Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish
.china.org.cn | 07. 08. 2026
LA ciudad de Beijing se convirtió el pasado 22 de junio en el escenario de un acontecimiento que puso de manifiesto el creciente vínculo entre Nicaragua y China desde el restablecimiento de relaciones diplomáticas en diciembre de 2021: el Foro de Promoción de Inversiones Nicaragua-China y la presentación oficial en idioma chino de la Ley de Zonas Económicas Especiales de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (Ley 1264). El evento reunió a representantes gubernamentales, empresarios, juristas e inversionistas de ambos países con el objetivo de profundizar la cooperación económica y abrir nuevas oportunidades para el capital chino en Centroamérica.
Organizado conjuntamente por la Embajada de la República de Nicaragua en China, la Secretaría para la Promoción de Inversiones y Exportaciones de Nicaragua, el bufete DeHeng Law Offices y el Beijing Retio Legal and Commercial Service Center for BRI, el foro se dio dentro de un ambiente de colaboración con el fin de estrechar los lazos económicos y comerciales en base al respeto y los beneficios compartidos.
La importancia del encuentro quedó evidenciada por el alto nivel de la delegación nicaragüense desplazada a China. Encabezada por Laureano Ortega Murillo, asesor presidencial para Comercio, Inversiones y Cooperación Internacional y enviado especial para las relaciones con China, la delegación incluyó a Erwin Ramírez, ministro de Fomento, Industria y Comercio (MIFIC); Karina Mejía, directora de la Secretaría para la Promoción de Inversiones y Exportaciones; y el embajador de Nicaragua en China, Ramiro José Cruz Flores, entre otras autoridades.
Más allá de ser un foro de promoción económica, el evento marcó también una nueva fase en la relación bilateral desde la construcción diplomática a la consolidación de proyectos concretos de inversión, infraestructura, comercio y cooperación industrial.
Ramiro Cruz (medio), embajador de Nicaragua en China, posa para una foto con algunos de los asistentes del foro.
Cinco años de relaciones renovadas y un comercio en ascenso
Desde que Managua y Beijing restablecieron relaciones diplomáticas el 10 de diciembre de 2021, la cooperación bilateral ha crecido a un ritmo notable. En apenas cinco años, ambos países han pasado de reconstruir sus canales diplomáticos a elevar sus vínculos al nivel de Asociación Estratégica, fortalecida posteriormente con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC) el 1 de enero de 2024.
El TLC ya ha comenzado a generar resultados tangibles gracias a productos nicaragüenses como café, carne bovina, azúcar, mariscos y puros premium que han ido ganando una importante presencia en el mercado chino, toda vez que la tecnología, los bienes manufacturados y la inversión procedentes de China han encontrado nuevas oportunidades en Nicaragua.
Durante el foro, Wang Li, presidenta del Comité Ejecutivo de la Asamblea Global de Socios de DeHeng Law Offices, destacó la gran complementariedad de la estructura económica entre China y Nicaragua y el amplio espacio que ofrece para la profundización de la cooperación. Asimismo, señaló que proyectos con participación china, como la central fotovoltaica de San Isidro, la modernización del aeropuerto y diversos programas de vivienda social, evidencian el creciente papel de China en el desarrollo económico nicaragüense.
Las cifras respaldan esta tendencia. Según datos del Banco Central de Nicaragua, el país registró exportaciones totales por más de 8900 millones de dólares en 2025, un incremento superior al 15 % respecto al año anterior, impulsado principalmente por los sectores agropecuario, minero y manufacturero.
Aunque China todavía representa una proporción relativamente modesta de las exportaciones nicaragüenses en comparación con Estados Unidos y Centroamérica, el crecimiento ha sido significativo desde la entrada en vigor del TLC. Diversos análisis señalan que las exportaciones hacia China prácticamente se triplicaron en el primer año transcurrido desde el acuerdo comercial, alcanzando cerca de 80 millones de dólares y manteniendo una tendencia ascendente.
Al mismo tiempo, las importaciones procedentes de China han aumentado considerablemente, consolidando al gigante asiático como uno de los principales proveedores de Nicaragua. Esta dinámica ha generado un comercio más intenso y ha incentivado el establecimiento de nuevas empresas chinas en el país centroamericano.
En palabras del embajador Ramiro Cruz, la relación bilateral se fundamenta en el respeto mutuo, la confianza política y una visión compartida de desarrollo. “Es la primera vez que se celebra un foro de esta naturaleza encabezado por Laureano Ortega desde el restablecimiento de relaciones diplomáticas”, afirmó durante el encuentro.
Erwin Ramírez, ministro de Fomento, Industria y Comercio conversa con algunos de los asistentes del foro.
Un marco legal renovado para la inversión china
El elemento más destacado del foro fue la presentación oficial de la Ley de Zonas Económicas Especiales de la Franja y la Ruta, aprobada el 30 de octubre de 2025 y concebida para atraer capital extranjero, particularmente de origen chino.
La legislación ofrece uno de los paquetes de incentivos más ambiciosos de la región. Entre sus principales beneficios se encuentran la exención del 100 % de impuestos sobre dividendos durante diez años, la exoneración del IVA para productos nacionales destinados a la operación de empresas instaladas en estas zonas y facilidades aduaneras especiales.
