo y sus partes. 

CH: El presidente Xi Jinping ha promovido el sentido de comunidad para la nación china. ¿Qué significa esto? 

GC:Este concepto implica que todos los grupos étnicos se identifiquen con una identidad compartida: la “nación china”, en sus dimensiones cognitiva, afectiva y conductual. 

La dimensión cognitiva se refiere a que los miembros de todos los grupos étnicos se reconozcan a sí mismos como parte de la nación china, conozcan su historia y cultura, y reconozcan su carácter de la “unidad basada en la diversidad”. 

La dimensión afectiva implica un sentido de pertenencia y apego a esta identidad colectiva. 

La dimensión conductual se traduce en acciones orientadas a preservar la cultura nacional, promover su espíritu y mantener la unidad. 

Su característica esencial es la “unidad basada en la diversidad”, es decir, la nación china está compuesta por 56 grupos étnicos. Como señaló Xi Jinping, la relación entre la nación china y sus grupos étnicos es comparable a la de una gran familia con sus miembros. Un aspecto crucial para cultivar y fortalecer el sentido de comunidad de la nación china entre todos los grupos étnicos radica en gestionar adecuadamente las relaciones entre los miembros de la familia. Solo cuando los miembros de la familia se aprecian y se apoyan mutuamente, podrá esta gran familia ampliada alcanzar la armonía y la cohesión. 

 

21 de abril de 2026. Niños reciben con alegría libros donados en la aldea de Yiqi Airike, poblado de Yiqi Airike, distrito de Xinhe, región autónoma uigur de Xinjiang. Xinhua 

CH: ¿Cuáles son los desafíos para desarrollar este sentido de comunidad? 

GC:Los diversos grupos étnicos de China presentan diferencias en idioma, cultura y desarrollo económico, las cuales han generado ciertos prejuicios y distanciamientos entre sí, en particular entre las minorías étnicas y la etnia han. 

Asimismo, mi investigación muestra que muchas personas creen que la etnicidad está determinada por factores biológicos profundamente arraigados y que las diferencias psicológicas y conductuales entre grupos son inmutables. Esta perspectiva refuerza las fronteras étnicas y dificulta las interacciones sociales y la adaptación cultural. Por el contrario, otros consideran que la etnicidad es una construcción social impulsada por factores sociales e históricos, y que sus atributos no son fijos, lo cual es una postura que favorece las interacciones interétnicas. 

Además, existe la ansiedad intergrupal. Esta surge cuando las personas anticipan ser excluidas o amenazadas al interactuar con miembros de otros grupos étnicos. 

Por lo tanto, para fortalecer el sentido de comunidad de la nación china, la tarea primordial es gestionar adecuadamente las relaciones interétnicas, especialmente entre las minorías étnicas y la etnia han. 

CH: El presidente Xi también ha destacado la importancia de la interacción, el intercambio y la integración entre los grupos étnicos. ¿Por qué? 

GC: Pese a los cambios dinásticos y los altibajos a lo largo de la historia, los distintos grupos étnicos de China han estado profundamente interconectados, evolucionando hasta convertirse en una comunidad inseparable e integrándose gradualmente en la actual nación multiétnica unificada. Sin embargo, es importante aclarar que la integración étnica no pretende eliminar las diferencias, sino fomentar la aceptación mutua, la absorción y la inclusión entre los grupos étnicos. Se trata de un proceso dinámico, no de un resultado final. 

Las investigaciones tanto a nivel nacional como internacional muestran que el contacto entre grupos es la estrategia más eficaz para reducir prejuicios y mejorar las relaciones étnicas. Puede fortalecer el sentido de pertenencia de todos los grupos étnicos bajo una identidad colectiva, es decir, la nación china. Ayuda a los miembros de estos grupos a comprender que las diferencias étnicas no radican en esencias biológicas, sino que son construcciones sociales y mutables. Asimismo, permite reducir los estereotipos y la ansiedad intergrupal. 

En un estudio cuantitativo con 1046 estudiantes universitarios en Gansu y Qinghai, entre ellos 730 pertenecientes a minorías étnicas y 316 de la etnia han, se observó que quienes vivían en entornos mixtos desarrollaban un mayor sentido de comunidad de la nación china en comparación con aquellos que residían en entornos segregados. Esto ilustra la importancia de la interacción, el intercambio y la fusión entre los grupos étnicos. Por ello, una de las estrategias clave para fortalecer el sentido de comunidad de la nación china entre los estudiantes universitarios de diversos grupos étnicos es a través de la promoción de las interacciones, intercambios y fusiones en los diferentes ámbitos de la vida universitaria. 

Pero este proceso no se limita solo al campus. Es fundamental construir comunidades integradas donde personas de distintos grupos étnicos convivan, estudien, trabajen y compartan su tiempo libre, fomentando así una sociedad inclusiva.

Fuente: China Hoy

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