Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish
.china.org.cn | 10. 10. 2026
Dos objetos de porcelana china del período Kangxi de la dinastía Qing (1644-1911) en el Museo Británico sufrieron, al parecer, daños el domingo después de que un tazón se cayera de su estante. Según Red Star News, la institución respondió que ni el estante ni su soporte mostraban fallas y que la investigación estaba en marcha.
Según el informe, las dos piezas afectadas—un tazón y una cajita de la colección de sir Percival David— ya han sido entregadas para su restauración.
La noticia del hecho captó la atención por primera vez después de que circularan en las redes sociales chinas fotografías que mostraban fragmentos de porcelana rotos en una vitrina.
Pan Jinyu, guía en idioma chino en el Museo Británico, declaró el viernes al Global Times que regresó a la galería el 7 de octubre y preguntó al personal después de notar que la sala 95, donde se exhibían los objetos, había estado cerrada temporalmente el 4 de octubre.
“Parecieron sorprendidos de que hubiéramos visto fotos de ello, pero me confirmaron que, efectivamente, la porcelana se había roto”, dijo. En ese momento, la etiqueta en la muestra decía “pieza retirada para estudio”, indicó.
Sin embargo, para el 8 de octubre, las etiquetas habían sido cambiadas, lo que indicaba que los dos objetos que faltaban de sus lugares originales de exhibición habían sido enviados a “Destino: conservación”, acotó.
“Las etiquetas parecían haber sido actualizadas después de que el incidente atrajera una mayor atención pública”, dijo Pan.
Las fotos de la vitrina muestran una gran cantidad de porcelana china dispuesta muy cerca unas de otras en los estantes.
Pan sostuvo que el tazón yacía boca abajo sobre un soporte, aparentemente para mostrar su base a los visitantes. Según las fotos tomadas después de su caída, le pareció que el montaje no se veía muy seguro y que había suficiente espacio libre para que el tazón se cayera. Agregó que este tipo de muestras son poco comunes y que gran parte de los demás objetos de porcelana parecían estar colocados de manera segura.
Global Times contactó con el Museo Británico para obtener comentarios, pero no hubo respuesta al cierre de esta edición. Cinco días después del incidente, la entidad aún no había emitido una declaración pública ni explicación al respecto.
En numerosas publicaciones en redes sociales al respecto, los internautas expresaron su frustración por lo que consideraban una falta del Museo Británico a la hora de proteger y preservar adecuadamente valiosas piezas culturales, además surgieron nuevos llamamientos para que los numerosos objetos chinos en el lugar sean devueltos a su país de origen.
“Aún queda un largo camino de regreso a casa”, escribió un usuario. “Las reliquias culturales chinas saqueadas y dispersas por el mundo encarnan el alma de la cultura china. Deben volver a casa, y algún día lo harán”. Otros fueron más directos: “Si no pueden cuidarlas apropiadamente, devuélvanlas”.
Huo Zhengxin, profesor de la Universidad de Ciencias Políticas y Derecho de China, declaró al Global Times que, en 2002, los principales museos de Europa y Estados Unidos, incluido el Museo Británico, alegaron su rol en la preservación, estudio y exhibición del patrimonio cultural mundial como parte de la justificación para retener colecciones en el extranjero. Sin embargo, los repetidos robos y daños sufridos en instituciones como el Museo Británico en los últimos años han puesto cada vez más en duda ese argumento.
En cuanto a las piezas culturales llevadas al extranjero mediante saqueos en tiempos de guerra, expansión colonial u otros medios indebidos, el experto manifestó que solicitar su retorno es un derecho soberano inalienable de los países de origen y un paso necesario para restablecer la justicia histórica.
