Post

Más allá de la maternidad, la salud de las mujeres sigue siendo invisible

Más allá de la maternidad, la salud de las mujeres sigue siendo invisible

Source: United Nations – in Spanish 4
Headline: Más allá de la maternidad, la salud de las mujeres sigue siendo invisible
19 Agosto 2026 Mujer

La salud de las mujeres no puede reducirse a la maternidad. La agencia de salud advierte de desigualdades persistentes en la mortalidad, diagnósticos tardíos, menor presencia en la investigación clínica y violencia que permanece oculta. Por ello, pide abordar la salud femenina durante todo el ciclo vital y mejorar los datos que orientan las políticas.

Durante décadas, la salud de las mujeres se ha abordado principalmente desde la perspectiva de la maternidad, sobre todo a través del seguimiento de la mortalidad durante el embarazo y el parto. Sin embargo, la mayoría de las muertes de mujeres ocurren fuera de ese período, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Además, aunque ellas viven más tiempo que nunca, no lo hacen necesariamente con buena salud. Pasan más años que los hombres viviendo con enfermedades crónicas y discapacidad.
La OMS advierte que se da prioridad a las mujeres cuando se las considera fundamentales para la reproducción, mientras que se las pasa por alto en las décadas anteriores o posteriores. Las consecuencias de este desequilibrio se hacen evidentes en los datos disponibles.
Desigualdades geográficas y de género
Por ejemplo, aunque las tasas de mortalidad entre las mujeres han disminuido en general en toda la región europea desde 2000, el lugar donde vive una mujer sigue teniendo una profunda influencia en sus posibilidades de vivir una vida larga y saludable.
Así, las mujeres de Asia central, Europa oriental y Asia occidental siguen registrando tasas de mortalidad considerablemente más altas que las de Europa septentrional, meridional y occidental.
También existen desigualdades en la forma en que se registran las muertes. Entre las mujeres mayores de 45 años, las causas de muerte tienen alrededor de un 14 % más de probabilidades de clasificarse como “mal definidas” que entre los hombres. Estas categorías incluyen términos como fragilidad, paro cardíaco, insuficiencia cardíaca, demencia no especificada o, simplemente, causas desconocidas.
La mayor longevidad y la presencia de varias enfermedades crónicas pueden dificultar la determinación de la causa de muerte, pero no explican por sí solas esta diferencia, subraya la OMS.
Cuando las causas de muerte no se determinan correctamente, no solo se pierde información: también se distorsionan las estrategias de prevención, las prioridades de investigación y la comprensión de las enfermedades que afectan a las mujeres.
En efecto, las mujeres se vuelven menos visibles, no solo en los sistemas de salud, sino también en los datos que determinan las decisiones y políticas sanitarias.
Por otra parte, cada vez hay más pruebas de que las mujeres experimentan diagnósticos tardíos, son objeto de menos investigaciones y siguen estando infrarrepresentadas en la investigación clínica, especialmente en el ámbito de las enfermedades cardiovasculares.
Estas enfermedades son la principal causa de muerte tanto entre hombres como entre mujeres, pero pueden manifestarse de forma diferente en ellas y pasar inadvertidas. 
La violencia contra las mujeres permanece oculta
La violencia es otro riesgo que permanece en gran medida oculto. Los datos disponibles probablemente subestiman su magnitud debido al estigma, las normas sociales y las dificultades para denunciarla.
Y el riesgo no desaparece con la edad: las mujeres mayores también sufren violencia de pareja, maltrato psicológico y otras formas de violencia, mientras que el riesgo de feminicidio persiste durante toda la vida.
Llamamiento a abarcar todo el ciclo vital
La OMS concluye que las mujeres mayores afrontan una carga creciente de enfermedades crónicas, discapacidad y dependencia, incluidas la demencia y otras enfermedades que pueden afectar profundamente a la calidad de vida.
Sin embargo, estas cuestiones suelen recibir mucha menos atención que la salud reproductiva y materna, pese a representar la mayoría de los años que las mujeres viven con mala salud y, en última instancia, muchas de sus muertes.
La agencia pide ampliar la definición de salud de las mujeres para abarcar todo el ciclo vital y mejorar los sistemas de información. Esto implica reforzar la investigación clínica, disponer de datos desglosados por edad y sexo y mejorar la certificación y el registro de las causas de muerte.
El objetivo, señala la organización, es que las mujeres sean visibles no solo en los sistemas de salud, sino también en los datos que determinan las políticas y las prioridades sanitarias.

MIL OSI