Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish
.china.org.cn | 03. 06. 2026
Un equipo chino de expertos médicos en control de epidemias llegó el martes a Kinsasa, capital de la República Democrática del Congo (RDC), para una misión de 3 meses destinada a apoyar la respuesta de este país centroafricano al brote del ébola, informó la agencia de noticias Xinhua.
Luku Maleyo Marius, representante del Ministerio de Salud congolés, dio la bienvenida al grupo en el aeropuerto y señaló que su presencia representa una ayuda oportuna y firme para el Gobierno y el pueblo congoleños, según Xinhua.
Siempre que la RDC enfrenta grandes desafíos de salud pública, China ha brindado sistemáticamente asistencia en el momento justo, dijo, y agregó que espera que la misión fortalezca aún más las capacidades de prevención, control y tratamiento de epidemias del país, y ayude a contener el brote lo antes posible.
La iniciativa llegó después de que la Organización Mundial de la Salud determinara el 17 de mayo que la aparición del ébola en la RDC constituía una «emergencia de salud pública de importancia internacional», tras lo cual una serie de países, como Estados Unidos, Canadá, Tailandia y Vietnam, aumentaron las inspecciones fronterizas y emitieron requisitos rigurosos de entrada para protegerse contra su propagación.
En declaraciones a Global Times el lunes por la noche antes de su partida, los miembros del equipo indicaron que la misión encarna el compromiso de China con la cooperación mundial contra la epidemia. Los especialistas adaptarán la experiencia probada en el control de epidemias a la realidad local y ayudarán a fortalecer la capacidad de la RDC en prevención y atención clínica.
La experiencia de China
El brote es el decimoséptimo en la RDC desde que se identificó el virus por primera vez en 1976, y las pruebas de laboratorio determinaron la cepa Bundibugyo, según informes de los medios de comunicación.
La OMS apuntó que las tasas de letalidad en los dos brotes anteriores por la misma cepa en Uganda y en la RDC en 2007 y 2012 oscilaron entre el 30 % y el 50 %. No existe un tratamiento específico contra la enfermedad, pero la atención temprana eleva los niveles de supervivencia.
Los expertos chinos cuentan esta vez con una amplia experiencia en prevención y control de epidemias y aportan conocimientos especializados en salud pública, así como en medicina tradicional china y occidental. Trabajando junto a los equipos médicos chinos ya en el lugar, brindaran el soporte necesario en prevención y control, y promoverán la cooperación con las instituciones médicas y de control de enfermedades locales.
Antes de partir del Aeropuerto Internacional Capital de Beijing, el líder del grupo, Lu Ming, inspector de segundo nivel del Departamento de Cooperación Internacional de la Comisión Nacional de Salud, anotó que China ha enviado expertos en diferentes campos, que el equipo aprovechará al máximo su experiencia profesional y, basándose en información epidemiológica de primera mano, desarrollará medidas de prevención y control específicas para contribuir con la respuesta y la gestión del brote.
Bajo la orientación de la Embajada de China en la RDC, también colaborará con instituciones, empresas y comunidades chinas locales para fomentar la concienciación pública sobre prevención de epidemias, fortalecer la preparación en primera línea y reducir el riesgo de casos importados a China, acotó.
Otro integrante, Xu Ke, director del Laboratorio de Hepatitis del Instituto Nacional para el Control y la Prevención de Enfermedades Virales del Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades, sostuvo que su labor se centra en el laboratorio, incluyendo pruebas y análisis de virus, monitoreo de mutaciones, exploración de métodos de diagnóstico mejorados y examen de cambios en la secuencia genética.
Aparte de los riesgos mortales del virus, las complicadas condiciones sociales en las zonas afectadas son uno de los mayores obstáculos para la contención, dijo Xu. «Las zonas más perjudicadas se sitúan en áreas de conflicto con situaciones geopolíticas complejas y una movilidad poblacional restringida lo que hace que la prevención sea mucho más difícil que en ocasiones anteriores».
Los casos confirmados en la RDC suman 343, informó el lunes el ministro de Salud del país, Roger Kamba, citado por la Agencia de Prensa Congoleña, el medio oficial del país, informó la Agencia de Noticias Xinhua.
