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El manejo responsable de la información debe ser un aprendizaje básico de la universidad

El manejo responsable de la información debe ser un aprendizaje básico de la universidad

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Pedro César Martínez Morán, Director del Master in Talent Management de Advantere School of Management / Profesor asociado de la Facultad de Ciencias Economicas y Empresariales, Universidad Pontificia Comillas

Gorodenkoff/Shutterstock

Aunque algunos han hablado del “fin” de la profesión docente con la aparición de la inteligencia artificial generativa, lo que esta tecnología ha supuesto en realidad es el espaldarazo definitivo a una transformación del papel del profesor, especialmente en la etapa universitaria. Y una de sus funciones más importantes es la de ser facilitador del pensamiento crítico.

Un profesor o profesora universitarios de hoy tienen que ayudar a sus estudiantes a filtrar, analizar y comprender la información en un marco ético y responsable. No basta con enseñar los contenidos de una materia: el profesor debe capacitar a sus estudiantes en la investigación autónoma y en la evaluación de fuentes.

Esta habilidad es fundamental para transformar a los alumnos de receptores pasivos a pensadores activos para que sean capaces, como decía Jean Piaget, “de hacer cosas nuevas, no simplemente repetir lo que otras generaciones han hecho”.

El docente, ejemplo de uso de la información

Capacitar en la evaluación de fuentes y en la investigación autónoma exige que los docentes modelen en el aula un manejo transparente de la información a la que tienen acceso los estudiantes universitarios en la intranet de las universidades, con artículos, videos, y webs con datos relevantes. Por ejemplo, organizando debates y revisando de manera crítica las fuentes durante las clases.

El propio fundador de ChatGPT, Sam Altman, ha salido en defensa de la profesión. Y es que en un mundo marcado por la sobreabundancia de información y el acceso inmediato a los datos, el docente es el que puede marcar la diferencia, no solo formando profesionales, sino ciudadanos críticos.




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La tecnología como aliada (y reto) en el aula

En esta tarea, la tecnología es al mismo tiempo una aliada y un reto. Plataformas educativas, recursos interactivos e incluso gamificación han redefinido la experiencia educativa, tanto en clases presenciales como a distancia. A esto debemos añadir la llegada de la inteligencia artificial generativa. Todo ello obliga a los docentes a actualizar sus conocimientos técnicos y sus habilidades pedagógicas.

Por esta razón, la enseñanza del futuro se visualiza como una combinación entre el profesor que guía y facilita el aprendizaje, y el estudiante que, activo y motivado, asume un rol protagonista en su propio proceso formativo. Como sugería Paulo Freire, “enseñar exige respeto a la autonomía del ser del educando”.

Capacidad de adaptación y de aportar valor

El cambio en los roles tradicionales, donde tanto profesores como alumnos participan en un proceso de aprendizaje colaborativo, debería contribuir, además, a la igualdad de oportunidades entre los estudiantes.

Este enfoque desarrolla competencias como la adaptabilidad y el aprendizaje autónomo, habilidades esenciales en un mercado laboral cambiante. El desafío es formar a personas capaces de adaptarse y de aportar valor en cualquier entorno profesional.

Frente a la presión tecnológica, social y económica del entorno laboral al que se enfrentarán los universitarios, el profesor debe ser consciente de los retos futuros y de las habilidades que los alumnos deben poseer para adecuar su enseñanza al entorno real al que se van a incorporar sus estudiantes.




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La universidad como espacio de transformación

El rol del docente universitario en el siglo XXI se asemeja a un transformador de realidades: el profesor explica conocimientos, guía a los estudiantes en el desarrollo de un pensamiento crítico y ético, les motiva a asumir responsabilidades sociales y les prepara para enfrentar los retos de un futuro incierto.

La educación universitaria no solo debe capacitar a los estudiantes para ingresar al mercado laboral, sino también para contribuir de manera significativa y responsable a la construcción de un mundo mejor.

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. El manejo responsable de la información debe ser un aprendizaje básico de la universidad – https://theconversation.com/el-manejo-responsable-de-la-informacion-debe-ser-un-aprendizaje-basico-de-la-universidad-243540

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