Source: United Nations – in Spanish 4
Headline: Gaza: La crisis sanitaria se agudiza mientras continúan los incidentes con numerosas víctimas
En la última semana han muerto decenas de personas, entre ellas personal médico y sus familiares, pero los socios sanitarios de la ONU en Gaza siguen prestando atención de emergencia a pesar de los escasos recursos.
En toda la Franja de Gaza, mientras la población busca desesperadamente alimentos, se registran casi a diario incidentes con víctimas en masa, informó el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric.
Los hospitales, ya de por sí sometidos a una enorme presión, se esfuerzan por dar abasto y la falta de suministros esenciales, como combustible y medicamentos, está ejerciendo una presión aún mayor sobre unos equipos desbordados.
La guerra también ha tenido un efecto devastador en el personal sanitario. Según las autoridades sanitarias gazatíes, más de 1500 miembros del personal médico han muerto en Gaza desde octubre de 2023.
Llegan suministros médicos, pero se necesita mucho más
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que el martes entraron en la Franja de Gaza once camiones con ayuda médica, incluidos suministros quirúrgicos, dispositivos de asistencia, instrumental ortopédico y otros artículos médicos esenciales.
Estos insumos se distribuirán a diversos centros sanitarios de Gaza.
“Las necesidades sanitarias siguen siendo inmensas. Se necesitan muchos más suministros médicos. Pedimos urgentemente la entrada sin trabas de combustible, alimentos y ayuda sanitaria a gran escala en Gaza a través de todas las rutas posibles”, dijo el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, , en una publicación en las redes sociales.
Dujarric se hizo eco de ese mensaje, pidiendo la apertura de todos los cruces y corredores “para garantizar la distribución coherente, frecuente y a gran escala de la ayuda a las personas necesitadas, estén donde estén”.
Aumenta el riesgo de enfermedades
En el contexto de las dificultades de acceso, también aumenta el espectro de brotes de enfermedades mortales.
En el norte de Gaza, diez pozos de agua han dejado de funcionar por falta de combustible, y otros 25 funcionan sólo parcialmente y podrían cerrar pronto.
“La reducción de las horas de bombeo, de la producción de agua y de la recogida de residuos sólidos ofrece un terreno fértil para la propagación de enfermedades, especialmente entre las personas vulnerables, como niños, ancianos y mujeres embarazadas”, advirtió Dujarric.
Desde principios de marzo de 2025 no ha entrado en Gaza ningún artículo de higiene, señaló, añadiendo que la continua escasez de suministros de limpieza y saneamiento están afectando gravemente a la salud e impidiendo una respuesta médica eficaz.
