Source: United Nations – in Spanish 4
Headline: Guterres: Toda la humanidad debe participar en el diseño de la inteligencia artificial, no solo unas pocas potencias
17 Julio 2026 ONU y Secretario General
El Secretario General de la ONU advirtió que la inteligencia artificial puede impulsar avances en salud, educación y desarrollo, pero también ampliar las desigualdades si su desarrollo queda en manos de unos pocos países o empresas. Durante la Conferencia Mundial sobre Inteligencia Artificial en China, pidió una gobernanza internacional que garantice que todos los países puedan participar y beneficiarse de esta tecnología.
El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, instó este viernes a los gobiernos y a las empresas tecnológicas a trabajar conjuntamente para garantizar que la inteligencia artificial beneficie a todos los países.
Durante la inauguración de la Conferencia Mundial sobre Inteligencia Artificial, celebrada en Shanghái, Guterres afirmó que esta tecnología representa “la mayor oportunidad de la humanidad en el siglo XXI”, pero advirtió que también podría convertirse en “uno de sus mayores riesgos” si no existe cooperación internacional.
“La tecnología que dará forma al futuro de la humanidad debe ser moldeada por toda la humanidad”, sostuvo. En ese sentido, insistió en que la gobernanza de la inteligencia artificial “no puede estar en manos de un puñado de países o empresas” y que “todas las naciones deben tener un lugar en la mesa”.
De los compromisos a la acción
El Secretario General recordó que, durante el último año, la ONU ha reforzado su trabajo para establecer una gobernanza mundial de la inteligencia artificial tras la adopción del Pacto Digital Mundial y la creación del Panel Científico Internacional Independiente sobre Inteligencia Artificial, respaldado por la Asamblea General.
También destacó la celebración, a comienzos de julio en Ginebra, de la primera sesión del Diálogo Mundial sobre la Gobernanza de la Inteligencia Artificial, que reunió a gobiernos y otros actores para mantener conversaciones abiertas, transparentes e inclusivas sobre el desarrollo de esta tecnología.
Estas iniciativas buscan facilitar el intercambio de conocimientos, promover estándares comunes y garantizar que los países en desarrollo tengan una mayor participación en las decisiones sobre el futuro de la inteligencia artificial.
Guterres afirmó que la siguiente etapa debe centrarse en convertir esos compromisos en apoyo concreto, de manera que todos los países puedan aprovechar el rápido desarrollo de esta tecnología.
Evitar que aumenten las desigualdades
El Secretario General señaló que la inteligencia artificial tiene un enorme potencial para acelerar avances médicos, transformar la educación, fortalecer los sistemas alimentarios y crear empleo, contribuyendo al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Sin embargo, advirtió que muchos países en desarrollo corren el riesgo de quedarse atrás.
“Una tercera parte de la humanidad sigue sin acceso a internet”, recordó, al tiempo que señaló que la capacidad informática, el conocimiento técnico y las inversiones continúan concentrados en un número reducido de países y empresas.
Si estas diferencias no se reducen, la inteligencia artificial podría generar “mayores desigualdades, mayores brechas de ingresos, oportunidades y seguridad”.
Para ayudar a cerrar esa brecha, explicó que más de veinte países, entre ellos China, ya han propuesto centros para integrar una Red Mundial de Intercambio y Cooperación para el Fortalecimiento de Capacidades en Inteligencia Artificial, impulsada por las Naciones Unidas.
Además, anunció que próximamente presentará recomendaciones para crear un Fondo Mundial para la Inteligencia Artificial e invitó a los gobiernos a respaldar ambas iniciativas.
Tres prioridades para el futuro
Guterres planteó tres prioridades para garantizar que la inteligencia artificial beneficie a todas las personas: fortalecer las capacidades de los países en desarrollo, establecer normas internacionales de seguridad y hacer que esta tecnología sea ambientalmente sostenible.
Explicó que los países en desarrollo deben contar con las herramientas necesarias para crear sistemas de inteligencia artificial utilizando sus propios datos, idiomas y conocimientos, mientras que los gobiernos deberían adoptar criterios comunes para evaluar riesgos y realizar pruebas, siempre conforme al derecho internacional.
“Los derechos humanos deben estar protegidos”, afirmó. También subrayó que “los seres humanos deben mantener el control sobre todas las decisiones de vida o muerte” y que “ningún sistema de inteligencia artificial debe ponerse en manos de un niño hasta que se haya demostrado que es seguro”.
En materia ambiental, pidió a las principales empresas del sector que informen sobre la huella ambiental de sus sistemas y que alimenten sus operaciones con energías renovables antes de 2030. Asimismo, instó a los gobiernos a incorporar energía limpia para la inteligencia artificial en sus planes nacionales.
“La pregunta decisiva”, concluyó, “es si esa transformación reducirá las desigualdades o las reforzará; si concentrará el poder o ampliará las oportunidades”.
