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El interés público, en el centro del autogobierno del PCCh

El interés público, en el centro del autogobierno del PCCh

Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish

Mantener el vínculo fundamental del Partido con el pueblo se considera clave para el liderazgo.

Antes de abandonar un hotel económico en el distrito de Fuping, provincia de Hebei, el 29 de diciembre de 2012, Xi Jinping dio instrucciones a su equipo para que se aseguraran de pagar la cuenta de la cena, según recordó Jia Chunhong, responsable de restauración del hotel.

La comida en sí fue sencilla: cuatro platos caseros, sopa, algunos alimentos básicos y sin alcohol. La visita de campo de dos días al distrito de Fuping tuvo lugar apenas seis semanas después de que Xi fuera elegido secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh).

Apenas 25 días antes de la cena, Xi había presidido una reunión del Buró Político del Comité Central del PCCh en la que se aprobó la decisión de ocho puntos de la dirección central del Partido sobre la mejora de la conducta en el trabajo y el mantenimiento de vínculos estrechos con el pueblo, en la que se establecían requisitos para los funcionarios en asuntos que iban desde la investigación sobre el terreno hasta las reuniones y las recepciones oficiales.

En esa reunión, Xi afirmó: “Solo cuando estamos bajo presión y supervisión, las personas pueden disfrutar de una vida más cómoda y satisfactoria y tener una mejor opinión de nosotros”.

La decisión de ocho puntos supuso un primer paso en la iniciativa más amplia del PCCh para ejercer un autogobierno pleno y riguroso, que se extiende a requisitos estrictos en ámbitos que van desde la conducta de los funcionarios hasta la construcción del Partido en su conjunto.

En un acto celebrado en julio de 2016 con motivo del 95º aniversario del PCCh, Xi advirtió de que el Partido podría acabar perdiendo su legitimidad para gobernar si no aplicaba un autogobierno estricto y no abordaba los graves problemas internos que suscitaban fuertes quejas por parte de la ciudadanía.

En el mismo discurso, Xi describió el apoyo al pueblo como la posición política fundamental del Partido, afirmando que el respaldo, la aprobación, la satisfacción y el consentimiento del pueblo debían servir como criterios fundamentales para evaluar su labor.

Para Xi, el Partido debe prevenir siempre y corregir con determinación aquellas prácticas a las que el pueblo se opone y que le causan resentimiento.

“Nos centraremos en mejorar la capacidad del Partido para gobernar a largo plazo, preservar su carácter avanzado y su integridad, y mantener su estrecho vínculo con el pueblo”, afirmó durante un acto conmemorativo del 105º aniversario del PCCh celebrado en julio de este año.

Xie Maosong, investigador principal del Instituto Nacional de Estudios Estratégicos de la Universidad Tsinghua, afirmó que el autogobierno pleno y riguroso del Partido no se limita simplemente a hacer cumplir la disciplina, sino que consiste en preservar el vínculo fundamental del PCCh con el pueblo.

“La supervisión pública y la autorreforma del Partido se refuerzan mutuamente. Ambas son esenciales para garantizar que el poder se ejerza en beneficio del interés público y que los funcionarios mantengan su compromiso de servir al pueblo”, señaló.

En última instancia, la eficacia de la construcción del Partido debe medirse por su capacidad para reforzar la confianza pública, proteger los intereses del pueblo y mantener al Partido estrechamente vinculado a quienes sirve, señaló Xie.

El expresidente etíope Mulatu Teshome señaló que las normas internas y la disciplina del PCCh han hecho que el Partido sea “cada vez más fuerte”, lo que ha contribuido a mantener su liderazgo y la continuidad de las políticas en el desarrollo de China.

Afirmó que la corrupción podría abrir una brecha entre un partido gobernante y el pueblo al que sirve, erosionando la confianza pública y socavando el desarrollo nacional. Teshome subrayó que no se debe tolerar la conducta indebida de los funcionarios y que mantener vínculos estrechos con el pueblo es esencial para una gobernanza eficaz.

Beneficios concretos

Gulnar Shaimergenova, directora del Centro de Estudios sobre China de Kazajistán, afirmó que una gestión más estricta por parte del Partido debería traducirse en instituciones más eficaces y en beneficios concretos para la ciudadanía.

“El autogobierno pleno y riguroso del Partido va más allá de la lucha contra la corrupción. También se trata de mejorar el funcionamiento de las instituciones, garantizar que los funcionarios cumplan con sus responsabilidades y que las políticas gubernamentales generen beneficios tangibles para la población”, señaló.

Destacó la decisión de ocho puntos del PCCh como un esfuerzo por combatir el formalismo y la ineficiencia burocrática, lo que permite a los funcionarios dedicar más tiempo al empleo, los servicios públicos y otras cuestiones cotidianas, en lugar de a trámites innecesarios y formalidades procedimentales.

Más allá de mejorar las prácticas de trabajo, Shaimergenova señaló que la verdadera prueba es si los funcionarios pueden lograr mejoras duraderas en la vida de las personas.

“La eficacia de la administración no debe medirse simplemente por los indicadores económicos o el número de políticas introducidas, sino por si el desarrollo produce mejoras sostenibles en el bienestar de las personas”, afirmó.

Ese énfasis también sustenta la campaña educativa de este año en todo el Partido sobre el establecimiento y la puesta en práctica de una visión correcta del desempeño de la gobernanza, lo que pone de manifiesto la filosofía inequívoca de China: la gobernanza es para el pueblo.

“En última instancia, creo que el principio de que el pueblo es lo primero cobra sentido cuando se refleja no solo en los documentos estratégicos, sino también en la conducta cotidiana de los funcionarios y en las mejoras que los ciudadanos pueden experimentar de verdad”, afirmó.

El viceprimer ministro de Tonga, Viliami Uasike Latu, señaló que los mecanismos de gobernanza interna del PCCh contribuyen a que cada miembro rinda cuentas de su conducta y garantizan que cumplan con sus responsabilidades.

Tras haber visitado China en más de cinco ocasiones, Latu afirmó que le había impresionado el énfasis que los líderes chinos han puesto en escuchar las preocupaciones de la ciudadanía y en rendir cuentas ante el pueblo.

El legislador nigeriano Satomi Alhaji Ahmad señaló que una gobernanza limpia exige que los líderes antepongan los intereses de su pueblo a los propios.

“Ponen al país en primer lugar”, afirmó, elogiando lo que, en su opinión, es el compromiso de los líderes chinos con el servicio al público, en lugar de perseguir intereses personales.

También hizo hincapié en que la gente corriente debería beneficiarse de una buena gobernanza mediante un mejor acceso a la educación, la sanidad y otros servicios esenciales.

Esa preocupación por el interés público también se refleja en los esfuerzos por combatir la corrupción y las conductas indebidas a nivel de base. Desde 2024, las principales autoridades disciplinarias y de supervisión de China han liderado una campaña a nivel nacional dirigida contra las conductas indebidas y la corrupción que afectan directamente al sustento de la población.

Un cambio notable

El exdiputado británico Mark Logan, que lleva unas dos décadas siguiendo el desarrollo de China, afirmó haber sido testigo de un cambio notable en el enfoque del país respecto a la corrupción.

“Hoy en día se puede afirmar sin lugar a dudas que hay mucha menos corrupción en China”, señaló.

“Hay un enfoque real en satisfacer las necesidades de la población”, añadió.

MIL OSI