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El ejemplo del movimiento Otpor y la ‘noviolencia’ transforman la protesta en poder político en Serbia

El ejemplo del movimiento Otpor y la ‘noviolencia’ transforman la protesta en poder político en Serbia

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Nicolás Paz Alcalde, Profesor Asociado. Mediador, Universidad Pontificia de Salamanca

Marcha de protesta estudiantil de Cacak (Serbia) el 24 de febrero de 2025. krsmanovic/Shutterstock

El pasado 25 de octubre, la lista electoral Studentska Lista se alzó con la victoria en las elecciones legislativas de Serbia. El 1 de noviembre de 2024, el derrumbe de la marquesina de la estación de tren en la localidad de Novi Sad causó la muerte de más de una decena de personas. Esto desencadenó una movilización estudiantil exigiendo responsabilidad institucional por lo sucedido.

Bajo la red organizativa Studenti u blokadi (‘Estudiantes en bloque’), el movimiento canalizó el descontento social. Para ello utilizó todo un manual de estrategias de acción noviolenta.




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La primera manifestación del movimiento pronto desbordó las universidades y se extendió por toda Serbia. La exigencia de responsabilidades se convirtió en una impugnación de la corrupción, la impunidad y el deterioro institucional del gobierno de Aleksandar Vučić y el Partido Progresista Serbio (SNS).

La pregunta que muchos se hacen estos días es: ¿cómo un movimiento estudiantil ha logrado, en menos de dos años desde la primera protesta, convertirse en la primera opción política del país y ganar las elecciones?

Otpor: organizar la resistencia y superar el miedo

El precedente lo encontramos en la propia experiencia Serbia reciente y en las lecciones aprendidas de esta. En 1998, en un contexto de represión política, nacionalismo y crisis económica, surgió el movimiento juvenil Otpor (‘Resistencia’), que contribuyó a la caída del régimen autoritario de Milošević.

Inspirado, entre otras referencias, en las propuestas de Gene Sharp sobre la acción noviolenta, el movimiento articuló una estrategia sostenida de movilización continuada a partir de estos principios.

Movimientos sociales y acivistas noviolentos de todo el mundo han aprendido de Otpor, convertido en una referencia internacional también para la investigación académica. Incluso el Vaticano ha prestado atención a este movimiento estudiantil.

Una de las claves de su estrategia noviolenta fue transmitir un mensaje claro: el poder, a pesar de sus mecanismos de represión y violencia, no es invulnerable. Sus carteles, eslóganes y acciones teatrales ridiculizaban al régimen, utilizando el humor como herramienta de resistencia. Éste contribuía a reducir el miedo, mientras que los símbolos compartidos reforzaban la identificación colectiva con el movimiento.

Otra herramienta fundamental fue la organización descentralizada. Otpor construyó redes locales, formó activistas y difundió materiales prácticos sobre resistencia noviolenta. Impulsó huelgas, boicots y movilizaciones laborales y estudiantiles. Estableció vínculos con distintos sectores de la población y debilitó los apoyos del régimen.

Las protestas pacíficas, la movilización continuada y las estrategias de participación colectiva contribuyeron también a unir a la oposición electoral. En el 2000, respaldaron la candidatura de Vojislav Koštunica, de la coalición opositora DOS (Oposición Democrática de Serbia), que ganó las elecciones y precipitó finalmente la caída de Milošević.

Otpor convirtió un descontento disperso en una organización colectiva de resistencia. Combinó movilización social y coordinación política y utilizó estrategias efectivas de noviolencia activa aprendidas y compartidas entre sus miembros. Su éxito se convirtió, sin embargo, en fracaso cuando intentó convertir esa movilización en una propuesta política electoral.

Tras el apoyo a la oposición y la caída del régimen, Otpor intentó primero mantener su identidad como movimiento social. Sin embargo, sus integrantes ya no compartían una misma visión sobre cómo gobernar el país.

En 2003, Otpor decidió entonces convertirse en partido político. Se presentó a las elecciones parlamentarias del 28 de diciembre con una lista propia. Obtuvo tan solo el 1,63 % de los votos y no logró representación. Un año después, se fusionó con el Partido Democrático.

