Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish
El histórico resultado centra la atención en los BRICS y la política en América Latina
“Gracias, pueblo brasileño”, escribió el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva en las redes sociales el domingo por la noche tras asegurar un histórico cuarto mandato presidencial en una dramática remontada electoral.
Al comentar sobre su triunfo y lo que espera China respecto a los lazos bilaterales, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Guo Jiakun, apuntó el lunes que China toma en cuenta el anuncio del Tribunal Superior Electoral de Brasil sobre la victoria del presidente Lula en la segunda vuelta y le extiende sus felicitaciones por ello. El país está dispuesto a trabajar con Brasil a favor de la construcción de una comunidad de futuro compartido entre China y Brasil, agregó.
La reelección de Lula ha captado la atención internacional no solo por sus repercusiones en el voluble escenario político de América Latina, sino también por el futuro de los vínculos entre China y Brasil, con perspectivas de una mayor cooperación económica, un compromiso diplomático de alto nivel sostenido y una coordinación más estrecha dentro del BRICS y otros marcos multilaterales de creciente importancia.
Con el 99,96 % del balotaje escrutado, Lula obtuvo el 51,78 % de los votos válidos, frente al 48,22 % de Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal e hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, según el recuento oficial difundido por la Agencia de Noticias Xinhua.
Lula asumirá nuevamente la presidencia el 5 de enero de 2027 por cuatro años más, en lo que sería su cuarta elección para el más alto cargo del país.
Su ascenso supuso la primera vez que un postulante presidencial en Brasil supera un déficit en la primera vuelta de los comicios para ganar la segunda. Según Xinhua, las elecciones brasileñas siguen un sistema mayoritario de dos vueltas. Para hacerse con la primera, llevada a cabo el 4 de octubre, un candidato debe conseguir más de la mitad de los votos válidos. Bolsonaro terminó por delante de Lula, con cerca del 47 % de ellos frente a casi el 45 % de su contrincante. Como ninguno sobrepasó el umbral del 50 %, ambos pasaron a una segunda vuelta, favorable finalmente a Lula.
El resultado llega en medio de grandes giros políticos en América Latina y una mayor competencia geopolítica. Los medios internacionales han destacado las implicaciones de la victoria de Lula para las relaciones de Brasil con las grandes potencias, en particular China y Estados Unidos, así como su rol en la promoción de la cooperación entre las naciones del Sur Global.
El South China Morning Post reportó el lunes que la reelección de Lula prolongaría un Gobierno en el cual la inversión china había alcanzado niveles récord.
Pan Deng, director del Centro Jurídico para la Región de América Latina y el Caribe de la Universidad de Ciencias Políticas y Derecho de China, declaró el lunes al Global Times que la permanencia de Lula ha aportado estabilidad y previsibilidad a los vínculos entre China y Brasil en el próximo lustro.
El académico acotó que el consenso político de los líderes de ambos países durante la visita de Lula a China en 2023, junto con los continuos intercambios de alto nivel, ha fortalecido la confianza mutua y ha ofrecido una orientación estratégica para las relaciones bilaterales. A pesar de las posibles limitaciones de un Congreso conservador, la cooperación con China cuenta con un amplio respaldo en todo el espectro político brasileño y es poco probable que se vea afectada por las divisiones políticas internas, precisó.
El jefe de la diplomacia china, Wang Yi, se reunió con el asesor especial del presidente de Brasil, Celso Amorim, el 16 de septiembre en Beijing. Amorim afirmó que Brasil desea trabajar con China para materializar el consenso de los dos jefes de Estado y avanzar en la construcción de una comunidad de futuro compartido entre Brasil y China, con miras a un mundo más justo y un planeta más sostenible, informó Xinhua.
China se ha mantenido como el mayor socio comercial de Brasil durante años, y los lazos económicos bilaterales constituyen un pilar esencial de la relación en general.
El comercio entre ambos países sumó un récord de 143.300 millones de dólares en los primeros nueve meses de 2026, lo que refuerza la posición de China como el mayor socio comercial de Brasil. Las exportaciones brasileñas al mercado chino ascendieron a 84.700 millones de dólares entre enero y septiembre, un 12 % más en comparación con el mismo período de 2025. Las importaciones chinas crecieron un 9,9 %, hasta los 58.600 millones de dólares.
