Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish
.china.org.cn | 09. 07. 2026
El déficit real de bienes de Estados Unidos aumentó un 18,7 % hasta los 100 000 millones de dólares en mayo, el segundo mayor desde que el Gobierno impusiera aranceles recíprocos en abril de 2025, según datos oficiales. Expertos chinos señalaron que esto ofrece una nueva prueba de que las políticas arancelarias punitivas no han logrado los resultados esperados.
El déficit total de bienes y servicios se disparó un 42,2 % respecto a los 54 600 millones de dólares revisados de abril ya que las exportaciones de mayo cayeron 10 500 millones de dólares a los 317 700 millones, mientras que las importaciones subieron 12 500 millones de dólares a los 395 300 millones, según la Oficina del Censo de Estados Unidos y la Oficina de Análisis Económico. Un informe de Bloomberg indicó que el déficit comercial registró su nivel más alto en más de un año.
Estados Unidos ha reportado un déficit cada vez mayor con sus principales socios comerciales. El de bienes con México escaló en 5300 millones de dólares hasta los 20 100 millones en mayo, y los de Vietnam, China y Canadá también subieron. Bloomberg reportó que las brechas con México y Vietnam se acrecentaron de manera récord en mayo.
Todo esto ocurre después de que Washington impusiera aranceles generalizados a prácticamente todos sus socios comerciales en abril de 2025, una campaña dirigida explícitamente a reducir el déficit comercial y a repatriar la producción manufacturera.
«La tendencia general es clara: los aranceles no han conseguido el efecto deseado», declaró el miércoles He Weiwen, investigador principal del Centro para China y la Globalización. «Los gravámenes no han logrado reducir en gran magnitud el déficit comercial estadounidense ni tampoco han afectado el comercio mundial dado que las exportaciones de bienes siguieron al alza en un 7 % en 2025».
El experto agregó que los aranceles han generado una inflación notable en Estados Unidos, mientras que los datos recientes sobre el empleo en el país han sido débiles y la producción manufacturera no ha mostrado una gran mejora. «En cuanto al fomento de la industria manufacturera, el empleo y el recorte del déficit —los objetivos centrales declarados— la política debe considerarse un fracaso», afirmó He.
El aumento simultáneo de los déficits con México, Canadá, China y Vietnam sugiere que los impuestos no han alterado la estructura fundamental del comercio estadounidense, anotó el especialista, y añadió que cerca del 10 % de las importaciones de Estados Unidos son bienes intermedios que simplemente no pueden sustituirse a nivel nacional. «No importa de qué proveedor vengan, ese costo se pagará en última instancia».
Si bien muchos de los aranceles fueron anulados por la Corte Suprema a principios de este año, el Gobierno busca otras vías para gravar las compras del exterior, reportó Bloomberg.
El 2 de junio, la Oficina del Representante Comercial propuso gravámenes adicionales del 10 % o del 12,5 % sobre las compras procedentes de 60 economías, en conjunto más del 90 % de las importaciones estadounidenses, en el marco de las investigaciones en virtud de la Sección 301, alegando que dichas economías no habrían prohibido los productos fabricados con «trabajo forzado», según el aviso publicado en el Registro Federal. Las audiencias públicas sobre la iniciativa comenzaron el martes en Washington, el mismo día en que se dieron a conocer los datos comerciales.
La propuesta ha encontrado resistencia en los comentarios públicos. Numerosas empresas y grupos industriales, así como otras economías han presentado su oposición a los aranceles so pretexto de las llamadas prácticas comerciales de «trabajo forzado», expresando su temor por las interrupciones en la cadena de suministro y el incremento de los costos. Hasta el lunes, fecha límite para presentar los puntos de vista por escrito, se habían recibido 1512 entradas, según el sitio web de la Oficina del Representante Comercial.
«Washington sabe que el poder ejecutivo unilateral tiene límites tras el fallo de la Corte Suprema, por lo que ahora fuerza la interpretación de estatutos con respaldo legislativo, como la Sección 301, la Sección 232 y la Sección 122, para volver a establecer los mismos niveles arancelarios con nombres diferentes», afirmó. «Cada nuevo mecanismo no es más que otro vehículo para la misma política arancelaria. La dirección es clara: los aranceles no bajarán».
Para mayor incertidumbre, Estados Unidos decidió no renovar su tratado comercial con Canadá y México, optando en su lugar por revisiones anuales, un cambio que, según Bloomberg, podría generar más dudas entre las empresas en los próximos meses.