El ébola es una enfermedad zoonótica y se sospecha que los murciélagos frugívoros son su reservorio natural. La infección en humanos se produce a través del contacto cercano con la sangre o las secreciones de animales silvestres infectados, y posteriormente avanza de persona a persona a través del contacto directo con la sangre, las secreciones, los órganos u otros fluidos corporales de contagiados, o con superficies u objetos contaminados, explicó la OMS.
«Independientemente de la cepa, un tratamiento temprano y activo puede reducir sustancialmente la tasa de mortalidad, y la clave radica en la detección anticipada y la intervención oportuna», declaró a Global Times Jiang Rongmeng, vicepresidente del Hospital Ditan de Beijing de la Universidad Médica Capital y otro miembro de la misión.
La experiencia anterior en enfermedades infecciosas en África muestra que los países propensos a brotes del ébola suelen compartir condiciones económicas y de salud pública similares, así como prácticas culturales que son un caldo de cultivo para la transmisión del virus, resaltó Jiang, quien fuera además miembro de la misión de ayuda a África en 2014 en la lucha contra la cepa Zaire del ébola.
Las prácticas funerarias tradicionales en la RDC suelen implicar lavar, tocar o permanecer cerca del cuerpo. Por lo tanto, dado que el virus puede avanzar a través del contacto con fluidos corporales, los entierros inseguros son un factor clave en las nuevas cadenas de transmisión, reportó Xinhua.
Jiang agregó que la prevención y el control de un brote deben tener en cuenta factores naturales y sociales, ya que los primeros incluyen riesgos de exposición del entorno ecológico, como animales silvestres; y los sociales, prácticas funerarias tradicionales.
«El contexto nos lleva de vuelta a la experiencia de China en prevención y control de enfermedades infecciosas, caracterizada por una movilización pública total. Su freno no es solo responsabilidad de los expertos o del Gobierno, sino de toda la sociedad. Este enfoque permite a los países en desarrollo frenar las enfermedades a un costo relativamente bajo, en lugar de depender de equipos costosos o instalaciones avanzadas», puntualizó Jiang.
Esfuerzos continuos
El personal médico chino lleva mucho tiempo en la RDC antes de la llegada del equipo de expertos. Desde que comenzó el brote, el 24.º grupo de asistencia ha activado rápidamente medidas de respuesta de emergencia, ha establecido un sistema de prevención y control, ha llevado a cabo capacitaciones y simulacros, ha coordinado los suministros para la prevención y ha mejorado el saneamiento ambiental en su base, reportó Xinhua.
Sus integrantes se han mantenido en el primer frente de la atención clínica, han reforzado la prevención de infecciones, han orientado sobre el control de la epidemia a las empresas financiadas por China y han protegido la salud de los residentes locales, así como de los ciudadanos chinos en el país.
Ya en 2014, un brote de ébola se extendió por África y más de la mitad de los infectados perdieron la vida. Mientras que gran parte de los países evacuaron a su personal médico en medio del pánico general, el 24.º equipo chino en Guinea fue a las regiones afectadas. Ayudaron a subsanar las deficiencias críticas en los servicios médicos locales y brindaron un sólido respaldo a la lucha local contra el ébola, según Noticias de Salud, el medio afiliado a la Comisión Nacional de Salud.
«Los males no conocen fronteras», dijo Lu. En respuestas previas a enfermedades infecciosas, el Gobierno chino también ha recibido apoyo y asistencia de muchos países. Tras la aparición del brote, China envió rápidamente un equipo especializado y ofreció apoyo material relevante, demostrando su sentido del deber como país importante y responsable, añadió.
«Como miembro del equipo de expertos, me siento honrado de aportar mi saber esta vez, ayudando a alcanzar los objetivos de control y promoviendo aún más la visión de construir una comunidad global de salud para todos», recalcó Lu.
«China ostenta una larga tradición de amistad con los países africanos. Como profesionales, también estamos comprometidos a aportar nuestra experiencia», dijo Xu.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lin Jian, dijo durante una conferencia de prensa el lunes que China y África son buenos hermanos que comparten alegrías y penas. «Nos solidarizamos con la RDC por el nuevo brote de ébola».
Respaldar la lucha de los países africanos contra el ébola es un ejemplo de la construcción de la comunidad China-África para toda la vida con un futuro compartido en la nueva era, y también una parte esencial de las 10 acciones de colaboración de la cumbre del FOCAC de Beijing en 2024. «Ahora mismo, equipos médicos chinos están en el país enfrentando la enfermedad codo a codo con el pueblo africano», zanjó el funcionario público.
