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Crece la confianza en China entre las firmas estadounidenses

Crece la confianza en China entre las firmas estadounidenses

Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish

.china.org.cn | 11. 09. 2026

Políticos estadounidenses deben escuchar más al sector empresarial

Las empresas estadounidenses en China han registrado un pronunciado repunte en la confianza gracias a un buen desempeño financiero, un panorama geopolítico más favorable y avances en la regulación; casi el 80 % de las encuestadas consideró el 2025 como un año rentable, la tasa más alta desde 2019, según un informe publicado por la Cámara de Comercio Estadounidense en Shanghai (AmCham Shanghai).

El estudio se dio a conocer en un contexto en el que algunos políticos estadounidenses toman diversas medidas para interferir en la cooperación económica bilateral. Algunos expertos chinos apuntaron que los mismos adoptan posturas radicales hacia la colaboración entre ambos países por razones políticas, sin un buen entendimiento del mercado, y agregaron que deberían escuchar con mayor atención al sector empresarial y seguir un enfoque constructivo para fortalecer la cooperación bilateral.

Más utilidades

El sondeo, realizado entre 262 miembros de la AmCham Shanghai, mostró que la rentabilidad levantó cabeza hasta llegar a un máximo pospandemia, con un 78 % de los participantes arrojando utilidades en 2025, una subida de 7 puntos porcentuales respecto al año anterior y la tasa más alta desde 2019, según el Informe Empresarial China 2026 del ente comercial.

La confianza empresarial se recuperó notablemente tras 4 años de mínimos históricos, y un 58 % de los encuestados —un aumento de 17 puntos porcentuales respecto al año anterior— es optimista sobre las perspectivas empresariales del país en el próximo lustro.

Alrededor del 55 % afirmó que el entorno empresarial es transparente, arriba 7 puntos porcentuales, y la confianza en la inversión mejoró, dado que el 28 % de los participantes incrementó su inversión el año pasado, el nivel más alto en 4 años.

Durante una conferencia de prensa el miércoles, Jeffrey Lehman, presidente de  AmCham Shanghai, señaló que los jefes de Estado de China y Estados Unidos acordaron en mayo trabajar por una relación constructiva de estabilidad estratégica, lo cual fue «muy tranquilizador para nuestros miembros».

«Creo que eso incentiva los resultados positivos a futuro», añadió.

China es un campo de entrenamiento para que las firmas estadounidenses mantengan su competitividad global. Tres cuartas partes de los miembros con operaciones en Estados Unidos sostuvieron que su presencia en China beneficia ese funcionamiento. En particular, un tercio destacó que operar China refuerza la competitividad global de su negocio en Estados Unidos.

El reporte acotó que, en términos más generales, más de la mitad de los miembros manifestó que la ventaja de costos de China mejora su competitividad mundial, mientras que una proporción menor, pero aún significativa, enfatizó que las cadenas de suministro más resilientes, el desarrollo más rápido de productos y una mayor oferta de talento son beneficios tangibles de estar en el país.

Entre las compañías integrantes con actividades de investigación y desarrollo (I+D), una cuarta parte señaló que su principal objetivo es explorar nuevas ideas, y un 15 % adicional que está aquí para afinar su ventaja competitiva mundial.

Retirarse del mercado chino conlleva el riesgo de caer de las grandes ligas a las menores —y de perder las capacidades necesarias para mantener la cuota de mercado en el mundo—, según el estudio.

La confianza de las empresas estadounidenses respecto a sus perspectivas a 5 años es mucho mejor, lo que refleja un análisis realista del mercado chino y la tendencia de modernización industrial, declaró el jueves Hu Qimu, profesor del Instituto de la Ruta Marítima de la Seda de la Universidad de Huaqiao.

Hu considera que, a juzgar por los últimos datos sólidos sobre comercio exterior, la competitividad manufacturera de China sigue subiendo y la estructura de las exportaciones recibe cada vez más apoyo de la fabricación de alta gama. La modernización industrial en sí misma generará nuevos beneficios de mercado y atraerá capital externo. Al mismo tiempo, el despliegue acelerado de nuevos escenarios de aplicación, como la inteligencia artificial (IA), también fomenta el crecimiento de la demanda de potencia computacional, circuitos integrados y chips de alta gama.

“Ya sea desde el punto de vista de la fabricación, de las aplicaciones o de la demanda, China sigue a la vanguardia, lo cual también constituye una base esencial en la mayor confianza de las firmas estadounidenses en el país”, dijo.

«Competencia sana»

La IA es otro frente en el que las compañías chinas toman la delantera, ya que, según el reporte, el 43 % de los encuestados opina considera que sus competidores locales están más avanzados en el uso de esta tecnología. El rápido ascenso de los líderes chinos de código abierto, desde DeepSeek hasta Kimi de Moonshot y Qwen de Alibaba, se ha visto reforzado por la relevancia de la IA en iniciativas gubernamentales clave, como el XV Plan Quinquenal.

En conjunto, estos avances subrayan el auge de las firmas chinas como rivales de peso en el campo más importante del futuro.

El miércoles, hora local, funcionarios estadounidenses acusaron a 6 compañías chinas, entre ellas DeepSeek, Moonshot AI y Alibaba, de utilizar variantes de modelos estadounidenses para entrenar sus productos más rápido. Sin embargo, la comunidad empresarial estadounidense presenta una visión diferente sobre la competencia en IA entre ambos países.

“En el ámbito de la IA, sin duda hay dos líderes mundiales —Estados Unidos y China— y sus firmas a la cabeza. Estados Unidos es muy fuerte en modelos de avanzada y a gran escala, pero estos parten principalmente de una estrategia de código cerrado, mientras que China apuesta por lo contrario, centrándose sobre todo en modelos de código abierto y más accesibles”, declaró el miércoles Eric Zheng, presidente de la Cámara de Comercio Estadounidense en Shanghai.

“Es una competencia sana si se deja de lado la política. Creo que ambos mercados aprovechan los grandes modelos de lenguaje del otro país: las empresas chinas se suscriben a algunos de modelos de sus pares estadounidenses, y estos últimos también acceden a modelos chinos”, agregó.

La interferencia de algunos políticos estadounidenses en la cooperación económica bilateral se deriva de la política interna y de una mirada electoral estrecha, no de la realidad del mercado. Los miembros de la Cámara, en la primera línea de los lazos bilaterales, comprenden las ventajas mutuas y desean con urgencia que los negocios con China se normalicen. Los políticos estadounidenses deberían prestar más atención a la comunidad empresarial y buscar una cooperación constructiva, opinó el jueves Song Guoyou, subdirector del Centro de Estudios Americanos de la Universidad de Fudan.

El jueves tuvo lugar en Beijing una mesa redonda entre la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma y altos ejecutivos de multinacionales estadounidenses en China, como Apple, Honeywell y Corning.

Según reportes de la prensa, los ejecutivos plantearon preguntas una tras otra, y los funcionarios de los departamentos pertinentes respondieron cada una de ellas. El intercambio no solo mostró las inquietudes de las firmas respecto al mercado chino, sino que también evidenció la mayor apertura de China al mundo y su atractivo para la inversión foránea. 

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