Source: The Conversation – (in Spanish) – By Amparo Casado Melo, Profesora Facultad de Educación, Universidad Pontificia de Salamanca

Creatividad, pensamiento crítico, razonamiento lógico, visión espacial, comunicación… ¿qué asignaturas escolares ayudan a desarrollar estas competencias? Quizá matemáticas no sea la primera en la que piense el lector. Y, sin embargo, esta disciplina aporta todo eso, y mucho más, especialmente cuando se enseña de manera activa con métodos como el “aprendizaje situado” o “aprendizaje basado en la realidad”.
Este trata de enseñar en el contexto, en el mundo real y cotidiano que rodea a los estudiantes. Ayuda a desarrollar competencias que se pueden aplicar a la vida diaria, pudiendo utilizarse en cualquier materia. Por ejemplo, en ciencias naturales, estudiando las plantas y los animales en su propio hábitat, aprendiendo a diferenciar verduras en un huerto escolar en vez de leyendo libros o viendo imágenes de lechugas o escarolas.
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Universitarios y escolares juntos
Nuestro proyecto ha combinado esta metodología de enseñanza con el aprendizaje basado en el juego, introduciendo elementos lúdicos en el aprendizaje escolar. Hemos contado con la participación de escolares de entre 11 y 12 años de una escuela del centro de Salamanca y jóvenes universitarios de cuarto curso de los Grados en Maestro en Educación Infantil y Primaria. ¿Cómo lo hemos desarrollado?
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En primer lugar se crearon grupos de seis estudiantes, integrados por universitarios de ambos grados y escolares de educación primaria. Teniendo en cuenta las fortalezas y debilidades de todos, se plantearon grupos heterogéneos, en los que los universitarios se convirtieron en el apoyo y figura de referencia para los escolares.
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Tras crear estos grupos de trabajo, cada estudiante se identificó con un avatar favoreciendo un ambiente lúdico. Entre todos diseñaron materiales y organizaron y decoraron los distintos espacios de juego.
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Se seleccionaron varios juegos de mesa con los que disfrutar y trabajar lógica, aritmética, geometría, azar y probabilidad. Jugamos, entre otros, con Misión cumplida, IQ Puzzler y Optimus.
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A lo largo de varios meses, tanto desde la universidad como desde el colegio, se practicaron todos los juegos utilizando también vídeos explicativos.
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Finalmente, se llevaron a cabo los encuentros conjuntos tanto en el centro escolar como en la universidad. Para ello, se seleccionaron cuidadosamente los espacios, organizándose en distintos rincones.
En estos encuentros, aunque los escolares contaban con uno o varios universitarios de apoyo, todos participaron en los juegos e intentaron ser ganadores de las partidas. Y los niños se lo pusieron difícil a los futuros maestros. ¿Por qué? Entre los motivos, porque los adultos a veces estamos acostumbrados, por ejemplo, al uso de la calculadora. Sin embargo, los más pequeños desarrollan en el aula el cálculo mental y ahí se pudo comprobar que la realidad en el aula requiere de habilidades que a veces los adultos tenemos casi olvidadas.
Un impacto positivo en ambos grupos
Para valorar el impacto en la comunidad de este proyecto se ha utilizado la observación directa en el aula, los registros realizados por el alumnado y el profesorado y un cuestionario.
Los resultados han mostrado cómo los futuros docentes se han implicado en la puesta en marcha, y se ha observado en ellos una clara motivación y compromiso. Por ejemplo, buscaban huecos libres para jugar y participaron en la decoración de espacios aportando materiales diseñados para la ocasión. Incluso alguno ha acabado adquiriendo los juegos, puesto que los ha considerado útiles par su futuro profesional. Además, se ha potenciado el desarrollo de su competencia en resolución de problemas y la capacidad de trabajo cooperativo.
También el impacto del proyecto en los alumnos de sexto curso de educación primaria ha sido positivo antes, durante y después de los encuentros. Se han mostrado motivados ante los retos planteados y han expresado que las matemáticas se habían convertido en una asignatura que disfrutaban.

Elaboración propia.
Metodologías activas accesibles y beneficiosas
El desarrollo de este proyecto ha supuesto para los participantes:
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Un aprendizaje compartido. Al trabajar en grupos mixtos con estudiantes de diferentes grados y de diferentes niveles educativos, se ha aprendido a compartir espacios y materiales.
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Un aprendizaje no tradicional. Se ha aprendido sin libro de texto y sin fichas de trabajo, utilizando como principal herramienta de aprendizaje los juegos. El profesorado se ha alejado del modelo tradicional donde el maestro enseña y los alumnos aprenden, enfocándose en actuar como mediador del aprendizaje.
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Un aprendizaje competencial. A lo largo de todo el proyecto se han desarrollado diferentes competencias clave. Especialmente la competencia matemática, pero también la competencia en comunicación lingüística a la hora de explicar las reglas de juego, comunicarse en las partidas, ponerse de acuerdo en los turnos, etc. La competencia personal, social y de aprender a aprender ha implicado conocerse a sí mismos, gestionar sus emociones, establecer relaciones positivas y tomar decisiones responsables.
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A su vez se han tenido en cuenta valores como el respeto, la tolerancia, el compañerismo, la empatía, la ayuda mutua, la asunción de responsabilidades y la autorregulación del aprendizaje.
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Además se ha contribuido al desarrollo de habilidades sociales, la inclusión y la aceptación de la diversidad. Los estudiantes universitarios han aprendido la importancia de la flexibilidad en el aula, han obtenido pautas para darles más tiempo a aquellos que lo necesitaban, proponiendo restos y juegos alternativos a los niños que finalizaban antes, etc.
En definitiva, esta propuesta didáctica innovadora enfocada en las matemáticas lúdicas ha favorecido los procesos de enseñanza aprendizaje de esta ciencia. Gracias al uso del juego y la cooperación, hemos fomentado el interés por las matemáticas, porque jugando también se puede aprender.
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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.
– ref. Universitarios y escolares aprenden matemáticas jugando en equipo – https://theconversation.com/universitarios-y-escolares-aprenden-matematicas-jugando-en-equipo-250542
