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La otra orilla del lenguaje

La otra orilla del lenguaje

Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish

China Hoy | 08. 06. 2026

En una escuela pública de Río de Janeiro, Brasil, la luz matutina se filtra por las ventanas y descansa sobre los pupitres. Un grupo de niños, con una pronunciación aún algo titubeante, repite tras su profesor la lectura de un texto en chino mandarín. No se trata de una experiencia cultural fortuita, sino de una parte del proyecto de educación bilingüe en escuelas públicas, consolidado mediante legislación por el Gobierno municipal de Río de Janeiro en 2026. Para estos niños y sus familias, aprender chino ha dejado de ser un privilegio de élite inalcanzable para convertirse en un pasaporte hacia el futuro. 

 

15 de abril de 2025. Estudiantes prueban el arte de la caligrafía china durante la celebración del Día Internacional del Idioma Chino en la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro en Brasil. Xinhua 

Integración del aprendizaje lingüístico 

La popularización de la enseñanza del chino mandarín en Brasil ha superado la imaginación de muchos. Actualmente, más de 100 instituciones de educación superior en Brasil ofrecen cursos de chino, y la cifra sigue en aumento. Como baluarte de la enseñanza del chino en América Latina y el Caribe (ALC), Brasil cuenta con 14 Institutos Confucio, la mayor cantidad en la región. Pero además de ello, el fervor por el aprendizaje del chino esté llegando al gran público de Brasil a través de medios digitales. Según datos de la plataforma de enseñanza de idiomas Duolingo, el chino es el curso de idiomas con el crecimiento más rápido entre los usuarios brasileños. Esta tendencia es una muestra clara de la trayectoria de la educación del chino en Brasil: de un privilegio de élites a un idioma al alcance de todos. 

Simultáneamente, del otro lado del océano, en China, el español y el portugués se están convirtiendo en las vías para conectar a las generaciones más jóvenes con el mundo latinoamericano. Actualmente, más de 100 universidades en todo el país han establecido facultades de español y portugués, formando una matriz educativa pujante que está suministrando continuamente talentos interculturales para la nueva era. A diferencia del pasado, la educación actual en estas lenguas ha trascendido el mero entrenamiento de habilidades lingüísticas, virando hacia una comprensión profunda de la historia regional, las estructuras sociales y el tejido cultural. Los estudiantes no solo están puliendo sus habilidades en lo que respecta la escucha, el habla, la lectura y la escritura, sino que están estudiando de forma más sistemática la política latinoamericana, las normativas económicas y la práctica del comercio internacional. Además, habilidades interdisciplinarias como los medios digitales y los estudios regionales y de países se están integrando cada vez más en los sistemas de enseñanza. Bajo este modelo de formación multidimensional, está surgiendo una generación de talentos que domina tanto el idioma como cuestiones de índole cultural, tendiendo puentes cognitivos más sólidos para el aprendizaje mutuo entre las civilizaciones de China y América Latina y el Caribe. 

 

Abril de 2026. Silvia Gabriela Bernatene, decana de la Escuela de Humanidades de la Universidad Nacional de San Martín, dicta una clase sobre el intercambio entre China y América Latina durante su visita al Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Sichuan. Foto cortesía de la autora 

