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“Aquí nadie se queda solo”: la red vecinal que sostiene a los damnificados en Venezuela con apoyo de la ONU

“Aquí nadie se queda solo”: la red vecinal que sostiene a los damnificados en Venezuela con apoyo de la ONU

Source: United Nations – in Spanish 4
Headline: “Aquí nadie se queda solo”: la red vecinal que sostiene a los damnificados en Venezuela con apoyo de la ONU

Por Laura Quiñones
7 Julio 2026 Ayuda humanitaria

Trece días después de los terremotos, la posibilidad de encontrar sobrevivientes bajo los escombros se desvanece y las familias comienzan a enfrentar otra realidad: vivir sin casa, despedir a sus muertos y sostenerse en refugios temporales. En La Guaira, mientras crecen las necesidades de agua potable, atención médica y apoyo psicológico, vecinos que lo perdieron todo se organizan para apoyarse mutuamente.

Casi dos semanas después de los terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio, la emergencia entra en una nueva etapa.
Los equipos de búsqueda y rescate comienzan a concluir sus operaciones, mientras muchas familias que sobrevivieron al derrumbe de sus viviendas enfrentan ahora otra incertidumbre: cuánto tiempo tendrán que vivir en refugios, carpas o casas de familiares, y cómo conseguir recursos para sus necesidades básicas.
Hasta el momento, las autoridades reportan 3535 personas fallecidas, 16.740 heridas y más de 17.800 que perdieron sus hogares. La Guaira continúa siendo el estado más afectado, aunque el impacto y los desplazamientos se extienden a al menos siete estados del país. 
En el estadio César Nieves, convertido en refugio temporal, la emergencia también ha revelado otra forma de respuesta: la de los propios vecinos.
“Yo no me resigné”, dice Aracelis Álvarez, una líder comunitaria que, desde las primeras horas tras el terremoto, empezó a organizar a las familias de cuatro sectores afectados. “Me llegaba una ayuda pequeña por aquí y yo la llevaba hacia allá. Me llegaba otra ayuda pequeña y la llevaba hacia el otro sector”.
Según su recuento, unas 565 familias, más de 2000 personas, han buscado apoyo en esa zona. Catorce vecinos murieron en las comunidades cercanas y, en algunos puntos, la búsqueda entre los escombros todavía no ha terminado.
La mujer cuenta historias que siguen marcando a quienes permanecen en el refugio: una madre que empujó a su hija para salvarla antes de que una pared le cayera encima; un trabajador de salud que perdió a su hermana y a su sobrina cuando una vivienda se desplomó sobre ellas. Álvarez también describe cómo ella misma vivió los sismos desde el hospital, donde su nieta había dado a luz apenas 48 horas antes.
Aun así, entre el duelo y el desespero, la comunidad trata de mantener una lógica de cuidado colectivo. “No vamos a preguntar, vamos a buscar”, dice al recordar cómo los vecinos se repartieron tareas, buscaron a las personas mayores, organizaron los primeros apoyos y distribuyeron lo poco que iba llegando desde el inicio de la emergencia.

OCHA/Veronique Durroux Aracelis Álvarez, es la lider comunitaria del campamento temporal en César Nieves.

De rescatar vidas a sostenerlas
La respuesta humanitaria de la ONU está cambiando de prioridad. En los primeros días, la atención se concentró en sacar personas de los escombros y atender a los heridos. Ahora, las necesidades más urgentes incluyen salud primaria, agua, saneamiento, protección, atención psicológica y condiciones dignas en los alojamientos temporales.
En La Guaira, más de 12.800 personas permanecen en 80 campamentos transitorios instalados en Caracas, Miranda y el propio estado costero. 
En el estadio César Nieves, donde viven más de 1200 personas, se ha instalado una planta de tratamiento y se distribuyen unos 20.000 litros de agua al día. También hay baños, estaciones de lavado de manos y kits de higiene, aunque las necesidades siguen creciendo. 
Para la líder comunitaria, el agua es una de las principales preocupaciones.
“En cuanto a comida y todo eso estamos bien, pero sabemos que esto es para rato”, explica Álvarez. “El noventa por ciento es agua, agua potable. Hay que concientizar a la gente de que no la desperdicie, porque hay que estirarla un poquito”.
La organización vecinal no ha estado sola. “La Organización Internacional para las Migraciones está con nosotros desde el principio. No nos ha abandonado. UNICEF también”, dice la dirigente mientras conversa con la Oficina de la ONU para Asuntos Humanitarios (OCHA) y recuerda la instalación de lavamanos, duchas y otros servicios para las familias desplazadas
Asimismo, el Programa Mundial de Alimentos ha llegado a más de 25.000 personas desde el inicio de la emergencia con alimentos listos para consumir, canastas familiares y apoyo a cocinas comunitarias en las zonas afectada. En Cesar Nieves, la agencia reparte comidas calientes dos veces al día para unas 1500 a 1800 personas en cada servicio. 

