Source: International Atomic Energy Agency
La composición isotópica del agua refleja la ubicación de donde procede y los lugares por los que ha pasado durante su ciclo. Gracias a esa composición, los científicos pueden, por ejemplo, calcular el tiempo que necesita un acuífero para recuperar determinados volúmenes de agua tras ser bombeado mediante un pozo. Con esos datos, las autoridades pueden formular políticas para mejorar la gestión y la protección de los recursos hídricos.
En este tipo de estudios también se puede analizar el agua que han ingerido los organismos. Los animales almacenan en su cuerpo moléculas de ese líquido, con unas concentraciones específicas de deuterio que permiten a los científicos deducir, entre otras cosas, su lugar de nacimiento. Para lograrlo, los expertos comparan la concentración de deuterio en una determinada parte del cuerpo del animal con una base de datos que contiene información sobre la concentración de deuterio en la lluvia de diferentes partes del mundo en diferentes momentos de la historia. Esta información se emplea para cartografiar las migraciones de los animales de un país a otro y formular políticas de conservación y protección de los lugares a los que viajan con fines reproductivos.