La disolución política no significó que su experiencia desapareciera. Sus métodos de organización y resistencia noviolenta adquirieron proyección internacional. Algunos de sus antiguos miembros comenzaron a participar en iniciativas de formación sobre este tipo de acción en diferentes partes del mundo.

Charla TED de Srdja Popovic, líder de Otpor, titulada Cómo derrocar a un dictador.

Studentska Lista: un paso más allá

El movimiento estudiantil Studenti u blokadi ha conseguido conectar las estrategias efectivas de acción “noviolenta” aprendidas de Otpor con la construcción de una opción electoral propia de éxito: Studentska Lista (‘Lista Estudiantil’). Una de las claves ha consistido en combinar ambas estrategias en un mismo periodo de tiempo.

Esto ha mantenido la idea de que la candidatura pertenece a un movimiento social más amplio que sus propios candidatos. No ha esperado a que desapareciera el adversario que cohesionaba al movimiento. Tampoco a que se produjera un cambio de poder institucional sin la presencia directa del movimiento en la nueva organización política. Y ha vinculado la protesta no con un cambio de poder personalizado, sino con la exigencia de transformar el funcionamiento mismo de las instituciones.

Ha añadido a las estrategias de acción “noviolenta” (sentadas, bloqueos pacíficos, concentraciones masivas, etc.) demandas institucionales verificables y una serie de mecanismos efectivos para la elaboración de una candidatura electoral acorde al movimiento. Organización horizontal, decisiones colectivas en las asambleas ciudadanas (plenums), rotación de portavoces y autonomía respecto a los partidos tradicionales han sido claves para evitar la personalización del liderazgo y preservar el pluralismo.

Cada candidato ha tenido que contar con el consenso de los estudiantes en los plenums. Estos se han autoexcluido como candidatos para evitar sospechas de ambiciones políticas personales. También han quedado fuera de la candidatura personas vinculadas al Gobierno y dirigentes de los partidos de la oposición. El objetivo: impedir que la iniciativa perdiera su autonomía y terminara absorbida por las dinámicas de la política tradicional. El resultado en las urnas muestra que su estrategia ha funcionado.

Si Otpor ensayó y desarrolló fórmulas descentralizadas de acción, Studenti u blokadi ha sido capaz de institucionalizar la distribución del poder. El siguiente reto será mantener la tensión de ese poder distribuido desde una institución como el Estado, diseñado para ejercer un poder centralizado y jerárquico.

Serbia: más de dos décadas de noviolencia activa

La experiencia serbia muestra que la noviolencia es una forma de acción política altamente efectiva. Otpor probó que, a través de ella, se podía contribuir a derrotar un régimen autoritario. El movimiento estudiantil Studenti u blokadi y su herramienta electoral Studentska Lista ha demostrado cómo puede construir además pluralismo democrático institucional e, incluso, ganar elecciones.




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La conexión entre ambas experiencias no reside simplemente en una copia de estrategias y herramientas. Serbia ha construido durante veinte años un sustrato intergeneracional de aprendizaje colectivo: una cultura política de la noviolencia.

Más de dos décadas después de Otpor, nos encontramos ante una nueva experiencia para comprender cómo la acción “noviolenta” puede desafiar al poder, ampliar la participación ciudadana y abrir nuevos caminos hacia la transformación democrática.

Mantener ese aprendizaje colectivo más allá de la victoria en unas elecciones será el nuevo gran desafío. La institucionalización política y la diversidad ideológica exigirá estrategias y mecanismos de acción distintos de los necesarios para organizar un movimiento social.

¿Será Serbia capaz de dar una nueva lección de noviolencia, en este caso, desde las instituciones del Estado? ¿Incluirá, por ejemplo, la formación sobre estas estrategias en su propio sistema educativo como mecanismo de protección democrática?

The Conversation

Nicolás Paz Alcalde es Director de la Iniciativa Católica por la Noviolencia de Pax Christi Internacional.

– ref. El ejemplo del movimiento Otpor y la ‘noviolencia’ transforman la protesta en poder político en Serbia – https://theconversation.com/el-ejemplo-del-movimiento-otpor-y-la-noviolencia-transforman-la-protesta-en-poder-politico-en-serbia-295269

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