OCHA/Veronique Durroux En el estadio César Nieves de La Guaira, decenas de familias desplazadas por los terremotos se alojan en refugios provisionales.

Hospitales, clínicas móviles y apoyo psicológico
Los equipos médicos también están adaptando su trabajo a una crisis que ya no se limita a los traumatismos de los primeros días.
La red de equipos médicos de emergencia, coordinada con el Ministerio de Salud con apoyo de la Organización Panamericana de la Salud , mantiene 11 equipos internacionales desplegados en La Guaira, Miranda y Caracas. La respuesta se está orientando cada vez más a la atención primaria, los servicios ambulatorios y el apoyo en los refugios temporales. 
La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja informó que desplegó un hospital de campaña en La Guaira, con apoyo de la Cruz Roja Española, para reforzar la atención primaria, maternoinfantil, las vacunaciones, la vigilancia epidemiológica y los servicios de salud mental. También prevé poner en marcha clínicas móviles en los próximos días.
El hospital se sumará al que ya opera la Cruz Roja Venezolana, que ha atendido cientos de casos de trauma desde el inicio de la emergencia.
En los refugios, las organizaciones humanitarias también intentan responder a heridas menos visibles. UNICEF ha brindado apoyo psicosocial y actividades de protección a niños y adolescentes; otras agencias ofrecen orientación legal, reunificación familiar, atención a sobrevivientes de violencia de género y espacios de apoyo emocional. 

© UNOCHA/ Veronique Durroux Las Naciones Unidas están apoyando las labores de socorro tras el terremoto en Venezuela.

Una emergencia que se extiende
Mientras La Guaira concentra buena parte de la destrucción, cientos de personas han comenzado a desplazarse hacia otros estados para reunirse con familiares o buscar un lugar donde quedarse.
En Anzoátegui, Apure, Delta Amacuro, Monagas, Nueva Esparta, Sucre, Táchira y Zulia se han habilitado puntos de recepción y apoyo para personas que llegan desde las zonas afectadas. 
La ayuda internacional continúa llegando, pero para quienes permanecen en los refugios, la pregunta ya no es solo cómo sobrevivir al desastre, sino cómo reconstruir una vida después de él.
“Uno no les dice que no”, dice Araceli, al hablar de las familias que siguen llegando. “¿Cómo les va a decir  uno que no?”

Financiación: La ONU liberó fondos de emergencia y activó el Fondo Humanitario de Venezuela. Estados Unidos, Alemania, la República de Corea, Noruega, la Unión Europea, Australia, Suiza, Suecia, Dinamarca y el Banco Interamericano de Desarrollo han anunciado aportes para la respuesta. La Organización Panamericana de la Salud, el Programa Mundial de Alimentos y la Agencia de la ONU para los Refugiados también han lanzado llamamientos para reforzar la salud, la alimentación, la logística y la protección.
Salud: La red de equipos médicos de emergencia, coordinada por la Organización Panamericana de la Salud con el Ministerio de Salud, mantiene 11 equipos internacionales desplegados en La Guaira, Miranda y Caracas. La atención se concentra cada vez más en los refugios, con servicios de atención primaria, salud mental y apoyo psicosocial.
Alimentos: El Programa Mundial de Alimentos ha asistido a más de 25.000 personas desde el inicio de la emergencia con alimentos listos para consumir, canastas familiares y apoyo a cocinas comunitarias. 
Alojamiento y protección: Hay 80 campamentos transitorios para la atención de los afectados que acogen a más de 12.800 personas en Caracas, Miranda y La Guaira. La Organización Internacional para las Migraciones apoya la gestión de los campamentos y la ampliación de servicios; ACNUR brinda asesoramiento legal, reunificación familiar, apoyo psicosocial, orientación sobre documentación y localización de personas desaparecidas.
Atención multisectorial: La ONU y sus socios concentran salud, alimentos, agua, saneamiento, protección y apoyo psicosocial en tres grandes espacios de transición de La Guaira: el Polideportivo José María Vargas y los estadios César Nieves y Playa Grande. En César Nieves, UNICEF, la OIM y otras organizaciones apoyan servicios de agua, higiene, protección y atención a las familias desplazadas. En Playa Grande continúan las mejoras de alojamiento y la instalación de servicios, mientras que en el Polideportivo funciona también un espacio amigable para niños.

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