Además, contempla mecanismos administrativos destinados a agilizar la instalación y operación de empresas, incluyendo una ventanilla única para trámites, procedimientos medioambientales simplificados, tarifas energéticas preferenciales y la posibilidad de acceder a contratos de arrendamiento de terrenos estatales a largo plazo.
Desde la perspectiva de los inversionistas chinos, estas disposiciones representan una disminución considerable de los costos y tiempos asociados al establecimiento de operaciones en el extranjero, con lo que Nicaragua busca posicionarse como una puerta de entrada estratégica hacia América Latina y los mercados internacionales.
Laureano Ortega destacó durante su intervención que el objetivo es convertir a China en uno de los principales socios comerciales e inversionistas del país. “Vamos de la mano, avanzamos juntos”, afirmó, subrayando que la cooperación con China no solo busca generar crecimiento económico, sino también contribuir a la reducción de la pobreza y al desarrollo nacional.
Asimismo, expresó el respaldo de Nicaragua a las iniciativas globales promovidas por el presidente Xi Jinping, destacando el papel desempeñado por China en la reducción de la pobreza extrema y su enfoque basado en la igualdad y el beneficio mutuo.
La nueva ley se enmarca dentro de una actualización más amplia del marco jurídico nicaragüense en materia de inversión extranjera. Según el ministro Erwin Ramírez, el Gobierno nicaragüense ha impulsado mecanismos de registro y acompañamiento para facilitar la llegada de capital internacional, al tiempo que ha fortalecido la protección jurídica de las empresas extranjeras ya establecidas en el país.
Karina Mejía, directora de la Secretaría para la Promoción de Inversiones y Exportaciones, da a conocer algunas de las posibilidades de inversión de Nicaragua.
Nicaragua como nueva plataforma regional
Uno de los principales mensajes transmitidos durante el foro tiene que ver con la ambición de Nicaragua de convertirse en una plataforma regional para la expansión internacional de las empresas chinas.
El país cuenta con una posición geográfica privilegiada, conectando América del Norte y América del Sur y con acceso tanto al océano Pacífico como al mar Caribe. A ello se suman abundantes recursos naturales, tierras fértiles, disponibilidad de agua y una creciente infraestructura logística.
En esa línea, Karina Mejía destacó que Nicaragua posee una superficie de más de 130.000 kilómetros cuadrados y una población cercana a los 6,7 millones de habitantes. Además, señaló que el país cuenta con estabilidad cambiaria, una inflación moderada y un crecimiento sostenido del PIB. En 2025, por ejemplo, la economía nicaragüense registró un crecimiento del 4,9 %, consolidando una tendencia positiva en los últimos años.
Asistentes del Foro de Promoción de Inversiones Nicaragua-China escuchan atentamente a uno de los presentadores. Fotos cortesía de la Embajada de Nicaragua en China
Otro elemento especialmente atractivo para los inversionistas es la rapidez con la que pueden establecer operaciones potencialmente. Según Mejía, abrir una empresa en Nicaragua toma apenas 24 horas en promedio, gracias a la simplificación administrativa implementada por las autoridades.
La directora también destacó que Nicaragua cuenta con preferencias arancelarias con más de 50 países, una red vial que supera los 24.000 kilómetros y conexiones marítimas, aéreas y terrestres en constante expansión. Entre los proyectos estratégicos actualmente en desarrollo figura un puerto de aguas profundas en la costa caribeña, destinado a fortalecer la conectividad internacional y facilitar el comercio.
Los sectores identificados como prioritarios para la inversión incluyen manufactura, agroindustria, energía renovable, logística, minería, telecomunicaciones, turismo, acuicultura y desarrollo inmobiliario. Particular interés despiertan también industrias tradicionales nicaragüenses con alto potencial exportador, como el café premium, el cacao, el tabaco, el azúcar y los productos del mar.
En el marco del foro, además, se celebró una ceremonia de firma entre la Secretaría para la Promoción de Inversiones y Exportaciones de Nicaragua y la Cámara de Comercio Transfronterizo de la Zona de Libre Comercio de Hainan, lo cual representa una señal adicional de cómo los contactos empresariales están comenzando a traducirse en alianzas concretas.
Cinco años después del restablecimiento de relaciones diplomáticas, Nicaragua y China parecen haber entrado en una etapa caracterizada por una cooperación cada vez más profunda y pragmática, en la que ambos buscan transformar la afinidad política en resultados económicos tangibles.
Para Nicaragua, la combinación del TLC, la nueva Ley de Zonas Económicas Especiales y una estrategia activa de promoción internacional representa una oportunidad para atraer capital, tecnología y empleo, mientras que del lado chino, el país centroamericano ofrece una plataforma con acceso privilegiado a múltiples mercados, estabilidad política y un entorno regulatorio diseñado específicamente para facilitar la inversión.
De cara al futuro, el reto será convertir las promesas y los acuerdos en proyectos sostenibles y de largo aliento que entreguen beneficios reales para ambos pueblos. Así, en apenas un lustro, se ha pasado de la diplomacia a la acción, en un camino promisorio que está revelando cada vez más oportunidades con el paso del tiempo.
Fuente: China Hoy
