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La conversación docente: Aprender es incómodo (a veces)

La conversación docente: Aprender es incómodo (a veces)

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Eva Catalán, Editora de Educación

“Es muy listo, pero no se esfuerza”. Esta frase aparecería en grandes letras si diseñáramos una nube de palabras del entorno escolar. Es, digamos, un “clásico” de la comunicación entre docentes, estudiantes y familias. Y resume una de las dos posturas sobre el aprendizaje que adoptamos sin darnos cuenta: para aprender, hay que sufrir un poquito. La postura opuesta defiende que el esfuerzo debe hacerlo el que enseña, para que el aprendizaje sea tan interesante y “divertido” que se produzca sin fricción, casi sin darnos cuenta.

Pero ¿qué significa exactamente esforzarse? ¿Horas de “hincar los codos”, como se decía en el pasado? En realidad, el esfuerzo en el aprendizaje es otro. Es el de aprender a aceptar la frustración que sentimos cuando nos enfrentamos a algo que no somos capaces de realizar. Y esta emoción, la frustración, puede ser nuestra aliada si la entendemos y aprendemos a resistirla y superarla.

Así nos lo explica Anna Forés, experta en neuroeducación de la Universidad de Barcelona, en un reciente artículo. La frustración nos abre la puerta a la resiliencia, a la tenacidad, a la tolerancia al fracaso: capacidades muy necesarias no solo para ser un buen estudiante, sino para la vida en general. Con el equilibrio necesario, y en la medida correcta, un mensaje importante en educación es el de que no todo es un juego, y las cosas muchas veces no salen perfectas, pero uno puede siempre tener la satisfacción de haberlo intentado al máximo.

Y antes de sonar como la señorita Lydia Grant en la serie “Fama” (aquella que recordaba a sus alumnos en la cabecera de cada episodio que a la escuela habían venido a “pagar con sudor” sus aspiraciones artísticas), aclaro que, como explica la experta Forés, la frustración debe ser manejable y acorde con la edad y la capacidad de los estudiantes. De lo contrario el efecto es contraproducente: desánimo y desmotivación. Enseñar es siempre un delicado equilibrio.

En estos días hemos publicado también los resultados, muy relevantes, de un estudio sobre si los sistemas de enseñanza bilingüeperjudican a los alumnos con dislexia, sobre por qué, para superar del todo la idea de que algunas profesiones no son de chicas, o de chicos, la primera infancia es una etapa fundamental, sobre la brecha salarial académica y la omnipresencia del fútbol en el patio escolar (y las identidades masculinas en desarrollo).

ref. La conversación docente: Aprender es incómodo (a veces) – https://theconversation.com/la-conversacion-docente-aprender-es-incomodo-a-veces-252758

MIL OSI – Global Reports