Las cifras fueron dadas a conocer por el Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios de Brasil y recopiladas por el Consejo Empresarial Brasil-China, según un informe publicado por Valor Econômico y difundido por Brasil 247.
A futuro, Pan identificó tres áreas con un fuerte potencial de crecimiento para la cooperación bilateral: el desarrollo verde y con bajas emisiones de carbono, incluyendo energías renovables y la protección ambiental; la economía digital y la inteligencia artificial, especialmente en la agricultura y la gobernanza de la IA; y una mayor cooperación aeroespacial, aprovechando la larga asociación entre ambos países en satélites para incentivar usos de teledetección en la agricultura, la prevención de desastres y la logística.
Xu Shicheng, vicepresidente de la Sociedad de Estudios Latinoamericanos de China, sostuvo el lunes al Global Times que la reelección de Lula también podría ayudar a llevar los vínculos bilaterales a un nuevo nivel, ya que la cooperación va más allá del comercio tradicional de materias primas hacia sectores emergentes como los vehículos eléctricos, las energías renovables, la infraestructura y las tecnologías avanzadas.
Fuera de los rubros específicos, los analistas chinos puntualizaron también que el énfasis del gobierno de Lula en la autonomía estratégica y el desarrollo económico, orientado a mejorar las condiciones de vida de la población, se alinea estrechamente con la búsqueda de China de un desarrollo de alta calidad y una cooperación internacional abierta e inclusiva. A nivel multilateral, se espera además que la reelección de Lula brinde continuidad a la participación de Brasil en los BRICS y a una cooperación mayor con el Sur Global.
China y Brasil podrían seguir coordinando sus posturas sobre la reforma de las Naciones Unidas y la Organización Mundial del Comercio, la reestructuración de la deuda global y las negociaciones internacionales sobre el clima, lo que ayudaría a garantizar que los acuerdos de gobernanza global reflejen mejor los temores y necesidades de desarrollo de las economías emergentes, dijo Pan.
Ambos países podrían, igualmente, iniciar proyectos de cooperación inclusiva dirigidos a las naciones en desarrollo, brindando oportunidades adicionales a los países del Sur Global para participar en la cooperación económica y tecnológica internacional. Pan anotó que tales iniciativas podrían contribuir a un entorno de desarrollo internacional más equitativo y fortalecer la voz colectiva de los países en desarrollo en los asuntos mundiales.
Lo sucedido en Brasil también ha sido el foco de atención por su posible repercusión en el panorama político de América Latina.
Reuters reportó que el ascenso de Lula llegó en un contexto de recientes avances electorales de las fuerzas de derecha en varios países latinoamericanos, lo que plantea interrogantes sobre cómo podría evolucionar la diplomacia regional de Brasil en el próximo mandato.
Pan argumentó que el triunfo de Lula no debería verse simplemente como el regreso de un bando ideológico concreto, sino más bien como una respuesta pragmática de los votantes brasileños a los retos económicos y sociales, entre ellos la alta inflación y las presiones de la pobreza asociadas a las políticas neoliberales. El resultado podría afianzar la búsqueda de un desarrollo independiente por parte de América Latina e impulsar la integración regional, subrayó.
Xu manifestó que Lula podría encarar considerables desafíos políticos internos durante su cuarto gobierno, ya que las fuerzas de derecha y de centro-derecha ocupan gran parte del Legislativo. No obstante, dijo que las políticas anteriores de Lula para la reducción de la pobreza y el bienestar social han conservado el respaldo entre los votantes de bajos ingresos, mientras que se espera que su administración continúe priorizando la cooperación de los BRICS y el papel de Brasil en el Sur Global.
Los comicios también envían un mensaje de que los países latinoamericanos pueden seguir vías de desarrollo adaptadas a sus condiciones nacionales en lugar de depender de modelos liderados por Occidente, mientras extienden sus alianzas internacionales diversificadas, anotó Pan, y añadió que el resultado revela las mayores aspiraciones regionales de una toma de decisiones independiente y resistencia a la injerencia externa.
