Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish
.china.org.cn | 31. 08. 2026
Los candidatos se apresuran a aprovechar nuevas oportunidades a medida que florecen las relaciones bilaterales
El número de personas que se presentan a los exámenes de dominio del chino mandarín en Kirguistán se ha triplicado con creces en los últimos cinco años, lo que refleja un creciente interés por la lengua china en un contexto de profundización de los lazos económicos y la cooperación educativa entre ambos países, según ha señalado el responsable de la gestión del examen HSK.
Li Peize, director general de Chinese Testing International Co., empresa encargada de gestionar el examen, señaló que el número total de candidatos al HSK en todos los niveles pasó de 3139 en 2021 a 12 611 en 2025 en Kirguistán.
Según Li, en el primer semestre del año, más de 7600 candidatos se presentaron al examen, y se espera que el total anual supere los 15 000. Se prevé que la cifra supere los 20 000 en 2028, lo que convertiría a Kirguistán en el primer país de Asia Central en alcanzar ese hito, afirmó.
Explicó asimismo que el interés de Kirguistán por China demuestra que la relación bilateral ha entrado en una era dorada. «Las necesidades económicas y comerciales han creado un amplio mercado, el apoyo político ha tendido un puente sólido, y el deseo de estudiar en China y la identificación cultural han aportado una vitalidad inagotable», añadió.
China se ha convertido en una importante fuente de inversión en Kirguistán. Los grandes proyectos —desde centrales hidroeléctricas y estaciones de esquí hasta zonas de inversión financiera— han creado abundantes oportunidades de empleo a nivel local, señaló Li. El ferrocarril China-Kirguistán-Uzbekistán y el comercio electrónico transfronterizo han impulsado aún más la demanda de profesionales con conocimientos de chino y experiencia técnica, añadió.
La Embajada de China en Kirguistán lleva años gestionando un programa de becas que exige a los solicitantes de becas completas haber superado al menos el nivel 3 del HSK. Se han creado cuatro Institutos Confucio y más de 20 aulas Confucio en este país de Asia Central, junto con un Taller Luban y una Escuela de la Ruta de la Seda para el comercio electrónico transfronterizo, iniciativas que vinculan el aprendizaje de idiomas con la formación profesional y el empleo, señaló.
Li señaló que un número cada vez mayor de jóvenes kirguisos también considera el chino como una puerta de acceso a mejores oportunidades. Los recursos educativos de primer nivel de China, las políticas de visados cada vez más flexibles y las conexiones de transporte han hecho que estudiar en China resulte más atractivo que nunca.
El perfil de los estudiantes de chino en Kirguistán también se ha diversificado. Entre los examinados se encuentran ahora estudiantes universitarios, funcionarios públicos, traductores, profesionales del mundo empresarial y trabajadores cualificados, lo que demuestra que el chino está pasando de ser un interés cultural a convertirse en una herramienta práctica para el avance profesional, añadió.
Para muchos estudiantes kirguisos, aprender chino les ha abierto las puertas a nuevas experiencias y oportunidades en China.
Ayana Bazarkulova, de 20 años, estudiante de la Universidad de Estudios Extranjeros de Beijing, afirmó que le ha interesado la cultura china desde la infancia.
Tras dos años en China, describió el país como «muy desarrollado y moderno, especialmente en lo que respecta a la tecnología».
«Casi todo se puede hacer por Internet: comprar, pedir comida y pagar facturas, utilizando sistemas de pago digitales. Esto hace que la vida cotidiana sea muy cómoda y eficiente», afirmó.
Bazarkulova añadió que los chinos son «amables, simpáticos y hospitalarios» con los estudiantes internacionales.
Tras haber estudiado chino durante casi tres años, le parece un idioma fascinante. «Los caracteres chinos son muy interesantes, cada uno con su propio significado e historia. También me gustan los tonos, porque hacen que este idioma sea diferente de muchos otros», afirmó.
Erkemai Zarylbekova, de 19 años, estudiante de la Universidad de Estudios Internacionales de Beijing, explicó que su hermana mayor la inspiró a aprender chino.
Tras dos años de estudio, afirma que China es un país moderno, seguro y cómodo en el que vivir, con un excelente transporte público y una tecnología avanzada.
«Los chinos siempre se han mostrado amables y serviciales conmigo. Incluso cuando mi chino no era muy bueno, mucha gente se mostró paciente y me animó», explica.
Nuraiym Aibekova, de 27 años, estudiante de segundo curso de doctorado en la Universidad de Negocios y Economía Internacional de Beijing, llegó a China por primera vez en 2018. Regresó al campus en 2023 y afirmó que China se ha convertido en «como un segundo hogar». Elogió la seguridad, la limpieza y la comodidad del país, desde las compras por Internet hasta el eficiente transporte público.
Aprobó el nivel 4 del HSK tras solo cuatro meses de estudio intensivo y, más tarde, obtuvo los niveles 5 y 6.
«Al principio, aprendí chino porque era necesario para mis estudios y mi vida cotidiana», explicó. «Sin embargo, a medida que mejoraban mis habilidades lingüísticas, me di cuenta de que el chino me abría muchas nuevas oportunidades».
