Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish
.china.org.cn | 15. 09. 2026
Por Jorge Fernández
Los BRICS están creando nuevas pautas en la construcción de un futuro compartido, más coherente con las necesidades y alcances del Sur Global.
La confianza depositada en la arquitectura económica mundial condiciona la intensidad de los intercambios a nivel global. Hoy, el marco institucional que facilita el flujo de bienes y servicios constituye una plataforma agrietada —si no fracturada— y esto, contrario a las aspiraciones del Sur Global, amenaza sus intereses y derechos al desarrollo. Los países afrontan ataques externos que no solo vulneran sus propias estructuras, sino también las estructuras económicas de otros países. La generación de confianza, que ha estado emanando de los encuentros entre los países BRICS, ofrece certidumbre ante un mundo marcado por la arbitrariedad y abusos de los poderosos.
China, siendo coherente con los principios que dieron origen al grupo BRICS, impulsa la colaboración entre los miembros, en lo que ya es una búsqueda constante por generar mayor confianza y certidumbre frente a convulsiones y alteraciones inesperadas en las instituciones del comercio internacional. La dirigencia china, incluido Xi Jinping, ha sido testigo del crecimiento y la vitalidad generados por la ampliación del grupo, que hoy reúne a países con gran influencia entre los mercados emergentes. El sistema económico mundial demanda una nueva orientación con tomas audaces de decisiones entre sus miembros, que faciliten una mayor cooperación, participación e intercambios. La cooperación, ahora hecha realidad a través de una configuración ampliada de países, da fe de la capacidad de los países del Sur para superar desafíos y unir fuerzas sobre la base de la unidad.
En la cumbre de 2025, el presidente de China elevó el espíritu de los BRICS con una serie de propuestas cuyo significado trasciende el momento actual. Xi exhortó al grupo a unir esfuerzos para enarbolar la bandera del multilateralismo como estandarte de la equidad y justicia, de la apertura y cooperación como fuerza para salvaguardar el orden económico y comercial internacionales, y de la solidaridad y cooperación como impulsores del desarrollo común. Estas tres propuestas han hecho eco entre los miembros. Ahora, en Nueva Delhi, en el marco de la 18ª cumbre del BRICS, el mandatario chino ha extendido su visión al plantear nuevas iniciativas para inyectar vitalidad y fuerza a la cooperación entre los miembros de un “BRICS ampliado” y lograr un mayor desarrollo. Según dijo, el “BRICS ampliado” debe aprovechar sus fortalezas, como su arraigo en los mercados emergentes y su conexión con el Sur Global, defender la apertura y la cooperación para el beneficio mutuo y los resultados de ganancias compartidas, mantener la estabilidad y la fluidez de las cadenas industriales y de suministro, y fomentar la integración de los mercados.
La sistemática y progresiva ampliación histórica de este grupo ha hecho posible, además, que los BRICS desarrollen una estructura de cooperación integral y multifacética, con vínculos tangibles no solo en comercio, inversión, finanzas o tecnología, sino también con una alta capacidad de incidencia en ámbitos como la paz, la democracia, la gobernanza y la justicia de las relaciones internacionales.
Los BRICS han trascendido la lógica de unión y desarrollo promovida por Occidente y, con la seguridad de sus potencialidades, están creando nuevas pautas en la construcción de un futuro compartido, más coherente con las necesidades y alcances del Sur Global. La evolución de los miembros fundadores en un “BRICS ampliado” constituye un nuevo capítulo de cooperación que rebasa por mucho las expectativas originales, toda vez que ahora son un mecanismo con representación real de los intereses compartidos del Sur Global. El presidente de China, al hablar de la capacidad y poderío de los países en desarrollo, hizo mención en la 18ª cumbre del BRICS en Nueva Delhi de las iniciativas chinas para el desarrollo, la seguridad, la civilización y la gobernanza. Adujo que ellas buscan subsanar, con la ayuda de todos, carencias existentes en el mundo que lastran la construcción de un mundo mejor. Los BRICS, enfatizó el jefe de Estado chino, “deben situarse firmemente en el lado correcto de la historia, esforzarse por ser pioneros de nuestros tiempos, orientar el orden internacional hacia una dirección más justa y equitativa, y trabajar juntos para construir una comunidad de futuro compartido para la humanidad”.
Contar con las condiciones no significa buscar la construcción de estructuras que dañen a terceros sino que constituye, contrario a lo que muchos piensan, un banco de opciones para hacer del mundo un lugar mejor para todos. Los BRICS están estrechando sus vínculos para convertirse en un promotor del desarrollo, un ejemplo de cooperación en aras del beneficio común y en un trampolín para que economías que habían estado estancadas por imposición de terceros se posicionen en nuevos y mejores niveles. Al referirse al grupo como vanguardia del Sur Global, el mandatario chino destacó que “los países BRICS hemos defendido nuestra independencia, explorado activamente vías de desarrollo acordes con nuestras respectivas condiciones nacionales y dado un buen ejemplo de cómo los mercados emergentes y los países en desarrollo pueden fortalecerse mediante la unidad”.
Ser líder en la construcción de un nuevo modelo lleva consigo una lógica distinta a los sistemas de explotación posteriores a la revolución industrial. China ha hecho énfasis a través de diferentes plataformas internacionales en la urgencia de compartir experiencias y conocimientos y en materializar la comprensión mutua a través de estrechos intercambios. Con un pensamiento avanzado, distinto al de la ley del más fuerte y con el respaldo de la democracia en las relaciones internacionales, el mundo, no solo los países del Sur Global, está transformando positivamente lo que hoy entendemos por conectividad y haciendo del comercio un ente de gran resiliencia y prosperidad para todos por igual.
Los BRICS son el epítome de un conjunto de naciones que está cansado de la guerra como motor de productividad. Es natural que ellos, víctimas pasivas de los designios bélicos de los poderosos, busquen ahora, con una sola voz, ser pioneros en una nueva orientación de las estructuras globales para salvaguardar la paz y la estabilidad. El Sur Global, las economías en desarrollo, los países pobres han padecido en todo momento las infamias generadas por guerras desatadas por intereses mezquinos. China, en voz de su presidente, busca el fin del belicismo al afirmar que “Los BRICS deben ser pioneros en la defensa de la paz y la estabilidad. […] Los BRICS deben mantenerse firmes, defender la justicia y esforzarse por poner fin a los conflictos y defender la paz”.
El grupo BRICS, con las aportaciones hechas por China, está destinado a hacerle ver al mundo que con unidad y cooperación, la paz duradera, el comercio sano y la democratización de las relaciones internacionales son viables. Es el Sur Global, con sus necesidades y aspiraciones, el que está generando mayor confianza en el BRICS.
El autor es experto en relaciones internacionales y analista político. Cuenta con una amplia trayectoria en el ámbito del periodismo y el análisis de la actualidad internacional.
