Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish
.china.org.cn | 02. 07. 2026
Señala un cambio irreversible hacia un orden monetario multipolar
Casi todos los encuestados consideraron el reminbí RMB o yuan chino como un medio eficaz para la diversificación de carteras, según un informe publicado el martes (hora local) por el Foro Oficial de Instituciones Monetarias y Financieras, con sede en Londres.
Esto indica una flexibilización sustancial del dominio unipolar que ha caracterizado durante mucho tiempo al sistema monetario mundial y un cambio irreversible hacia un orden multipolar, afirmó un experto chino el miércoles.
Según un sondeo del centro de estudios, establecido en 2010, a 90 bancos centrales, fondos de pensiones públicos y fondos soberanos, los mercados más atractivos fueron Estados Unidos y China, impulsados en parte por su rol en el auge de la IA. Los participantes gestionan colectivamente unos 10 billones de dólares en activos.
Sin embargo, por primera vez, se prevé que más bancos centrales reduzcan sus tenencias de dólares, ya que un mayor número de ellos a nivel mundial planea recortarlas en lugar de aumentarlas en la próxima década debido a los mayores riesgos políticos asociados a la divisa, reveló el estudio que detecta por primera vez un alejamiento de la moneda estadounidense.
Alrededor del 79 % de los bancos centrales y el 60 % de los fondos públicos creen que el sistema monetario se dirige hacia un mundo multipolar. La encuesta también reveló que el oro, con una serie de precios récord y en manos del 82 % de los bancos centrales, “se ha convertido en un elemento central de la estrategia de gestión de reservas”, según un informe de Reuters.
Existe un cambio de percepción hacia los mercados emergentes: el 38 % de los fondos públicos globales estiman incrementar su asignación a economías emergentes, frente al 27% del año pasado, continuó Reuters. El interés por este aumento superó la demanda de subir la tenencia de economías desarrolladas que cayó al 25 % del 47 % del año pasado.
Tian Lihui, decano del Instituto de Desarrollo Financiero de la Universidad de Nankai, declaró el miércoles que los inversores públicos globales ya no consideran al dólar como un refugio seguro absoluto. En cambio, buscan diversificar sus activos para protegerse contra los peligros inherentes a la excesiva dependencia de una sola moneda.
En medio de esta tendencia, el yuan encara una oportunidad estratégica para evolucionar de un simple instrumento de pago y liquidación a una moneda mundial de transacción y reserva. Sus atributos de refugio seguro y estabilidad son cada vez más importantes, y los bancos centrales lo consideran ahora un componente “indispensable” de la diversificación de cartera, explicó Tian.
En particular, en mercados emergentes como los de Asia-Pacífico, África y América Latina, la disposición a subir sus tenencias de bonos soberanos denominados en yuanes ha crecido notablemente, acotó.
Cabe destacar que Brasil será el primer país latinoamericano en registrarse para la emisión de bonos soberanos panda. Su Ministerio de Hacienda presentó una solicitud a la Asociación Nacional de Inversores Institucionales del Mercado Financiero para la emisión de bonos panda, bonos denominados en yuanes emitidos en China por entidades extranjeras, según un comunicado publicado en la cuenta oficial de WeChat del Banco Popular de China.
Varios entes financieros también han expresado una visión optimista sobre el RMB. Datos recientes de Standard Chartered mostraron que su Índice de Globalización del RMB subió a 224,8 en abril desde una base de 100 en enero de 2015, lo que alude a un crecimiento en el uso global de la moneda china en comparación con hace una década, según un reporte de principios de junio.
En un informe de marzo, Union Bancaire Privee, un banco privado suizo, prevé que esta continúe apreciándose frente al dólar en los próximos 10 años debido a los mejores fundamentos económicos y las reformas políticas, señaló Bloomberg. UBP, gestor de más de 190 000 millones de dólares, pronostica que el yuan en el mercado interno alcanzará los 6,70 por dólar a finales de 2026.
