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La hepatitis causa 3500 muertes al día pese a que existen vacunas y tratamientos eficaces

La hepatitis causa 3500 muertes al día pese a que existen vacunas y tratamientos eficaces

Source: United Nations – in Spanish 4
Headline: La hepatitis causa 3500 muertes al día pese a que existen vacunas y tratamientos eficaces
28 Julio 2026 Salud

La hepatitis puede permanecer silenciosa durante años mientras causa cirrosis o cáncer de hígado. La escasa detección hace que muchas personas solo conozcan su diagnóstico cuando la enfermedad ya ha provocado daños graves.

La hepatitis B y la hepatitis C causaron 1,3 millones de muertes en 2024, unas 3500 cada día, pese a que el mundo dispone de vacunas, pruebas diagnósticas y tratamientos capaces de prevenir gran parte de esas defunciones. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este martes que los avances no se producen con la rapidez necesaria para eliminar la hepatitis viral como amenaza para la salud pública antes de 2030.
Con motivo del Día Mundial contra la Hepatitis, que se conmemora cada 28 de julio, la agencia llamó a los gobiernos a derribar las barreras que impiden que millones de personas accedan a la vacunación, las pruebas y la atención médica. Bajo el lema “Hepatitis: acabemos con las barreras”, la campaña de este año busca transformar los avances científicos disponibles en medidas concretas mediante una mayor inversión, un liderazgo político más firme y un acceso equitativo a los servicios de salud.
La mayoría de las personas desconoce que está infectada
En 2024, 287 millones de personas vivían con hepatitis B o C crónicas. Sin embargo, solo cerca de una cuarta parte de quienes tenían hepatitis B y poco más de un tercio de las personas con hepatitis C habían sido diagnosticadas. Entre quienes vivían con hepatitis B, apenas el 4,3% recibía tratamiento, mientras que solo el 20% de quienes tenían hepatitis C había accedido a una terapia curativa.
La hepatitis viral provoca una inflamación del hígado que, si no se detecta y trata, puede derivar con el paso de los años en cirrosis y cáncer hepático. La OMS señaló que la falta de diagnóstico es una de las principales razones por las que continúa aumentando la mortalidad: muchas personas no presentan síntomas durante años y, al desconocer que están infectadas, no reciben la atención que podría evitar complicaciones graves.
Una de las pocas enfermedades transmisibles cuya mortalidad aumenta
La evaluación de mitad de período de las estrategias mundiales sobre el VIH, las hepatitis virales y las infecciones de transmisión sexual muestra que se han conseguido avances importantes, pero también confirma que la hepatitis viral continúa siendo una de las principales enfermedades transmisibles cuya mortalidad sigue aumentando.
La OMS explicó que parte del problema reside en que la hepatitis todavía se trata en muchos países como una enfermedad especializada, atendida principalmente en hospitales o centros de alta complejidad. La falta de programas nacionales, infraestructura y financiación limita el acceso, especialmente en los países con una mayor carga de la enfermedad. Integrar las pruebas y los tratamientos en la atención primaria, los servicios de VIH y los programas de salud maternoinfantil permitiría llegar a muchas más personas.
Solo el 45% de los bebés recibe la vacuna a tiempo
La prevención de nuevas infecciones constituye otra prioridad. En 2024, únicamente el 45% de los recién nacidos recibió la vacuna contra la hepatitis B durante las primeras 24 horas de vida, una intervención fundamental para evitar la transmisión del virus.
La situación es especialmente preocupante en África, donde la cobertura de esa dosis administrada al nacer se mantiene en apenas el 17%. La OMS pidió ampliar la vacunación, mejorar el acceso a diagnósticos y tratamientos y concentrar los esfuerzos en los países que soportan la mayor carga de la enfermedad.
Europa demuestra que la eliminación es posible
La región europea de la OMS ha registrado avances que demuestran que la eliminación puede alcanzarse cuando existen inversión sostenida y compromiso político. Desde 2015, las nuevas infecciones por hepatitis B han disminuido un 54% y las de hepatitis C, un 28%. Además, la cantidad de personas que viven con hepatitis C se redujo un 29%, mientras que la mortalidad asociada cayó un 33% durante la última década.
La región también superó la meta de eliminación de la hepatitis B entre los niños menores de cinco años, con una prevalencia estimada del 0,06%, por debajo del umbral mundial del 0,1%. No obstante, todavía viven allí unos 9,7 millones de personas con hepatitis B y 5,6 millones con hepatitis C, y persisten importantes deficiencias en la detección y el tratamiento.
Solo el 23% de quienes viven con hepatitis B en Europa han sido diagnosticados y apenas el 4,2% reciben tratamiento. Para la OMS, la principal brecha ya no es únicamente prevenir las infecciones, sino encontrar a las personas que desconocen su condición y garantizar que accedan a la atención que necesitan.
Las herramientas ya existen
La hepatitis B puede prevenirse mediante una vacuna segura y eficaz y controlarse con tratamientos de por vida. La hepatitis C, por su parte, puede curarse con medicamentos antivirales. También existen pruebas precisas que permiten identificar las infecciones antes de que causen daños irreversibles.
Pese a ello, el estigma, el desconocimiento, las desigualdades, las debilidades de los sistemas sanitarios y la insuficiencia de recursos siguen dejando a millones de personas sin atención. La OMS insistió en que alcanzar la meta de 2030 exige mayor urgencia, financiación sostenida y la integración de los servicios de hepatitis en los sistemas nacionales de salud.
“Eliminarlas no es solo una aspiración, es algo alcanzable”, sostiene la agencia, que pidió a los gobiernos, las organizaciones de la sociedad civil, las comunidades y los socios internacionales convertir las herramientas disponibles en acceso real para todas las personas.

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