Post

Si queremos mujeres líderes, cambiemos la forma en la que las adolescentes se ven a sí mismas

Si queremos mujeres líderes, cambiemos la forma en la que las adolescentes se ven a sí mismas

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Susana González Pérez, Adjunct professor, Universidad CEU San Pablo

phaustov/Shutterstock

Cuando pensamos en líderes, nos vienen a la mente políticos influyentes, o directores de grandes empresas multinacionales. Quizá nombres como Elon Musk, Angela Merkel o incluso Donald Trump. Pero ¿cuántos pensarían en una adolescente de 16 años como un modelo de liderazgo?

La realidad es que el liderazgo no es exclusivo de grandes dirigentes, ni siquiera de los adultos. Puede manifestarse en pequeños gestos, en decisiones valientes o en la capacidad de inspirar a quienes nos rodean. Y las adolescentes tienen el potencial de convertirse en líderes auténticas.

Esto es precisamente lo que busca un programa de liderazgo diseñado por la Fundación Inspiring Girls: demostrar que liderar no es cuestión de edad ni de experiencia, sino de actitud, herramientas y autoconocimiento. Pero ¿cómo puede un programa cambiar la forma en que una joven ve el mundo y, lo que es aún más importante, se ve a sí misma?




Leer más:
Liderazgo femenino en la empresa: participativo y transformacional


Descubrir la propia voz y confiar

El programa no se limita a dar charlas inspiradoras, sino que está estructurado en bloques temáticos que abarcan desde la comunicación y la gestión emocional hasta la toma de decisiones y la planificación de metas profesionales. El objetivo final es que las adolescentes descubran su voz, confíen en sus habilidades y aprendan a liderar con integridad.

Para comprobar su impacto, un grupo de investigadores analizó a 147 adolescentes que participaron en el programa y las comparó con otros chicos y chicas de su misma edad, pero que no tuvieron acceso a esta formación. Los resultados fueron concluyentes: las chicas que participaron no solo crecieron como líderes, sino que también mejoraron en su rendimiento académico.

Repensar lo que significa ser líder

No existe un único tipo de liderazgo y este programa nos invita a repensar lo que significa liderar enfocándonos en un concepto mucho más profundo: el liderazgo auténtico. Este tipo de liderazgo no trata de imponerse sobre los demás, sino de construir desde el conocimiento personal y la conexión con los otros.

Las participantes del programa trabajaron las cuatro dimensiones fundamentales que transformaron su forma de verse a sí mismas y de interactuar con quienes las rodean.

La autoconciencia es la primera de estas dimensiones. En el programa, las adolescentes aprendieron a identificar sus emociones, y ser conscientes de sus fortalezas y áreas de mejora. Este autoconocimiento se convirtió en la base para tomar decisiones más coherentes con sus metas y principios.

La segunda dimensión es la transparencia relacional, que pone el foco en entender cómo nuestras acciones impactan en los demás. Las participantes descubrieron cómo comunicar de forma clara y efectiva, conectando con su entorno.

El tercer componente es el procesamiento equilibrado, que les enseñó la importancia de escuchar con atención distintos puntos de vista, reflexionar sobre ellos y tomar decisiones fundamentadas, alejándose de posiciones irreflexivas y simplistas.

Por último, la cuarta dimensión es la moral internalizada: las jóvenes aprendieron la importancia de tomar decisiones de forma ética, de manera que sean coherentes con sus valores.

La adolescencia y la formación de la personalidad

La adolescencia es una etapa llena de cambios y retos, pero también constituye un oportunidad crucial para formar el carácter y la percepción de uno mismo. Intervenir en este momento crítico tiene un impacto profundo en el presente y sienta la base para un futuro lleno de posibilidades.

Este programa es un prueba de que, cuando invertimos en el desarrollo de las adolescentes, no solo estamos preparando a las futuras líderes, sino también ayudándolas a ser personas más íntegras, seguras y preparadas para transformar el mundo que las rodea. Porque empoderar a una adolescente hoy es una inversión en el futuro.




Leer más:
¿Cómo ser escuchadas? Técnicas de comunicación para superar prejuicios de género


Programas para la etapa de secundaria

¿Por qué no incluir programas como este en las escuelas? Los resultados son prometedores, ya que estas iniciativas no solo potencian el liderazgo, sino que también generan un impacto positivo en el desempeño académico. Por eso sería interesante que todos los estudiantes pudieran tener acceso a ellas.

Al fin y al cabo, liderar no es ostentar un cargo importante: es conocerse a sí mismo, actuar con coherencia y tener la valentía de inspirar a otros. Las adolescentes tienen todo el potencial para hacerlo, solo necesitan la oportunidad adecuada. Y nuestra obligación es ofrecérsela.

The Conversation

Susana González Pérez recibe fondos de la Cátedra USP CEU – Mutua Madrileña.

Manuel M. Molina-López recibe fondos de Cátedra CEU-Mutua Madrileña.

Mari Carmen García Centeno recibe fondos de Cátedra USPCEU-Mutua Madrileña

Miryam Martinez Martinez recibe fondos de la Cátedra USP CEU – Mutua Madrileña.

ref. Si queremos mujeres líderes, cambiemos la forma en la que las adolescentes se ven a sí mismas – https://theconversation.com/si-queremos-mujeres-lideres-cambiemos-la-forma-en-la-que-las-adolescentes-se-ven-a-si-mismas-247930

MIL OSI – Global Reports