Source: The Conversation – (in Spanish) – By Núria Molas-Castells, Profesora de la Facultad de Educación de la Universidad de Barcelona. Miembro del Grupo de Investigación Enseñanza y Aprendizaje Virtual (GREAV), del Observatorio de la Educación Digital (OED) y del Instituto de Investigación en Educación (IRE) de la UB. , Universitat de Barcelona

La “alfabetización digital” es el proceso por el que una persona aprende a utilizar, comprender y comunicarse de manera eficaz mediante tecnologías digitales. En este concepto se incluye tanto el uso instrumental como crítico de esas herramientas. Quedan lejos las nociones tradicionales de entender la alfabetización (también la digital) solamente como la capacidad de leer y escribir.
Por eso hablamos de alfabetización digital como la adquisición de habilidades básicas en el mundo de hoy: gestionar información digital, participar activamente en espacios digitales, comprender las implicaciones éticas y sociales de la tecnología y hacer un uso crítico y responsable de ésta.
¿Están preparados los niños y niñas de 13 y 14 años?
En el caso de los jóvenes, el informe ICILS 2023 (International Computer and Information Literacy Study) publicado recientemente aporta información valiosa sobre las competencias digitales de los estudiantes de 2º de la ESO.
Se evalúan habilidades como investigar, crear y comunicarse mediante el uso de dispositivos tecnológicos, así como utilizar ordenadores de manera eficaz. El informe, que analiza los datos de 31 países, ofrece una radiografía del nivel de desarrollo de estas competencias en los estudiantes y pone de manifiesto aspectos clave sobre qué se está haciendo bien y qué queda por mejorar.
¿’Aprobados’ en competencias digitales?
El informe ICILS 2023 muestra una variabilidad muy grande entre el rendimiento promedio de los estudiantes de los países participantes. El rendimiento medio del alumnado en España es 2 puntos superior al promedio de la UE y está significativamente por encima del promedio del estudio ICILS.
A pesar de ello, si traducimos los datos a niveles, el 44 % del alumnado tiene un nivel bajo, un 40 % medio y un 17 % intermedio-alto. Esto implica que solo 1 de cada 5 alumnos en España llega a un nivel intermedio-alto.
Además, uno de los elementos más destacables es que, a pesar de que la mayoría de los jóvenes tienen acceso a dispositivos digitales, este hecho no garantiza necesariamente un uso avanzado ni crítico de la tecnología. Por ejemplo, la mayoría no saben seleccionar bien la información ni hacer una valoración crítica de la misma.
Tecnologías en el aula, sí
El informe certifica que un buen uso de las tecnologías en el contexto escolar promueve las competencias digitales y aumenta el rendimiento en estas habilidades en cualquier otro contexto. Por ejemplo, más de la mitad de los jóvenes aprenden el uso seguro y respetuoso de las tecnologías dentro de la escuela.
Además, las chicas muestran un mejor nivel competencial que los chicos, con una media de 19 puntos más. El hecho de que las alumnas sean más “hábiles” con las tecnologías, sin embargo, no las hace elegir carreras tecnológicas más adelante, por lo que parece necesario seguir insistiendo en promover estas disciplinas entre ellas.
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La brecha digital se mantiene
A pesar de estos avances, existen retos importantes. Las desigualdades socioeconómicas continúan desempeñando un papel determinante: los estudiantes de contextos más vulnerables tienen menos acceso a ordenadores y conexión a internet, lo que limita el desarrollo de sus competencias.
Esto se traduce en que, en España, hay 69 puntos de diferencia entre el rendimiento de un estudiante favorecido y uno en situación de vulnerabilidad. El promedio de la UE es de 79 puntos de diferencia entre unos y otros. Por esto es importante que, a pesar de los resultados generales moderadamente positivos, se sigan destinando esfuerzos para paliar la brecha digital entre el alumnado.
Tecnología y ocio
El informe destaca que buena parte del uso de la tecnología por parte de los jóvenes se da fuera de la escuela y en actividades no educativas. En España, el 68 % del alumnado no tiene limitación parental en tiempos de pantalla en días no lectivos, aunque este porcentaje es menor que la media europea, que se sitúa en el 75 %.
Aunque esto traslada parte de la responsabilidad a las familias, es imprescindible garantizar que el uso cualitativo de los dispositivos está presente de manera explícita en la escuela y en los espacios extraescolares y de educación no formal. Se trata de asegurar un uso responsable, autorregulado y seguro de los dispositivos desde los centros educativos ya que, de lo contrario, dejamos que los niños y jóvenes “aprendan” cómo utilizarlos, cuándo y para qué, bajo el control de las grandes compañías tecnológicas.
Formación de profesorado
También es necesario poner énfasis en la formación del profesorado. Los docentes necesitan herramientas y recursos que les permitan acompañar al alumnado en el desarrollo de estas competencias. Esto incluye no solo habilidades técnicas o instrumentales, en las cuales los estudiantes suelen tener un buen dominio, sino también y sobre todo estrategias pedagógicas para fomentar un uso significativo de la tecnología para el aprendizaje.
Por ejemplo, poniendo a disposición de los docentes recursos prácticos para la incorporación de competencias digitales clave en el aula, como aprender a verificar información fiable o analizar críticamente los sesgos presentes.
Sin una formación adecuada ni un acceso a recursos que faciliten la práctica en el aula, es difícil garantizar que la tecnología sea una herramienta para la inclusión y el empoderamiento, y no simplemente un recurso instrumental.
Un enfoque amplio
La alfabetización digital es un proceso continuo, que afecta y tiene presencia a lo largo y ancho de la vida de las personas. Las competencias digitales no solo son necesarias en un momento puntual de la vida o para acceder al mercado laboral, sino también para participar plenamente en la sociedad, contribuyendo a la construcción de una ciudadanía crítica y activa.
Por ello, el informe ICILS 2023 nos ofrece una oportunidad para reflexionar sobre los avances logrados y los retos pendientes. Se han conseguido progresos significativos en el desarrollo competencial de los estudiantes en algunos países como España, pero queda mucho camino por recorrer para mejorar los resultados en competencias clave y para disminuir las desigualdades.
La alfabetización digital debe ser un derecho universal y una herramienta para una sociedad más equitativa y democrática.
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Núria Molas-Castells no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
– ref. ¿Dominan los adolescentes españoles las tecnologías? – https://theconversation.com/dominan-los-adolescentes-espanoles-las-tecnologias-244459
