Source: The Conversation – (in Spanish) – By Rodrigo Martín García, Profesor de Finanzas, UNED – Universidad Nacional de Educación a Distancia
Los metales preciosos, en particular el oro, han sido, históricamente, un refugio financiero en tiempos de incertidumbre. Esa idea sigue presente hoy y se reactiva cuando sube la preocupación por la inflación, los tipos de interés o la cotización del dólar. Como ocurre hoy.
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¿Qué está pasando con el oro?
Mercado físico versus mercado financiero
Los precios de los metales preciosos se mueven como resultado de dos familias de fuerzas. Por un lado, las derivadas de las tensiones en la industria, los suministros y el mercado físico. Por otro, las derivadas de la demanda de inversión, como valor refugio o con fines especulativos.
La primera familia recoge los efectos fundamentales. Aquí entran la oferta minera, el reciclaje y la demanda física e industrial. La segunda familia tiene que ver con la financiarización. Es decir, el metal se compra y se vende también para diversificar el riesgo en carteras de inversión (fondos, productos cotizados y derivados).
En ese marco, su precio incorpora rápidamente los cambios en las expectativas macro –las previsiones sobre la evolución futura de la inflación, el PIB, el empleo o los tipos de interés que hacen los agentes económicos (empresas, hogares e inversores)–, en el apetito de riesgo –los tipos y la cantidad de riesgo que una organización está dispuesta a aceptar en la búsqueda de valor– y en el posicionamiento de los inversores. Por eso, el precio de los metales puede moverse, incluso sin un cambio en la demanda física.
El precio no refleja solo la oferta y la demanda física
Los principales metales preciosos son el oro, la plata, el platino y el paladio. Sin embargo en sentido más amplio, según el contexto técnico o comercial, a veces también se incluyen el rodio, el iridio, el rutenio y el osmio.
Analizar el comportamiento de los metales preciosos implica estudiar distintas dimensiones. Por un lado, está la demanda física e industrial (joyería, electrónica, industria, medicina, por ejemplo). Por otro, un conjunto de variables macroeconómicas que influyen en la cotización del oro en los mercados: la evolución de los tipos de interés (si son altos, la inversión en oro se hace menos atractiva), la inflación esperada (mientras el valor del dinero cae, el del oro se mantiene) y la cotización del dólar (el oro cotiza en dólares y tienen entre sí una correlación).
La demanda industrial de metales preciosos
En 2025, la demanda física total de oro superó las 5 000 toneladas, por parte de los sectores joyero, industrial y financiero, además de las compras por parte de los bancos centrales de los países por su papel de valor refugio en tiempos de incertidumbre.
En la industria, el oro se utiliza principalmente por tres razones: conduce muy bien la electricidad, no se oxida fácilmente y ofrece contactos eléctricos muy fiables. De ahí su uso en electrónica y telecomunicaciones. También se emplea en aplicaciones aeroespaciales, en recubrimientos reflectantes y en protectores de equipos biomédicos y odontológicos.
La plata y el platino, los otros dos metales preciosos más valiosos, se emplean no solo en joyería sino también en electrónica, robótica, centros de procesamiento y almacenamiento de datos. La infraestructura necesaria para el desarrollo de la inteligencia artificial y la electrificación del transporte (vehículos eléctricos e infraestructura de recarga) han acelerado su demanda. En 2025, la demanda física total de la plata fue de aproximadamente 37 324 toneladas, de las que el 60 % se destinó a uso industrial.
En cuanto al platino, si la demanda mundial en 2025 fue de cerca de 243 toneladas, la oferta se quedó en 209. Pese al déficit estructural, la coyuntura de la guerra en el Golfo ha mejorado los datos en 2026: en el primer trimestre del año, la caída interanual en la demanda fue del 31 %, provocando un superávit de 268 000 onzas (más de 7 toneladas y media).
Los otros factores que intervienen en el mercado
La oferta de metales (tanto preciosos como no preciosos) está ligada a la minería. Y, por tanto, puede verse vinculada a potenciales procesos de explotación de personas y a prácticas medioambientalmente nocivas.
Ello ha impulsado a asociaciones, compañías y países a formar pactos y asociaciones para la gestión ética de los llamados minerales conflictivos (principalmente estaño, tantalio, tungsteno y oro), cuya extracción y comercio financian conflictos armados, trabajo forzado y violaciones de derechos humanos.
Así, si esos minerales son “necesarios para la funcionalidad o producción” de sus productos, se exige a las empresas que realicen un proceso de diligencia debida (una auditoría exhaustiva y preventiva para identificar posibles riesgos financieros, legales, fiscales, operativos, financieros y reputacionales de la gestión de esos minerales). En la UE, el Reglamento (UE) 2017/821 impone estas obligaciones a los importadores de minerales procedentes de zonas en conflicto.
Una gestión ética de los metales preciosos
Las variaciones en los precios de los metales preciosos pueden venir de distintas fuentes: un cambio macro, un giro industrial o los vaivenes del mercado. Entender el mercado de los metales preciosos exige una visión integral del sector: desde la extracción en las minas, el uso industrial y joyero del oro, el platino y la plata, y su empleo como inversiones que mantienen su valor en tiempos de gran incertidumbre.
También está el reto de manejar la oferta y la demanda de unas materias primas valiosas y limitadas, y garantizar una gestión ética de los procesos de extracción (tanto en la gestión del medioambiente, el cumplimiento de los derechos de los trabajadores y que los recursos generados por la minería no sirvan para perpetuar conflictos armados). En definitiva, cumplir con las normativas de control se ha vuelto una prioridad ineludible para operar de manera sostenible y legal en el mercado de los metales preciosos.
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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.
– ref. Oro, plata, platino: industria, finanzas y volatilidad en la nueva geopolítica del dinero – https://theconversation.com/oro-plata-platino-industria-finanzas-y-volatilidad-en-la-nueva-geopolitica-del-dinero-274874

