Post

¿Por qué China propone la gobernanza global de la inteligencia artificial?

¿Por qué China propone la gobernanza global de la inteligencia artificial?

Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish

.china.org.cn | 09. 07. 2026

Por Jorge Contreras

En 2025, Eliezer Yudkowsky y Nate Soares publicaron If Anyone Builds It, Everyone Dies. Según este libro, es imposible comprender qué ocurre al interior de los sistemas de IA, ya que ellos no se programan línea por línea, sino que se “cultivan” mediante el ajuste automático de millones de parámetros. Los autores utilizan la metáfora del cultivo porque con la IA ocurre algo similar a lo que acontece con una planta: bastan la semilla, la tierra y el agua para que crezca, sin necesidad de entender mucho de botánica. Ahora bien, si ese cultivo produce una inteligencia superior a la humana, esta perseguiría objetivos propios y la humanidad estaría en grave riesgo. La advertencia no es aislada; en 2023, cientos de figuras del sector, incluidos los directores de OpenAI, Google DeepMind y Anthropic, firmaron la siguiente declaración: “Mitigar el riesgo de extinción por IA debería ser una prioridad global, junto con otros riesgos a escala social como las pandemias y la guerra nuclear”. Si el riesgo es real y sus propios arquitectos lo reconocen, es necesario, por tanto, un mecanismo de gobernanza global para la IA.

Por desgracia, el terreno donde debería construirse ese mecanismo está minado por la competencia tecnológica entre Washington y Beijing. Un análisis reciente de la Brookings Institution describe la competencia entre ambas potencias no como una carrera única sino como varias simultáneas (cómputo, eficiencia algorítmica, adopción de modelos abiertos e integración de la IA en la economía física), en la que Estados Unidos mantiene la ventaja en los modelos de frontera mientras China avanza mediante chips propios, modelos de código abierto y menores costos. Los controles a la exportación de semiconductores, pensados para frenar a Beijing, han terminado por acelerar su búsqueda de autosuficiencia en chips de IA. El mismo análisis reconoce que la seguridad de la IA sigue en manos casi exclusivas del sector privado y advierte que, dada la desconfianza actual entre ambos países, construir protocolos comunes de seguridad será una tarea cuesta arriba.

A pesar de este difícil contexto político, el gobierno chino se ha atrevido a proponer soluciones que requieren esfuerzos mancomunados frente al problema de la gobernanza de la IA. En octubre de 2023, en el discurso de apertura del III Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional, Xi Jinping anunció la Iniciativa para la Gobernanza Global de la Inteligencia Artificial, un marco de principios que llama a tratar la IA como un bien común de la humanidad y no como un instrumento de bloques enfrentados. El texto invita al respeto mutuo entre países grandes y pequeños, al rechazo de las barreras tecnológicas unilaterales y monopolios, a la creación de sistemas de evaluación de riesgo por niveles para que la IA permanezca siempre bajo control humano y al respaldo a un organismo internacional de gobernanza bajo el paraguas de las Naciones Unidas.

Este marco fue llevado al terreno operativo en julio de 2025, en la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial de Shanghai, en donde el primer ministro Li Qiang propuso el Plan de Acción para la Gobernanza Global de la IA. Son trece líneas de acción concretas (desde la construcción de infraestructura digital compartida hasta sistemas de trazabilidad para prevenir el mal uso de la tecnología) e incluye la propuesta de crear una Organización Mundial de Cooperación en IA que sirva de plataforma multilateral, no dominada por un único país o bloque de empresas. La cronología se cierra, por ahora, en junio de 2026, con el libro blanco “Una gobernanza global más justa y equitativa: Principios, propuestas y acciones de China”, de la Oficina de Información del Consejo de Estado, que inscribe esa política de IA en un proyecto mayor: la Iniciativa para la Gobernanza Global que Xi presentó hace algunos meses en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) en Tianjin.

La lógica de esta propuesta responde a los dos problemas planteados. Frente al riesgo técnico de una IA fuera de control, insiste en la trazabilidad, la evaluación de riesgos y el control humano permanente. Y, frente a la fragmentación entre potencias, propone un espacio multilateral (anclado en la ONU y abierto por igual a países grandes y pequeños) donde ni Washington ni Beijing impongan unilateralmente sus reglas. Así, para el gobierno chino, la gobernanza de la IA no puede quedar rehén de la competencia entre las dos superpotencias tecnológicas, sino que debe convertirse en un bien público internacional.

El autor es doctor en derecho y experto en asuntos contemporáneos de China. Cuenta con amplia experiencia como editor, representante cultural y asesor jurídico.

MIL OSI