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Exosomas: más allá de los tratamientos de belleza

Exosomas: más allá de los tratamientos de belleza

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Marta Monjo Cabrer, Catedrática de Universidad de Bioquímica y Biología Molecular, Universitat de les Illes Balears

Recreación de un exosoma. KwangSoo Kim/Shutterstock

Kim Kardashian, la presentadora y cómica Eva Soriano, la cantante Bad Gyal, la humorista Paz Padilla… Una larga lista de celebridades presumen en las redes sociales de sus experiencias positivas con los exosomas.

Estos caros tratamientos de belleza prometen mantener una piel firme, fresca y radiante sin necesidad de cirugía ni inyecciones, o sirven como complemento para otras técnicas como la cirugía láser. Pero ¿es verdad que funcionan? ¿Qué dice la ciencia?

Mensajes en una botella

Los exosomas son unas partículas diminutas que están limitadas por una doble capa de grasas, similar a la que rodea nuestras células. Su interior va cargado con un gran número de moléculas, como proteínas y ácidos nucleicos, que, en realidad, constituyen mensajes que se intercambian prácticamente todas las células de nuestro cuerpo.

La clave es que dichos mensajes han demostrado ser tremendamente útiles para la regeneración de tejidos dañados. Desde que se planteó en los años 80, el número de publicaciones científicas que respaldan a los exosomas como candidatos para mejorar la elasticidad y la turgencia de la piel ha crecido exponencialmente, aunque subsisten los reparos sobre su aplicación.

Ese efecto se propiciaría activando la maquinaria del interior de las células cutáneas, que ven así ampliada su capacidad para proliferar, migrar y regenerar el soporte que las mantiene unidas: la matriz extracelular.

Aunque el término “exosomas” hoy circula ampliamente en redes sociales y medios de comunicación, estos conforman solo un tipo específico, con un tamaño muy definido, dentro de un conjunto más amplio de diminutos agentes mensajeros: las vesículas extracelulares. Este conjunto en el que se incluyen los exosomas también juega un papel importante en la medicina regenerativa.

En realidad, la mayoría de los “casos de éxito” que vemos entre celebridades se deben a la acción de vesículas extracelulares, de origen vegetal: separar los exosomas del resto requiere una tecnología avanzada de la que actualmente no se dispone.

Evidencia limitada

Además, su uso en cosmética genera controversia. Publicaciones recientes de de la Administración de Alimentos y Medicamentos estadunidense (FDA), el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y otras fuentes recuerdan que la evidencia científica es aún limitada y advierten sobre posibles efectos adversos en productos no regulados, como inflamación y otras reacciones indeseadas. En 2020, la Sociedad Internacional de Vesículas Extracelulares (ISEV) destacó la importancia de diferenciar entre los tratamientos basados en terapias reguladas y aquellos que aún no han sido probados o aprobados.

El camino para que estas partículas se conviertan en una herramienta clínica de uso común es largo y está lleno de desafíos. Las agencias regulatorias exigen un riguroso respaldo científico antes de aprobar su comercialización como medicamentos, lo que ha llevado a muchas empresas a buscar atajos en la industria cosmética, donde los estándares son menos estrictos.

Aplicaciones terapéuticas

Hoy, científicos de todo el mundo trabajan para que las vesículas extracelulares sean mucho más que una promesa de piel radiante y que su producción cumpla con la calidad que exigen las autoridades sanitarias. A lo largo de los últimos diez años, las publicaciones científicas sobre el uso de estas partículas en el ámbito médico han aumentado rápidamente.

En lo referente al diagnóstico, están siendo estudiadas como biomarcadores (moléculas que cambian su concentración en respuesta a una condición patológica) de cánceres, enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer y trastornos cardiovasculares.

También han demostrado una notable capacidad para regenerar tejidos dañados, lo que las convierte en una prometedora opción terapéutica en lesiones graves. Por ejemplo, aumentarían la velocidad de cicatrización de heridas crónicas de evolución lenta, como el pie diabético o las úlceras por presión.

En el ámbito de la medicina cardiovascular, las vesículas extracelulares contribuyen a regenerar el tejido cardíaco después de un infarto agudo de miocardio. Adicionalmente, se está investigando su potencial en la regeneración ósea y el tratamiento de enfermedades inflamatorias como la osteoartritis, donde ayudan a reducir la inflamación y a recuperar el cartílago articular dañado.

Y, finalmente, estudios preliminares sugieren que estas partículas podrían jugar un papel clave incluso en la regeneración del tejido nervioso, abriendo nuevas vías para tratar enfermedades neurodegenerativas o lesiones del sistema nervioso central.

¿Cómo se obtienen?

Para usos médicos, las vesículas extracelulares suelen provenir de células madre de cordón umbilical, pero en los últimos años se han investigado nuevas fuentes como plaquetas humanas en distintos estados de coagulación.

Además, se está explorando la posibilidad de obtenerlas a partir de productos vegetales –de donde proceden los tratamientos de belleza–, lo que podría reducir significativamente los costos de estas terapias.

De todos modos, y como hemos apuntado más arriba, aún queda mucho por avanzar para que estos agentes terapéuticos cumplan con los mismos estándares que otros medicamentos. Lo que sí podemos augurar es que las vesículas extracelulares serán cada vez más relevantes en los próximos años.


Este artículo fue finalista del V Concurs de Divulgació Científica de la Universitat de les Illes Balears.


The Conversation

Andreu Miquel Amengual Tugores recibe fondos de Consejería de Fondos Europeos, Universidad y Cultura, Ayudas para la formación de personal investigador FPI 2022.

Joana Maria Ramis Morey recibe fondos del Instituto de Salud Carlos III para la realización de diferentes proyectos de investigación relacionados con las vesículas extracelulares (PI23/01501; PI20/00127).

Marta Monjo Cabrer no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Exosomas: más allá de los tratamientos de belleza – https://theconversation.com/exosomas-mas-alla-de-los-tratamientos-de-belleza-244434

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