Un acercamiento más íntimo 

Este encuentro bidireccional no se limita a un dividendo económico. Su valor más profundo reside en impulsar el entendimiento cultural mutuo y la transformación cognitiva. Como afirmó el profesor Lu Jingsheng de la Universidad de Estudios Internacionales de Shanghai en una entrevista, cuando los jóvenes latinoamericanos dejan de ver únicamente cifras económicas en los titulares, y empiezan a surgir otros temas como la defensa de la justicia en las novelas del género popular Wuxia (héroes de las artes marciales) o la delicada descripción de la naturaleza en la poesía de las dinastías Tang (618-907) y Song (960-1279), un acercamiento más profundo sucede. Este efecto es recíproco. “Cuando los estudiantes chinos logran descifrar la lógica detrás del español y el portugués, su visión de América Latina y el Caribe experimenta una metamorfosis: deja de ser ese exótico imaginario de fútbol, samba y realismo mágico para revelarse como un mundo vibrante con su propia lógica de funcionamiento social, profundas tradiciones humanísticas y complejos desafíos reales. Comienzan a comprender los marcos institucionales y las rutas de desarrollo formadas en el proceso histórico de este continente, reconociendo el esfuerzo y la resiliencia en su búsqueda de la modernización, y entendiendo que la cooperación sino-latinoamericana debe buscar la complementariedad y el beneficio mutuo sobre la base del respeto a las diferencias. Esta profundización cognitiva permite que el intercambio intercultural pase de la curiosidad superficial a una confianza mutua profunda, sentando las bases para un verdadero diálogo de civilizaciones”, señaló Lu. 

Hoy en día, la inteligencia artificial (IA) está reconfigurando la industria de servicios lingüísticos a una velocidad sin precedentes. Cuando la traducción automática puede verter contratos de decenas de miles de palabras en un instante, surge una pregunta punzante para todos los estudiantes de idiomas: ¿Cuál es el valor de aprender una lengua? ¿Significa esto que los estudiantes serán reemplazados? Al contrario, el desafío de la IA resalta la ventaja humana insustituible. “El lenguaje no es solo una herramienta, sino el portador de la cultura y el vínculo de las emociones. La IA puede traducir el significado literal de ‘hasta mañana’, pero no puede capturar la sutil temperatura emocional y el subtexto social de un argentino al decir esa frase. La IA puede analizar la métrica de la poesía de Neruda, pero no puede sentir el corazón que late detrás de esos versos por el amor y la justicia”, dijo Lu. 

Por lo tanto, los futuros talentos sino-latinoamericanos deben conocer la realidad nacional, comprendiendo profundamente la trayectoria histórica, la ecología política y la estructura social de ambas partes para hallar puntos de convergencia en la comparación; deben dominar las reglas, familiarizándose tanto con los sistemas legales y las prácticas comerciales de América Latina y el Caribe como con la lógica política y los estándares sectoriales de China; y, sobre todo, deben ser comunicadores hábiles, capaces de cruzar brechas culturales para contar la historia de China de una manera que la otra parte entienda y desee escuchar, capturando al mismo tiempo las demandas reales de la sociedad latinoamericana. 

 

29 de abril de 2025. Raydis Franco, profesor venezolano, dicta una clase de español a los estudiantes de la Escuela de Lenguas Extranjeras de la Universidad de Nankai. Xinhua 

Reconfigurando el panorama de la cooperación educativa 

Esta demanda bidireccional de talentos está remodelando el panorama de la cooperación educativa sino-latinoamericana. En China, un creciente número de universidades está estableciendo puentes de intercambio internacional, permitiendo que los estudiantes chinos entren en las aulas y comunidades de América Latina y el Caribe para palpar la calidez de la cultura local en un entorno lingüístico real; al mismo tiempo, cada vez más estudiantes latinoamericanos y caribeños están llegando a China para experimentar su civilización. En ALC, la enseñanza del chino mandarín se ha ido extendiendo gradualmente desde la “divulgación lingüística y cultural” hacia la “formación de talento aplicado”. Combinando las necesidades de cooperación local en sectores como la minería, la agricultura y la economía digital, cada vez más instituciones educativas han comenzado a explorar el modelo “idioma chino+”, consistente en la formación de profesionales que dominen tanto el idioma como las reglas de la industria. Este esfuerzo compartido ha hecho que la educación lingüística haya dejado de ser una exportación cultural unidireccional para convertirse en el sustento del crecimiento conjunto entre China y América Latina y el Caribe. 

*Shi Wei es directora del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Sichuan y decana de la Facultad del Español de la misma universidad.  

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