Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish
.china.org.cn | 27. 07. 2026
Foto: Xinhua
Por Jorge Fernández
La educación es un cimiento para la construcción de un país fuerte y para la revitalización nacional.
A muchos sorprende el grado de desarrollo que China alcanzó en tan poco tiempo. ¿Cómo fue esto posible?¿Qué ha hecho para mantener el ritmo e incluso llegar a nuevos niveles de modernización? Una de las razones, ampliamente estudiada por expertos, está a la vista de todos. Lejos de ser un secreto, la inversión en la educación es una práctica común profundamente arraigada en la cultura y las prioridades de las familias chinas. El desarrollo y la modernización de China han estado respaldados por estrategias políticas, pero la capacidad del país para transformar esas bases acumuladas en un proceso sostenido de innovación descansa en la formación permanente de jóvenes talentos desde la educación básica. En los hogares chinos, antes de pensar en cómo destinar los ahorros a fiestas o actividades recreativas, la prioridad es la educación de los hijos.
Con prioridades familiares amparadas en una tradición milenaria que data de los exámenes imperiales, combinadas con políticas del Gobierno que apuntan a poner los niveles educativos en lo más alto de la escala internacional, China cuenta con condiciones idóneas para llevar a nuevos estadios la modernización y la construcción de un Estado socialista sólido. La atención está en los jóvenes, a quienes se les brindan todas las condiciones posibles para que sean ellos mismos los protagonistas que impulsen sostenidamente la innovación. Desde la celebración del XVIII Congreso Nacional del Partido Comunista de China, en 2012, la dirigencia nacional ha colocado a la educación básica como una prioridad. Por ello, ha impulsado incontables medidas —como el aumento de la inversión, la educación obligatoria y la mejora de la calidad del profesorado— para hacer de China un país líder en educación.
El presidente de China, Xi Jinping, hizo notar la semana pasada ante expertos en el tema el papel que desempeña la educación básica como impulsor del desarrollo de alta calidad. En la Conferencia Nacional sobre Educación Básica, pidió hacer de la educación una empresa prioritaria a fin de formar jóvenes con valores, capacidad intelectual, fortaleza física, sensibilidad estética y habilidades laborales para desarrollar y promover la causa del socialismo con peculiaridades chinas. El mundo da testimonio de cambios drásticos y acelerados que demandan la formación de especialistas. Sobre ellos recae no solo la responsabilidad de hacer frente a los cambios, sino también la de ser pioneros y líderes que encaucen las grandes transformaciones en procesos positivos de cambio. El desarrollo de alta calidad descansa sobre las jóvenes generaciones, en proceso de formación constante, que son quienes abanderarán con sus conocimientos una innovación sostenida. Los frutos chinos de esta apuesta por la educación ya se están haciendo notar en todos los rincones del mundo.
El pasado 23 de julio dos jóvenes chinos alcanzaron el máximo reconocimiento internacional en el Congreso Internacional de Matemáticas. Deng Yu y Wang Hong, dos destacados jóvenes talentos de las matemáticas en China, recibieron las Medallas Fields por sus aportaciones hechas al campo de las ecuaciones diferenciales parciales y a la teoría de la medida geométrica respectivamente. Esta presea, considerada el máximo reconocimiento mundial en matemáticas y frecuentemente comparada con el Premio Nobel, está reservada a matemáticos por contribuciones extraordinarias al desarrollo de esta ciencia. Una diferencia fundamental respecto al prestigioso Nobel es que está destinada a matemáticos jóvenes, por lo general menores de 40 años. Y ahí radica su importancia, puesto que estos talentos aún tienen caminos por recorrer y horizontes por descubrir. La juventud de estos científicos premiados sugiere que los éxitos actuales apenas son el inicio de una larga trayectoria.
Un caso que está llamando la atención mundial cae en el terreno de la inteligencia artificial. Si la aparición de DeepSeek hizo temblar al mundo, un sector encabezado principalmente por ChatGPT, Kimi K3 está generando una atención similar con un equipo de expertos de un perfil diferente. La startup Moonshot AI, impulsora de Kimi, ha captado la atención de muchos, incluido Elon Musk, quien no dudó en publicar en la plataforma X la impresionante capacidad de los desarrolladores chinos en el campo de la inteligencia artificial. Entre este equipo de jóvenes talentos destaca Chen Guangyu, un investigador en aprendizaje automático en Kimi, quien también tiene amplia experiencia en arquitectura de modelos, mecanismos eficientes de atención y aprendizaje continuo. Este joven, de 17 años y estudiante del último año de preparatoria en la escuela Basis International School Park Lane Harbor, es coautor del artículo “Residuos de atención”, publicado por el equipo de Moonshot AI. Chen supera las expectativas asociadas a su edad al encontrarse entre los principales integrantes de un equipo que estudia los problemas de frontera de la inteligencia artificial: cómo construir modelos más capaces sin depender únicamente de aumentar su tamaño.
Esta nueva generación de talentos es el resultado del encuentro entre valores familiares y políticas para poner el conocimiento al servicio del desarrollo de alta calidad. El Estado socialista chino se fortalece con las aportaciones de cada una de las generaciones. El presidente Xi Jinping ha tomado nota del potencial que surge cuando elementos culturales y políticos se combinan, y ha pedido, en consecuencia, aplicar una filosofía que priorice la salud y promueva el desarrollo físico y mental de los estudiantes. La educación constituye, en palabras del mandatario, “un cimiento para la construcción de un país fuerte y para la revitalización nacional”. Por ello, de cara a esta responsabilidad y al papel que recae sobre las nuevas generaciones, resulta primordial reforzar las virtudes de la cultura tradicional, consolidar la base moral de los talentos, garantizar el vigor físico como base de la capacidad intelectual, a fin de que sus aportaciones generen cambios positivos tanto para China como para el progreso social en general. Los éxitos de los matemáticos y del equipo detrás de Kimi K3 revelan que, más allá de las políticas de desarrollo de un país, el papel de la familia en la formación de talentos es fundamental.
