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Antiguos sacos de harina convertidos en barreras contra las inundaciones: Gaza enfrenta otro invierno sin refugio

Antiguos sacos de harina convertidos en barreras contra las inundaciones: Gaza enfrenta otro invierno sin refugio

Source: United Nations – in Spanish 4
Headline: Antiguos sacos de harina convertidos en barreras contra las inundaciones: Gaza enfrenta otro invierno sin refugio
20 Octubre 2026 Ayuda humanitaria

Unas dos millones de personas en Gaza siguen necesitando refugio y la lluvia ya ha comenzado, mientras las tiendas duran apenas seis meses y los materiales duraderos, como láminas o cemento, siguen bloqueados por las restricciones israelíes. “El dinero está llegando, pero no a la escala necesaria para 1,8 o 1,9 millones de personas”, admite la agencia que se ocupa de los desplazados y que negocia “cinco veces al día” con las autoridades israelíes. 

Unas dos millones de personas en Gaza siguen necesitando asistencia para el refugio, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), y la lluvia ha empezado mientras el fenómeno de El Niño, más intenso de lo habitual, amenaza con más precipitaciones en los próximos meses. 
Ahmed Al-Omari, como tantos otros gazatíes, corre contra el tiempo: llena de arena sacos que antes contenían harina del Programa Mundial de Alimentos (PMA) para proteger su tienda improvisada. “Antes los sacábamos de las fauces de la muerte para poder comer. Ahora los llenamos de arena para que el agua de lluvia no entre”, explica a Noticias ONU.
Refugios que duran seis meses
La falta de financiación, que empezó a disminuir en enero, ha dificultado los preparativos. 
“El dinero ha llegado un poco más tarde este año. Ahora está llegando, pero no a la escala necesaria para atender a lo que calculamos que son 1,8 o 1,9 millones de personas que necesitan algún tipo de asistencia para el refugio”, explica Karl Baker, coordinador regional de crisis de la OIM para Gaza, desde Amán. 
El conflicto regional también está perturbando las cadenas de suministro: la OIM depende de proveedores de China, India y Pakistán, con mercancías que pasan por Jordania, Egipto e Israel antes de llegar a Gaza. “El conflicto regional parece que no hace más que crecer. Eso interrumpe las rutas comerciales”, añade.
A la escasez de fondos se suma la falta de calidad. En otras emergencias, la OIM puede proporcionar refugios de transición más duraderos, como madera contrachapada y unidades de vivienda de socorro. En Gaza, las tiendas suelen durar unos seis meses. Con los desplazamientos constantes, a menudo se destruyen o se abandonan cuando las familias huyen con poco tiempo. “Mover constantemente una tienda o una estructura temporal ha provocado, diría yo, una falta de calidad de lo que hay actualmente dentro de Gaza”, señala Baker.
Una elección imposible
Más de 4000 edificios, muchos de ellos hogares de miles de residentes, están en riesgo de derrumbe, según los informes. Ante el Consejo de Seguridad, Ramiz Alakbarov, coordinador especial en funciones para el Proceso de Paz en Oriente Medio, explicó que la ONU trabaja con las comunidades locales para evacuar a las personas de los edificios inseguros. 
Sin alternativas, muchas no tienen más remedio que buscar refugio en tiendas. El espacio habitable también se reduce: solo alrededor del 30 % de Gaza es ahora accesible para la mayoría de la población, según Baker. Las condiciones en los sitios de desplazamiento siguen deteriorándose, con muchas personas expuestas a inundaciones y pocos lugares alternativos adónde ir.
Materiales duraderos bloqueados
La mayoría de los materiales de refugio duraderos que la OIM usaría normalmente en emergencias están sujetos a las restricciones israelíes, que se remontan a 2008. 
Incluyen láminas para tejados, cemento para suelos y paredes más resistentes al viento, artículos que podrían hacer los refugios más resistentes al invierno, pero que a menudo se consideran una preocupación de seguridad. 
Baker afirma que la OIM mantiene contactos repetidos con las autoridades israelíes para negociar su entrada. “Es algo cotidiano, cinco veces al día, mientras intentamos negociar o asegurarnos de haber entendido cuál es su preocupación e intentamos ajustar lo que sea necesario. Desde nuestra perspectiva, debemos seguir abogando por que entren artículos más duraderos”.
Un nuevo experimento
En Jan Yunis, en el sur de Gaza, las familias recuperan materiales de los escombros. Desplazados de Rafah, Mohammed Barhoum y sus hijos utilizan barras de metal rescatadas de las ruinas para intentar reforzar su refugio. 
Es un trabajo arriesgado entre escombros inestables y restos explosivos de guerra. “Cada año, durante el invierno, esta zona se inunda por las fuertes lluvias. Este año hemos decidido reforzar nuestras tiendas con barras de metal. Es un nuevo experimento y veremos cómo sale. Esperamos que la situación sea mejor que la última vez”, dice Barhoum.

MIL OSI