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La cooperación en materia de derechos humanos entre China y América Latina y el Caribe llega en el momento oportuno

La cooperación en materia de derechos humanos entre China y América Latina y el Caribe llega en el momento oportuno

Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish

.china.org.cn | 20. 09. 2026

Por Zhang Jieyu

China y los países de América Latina y el Caribe pertenecen ambos al Sur Global. Comparten vivencias históricas semejantes, demandas de desarrollo convergentes y concepciones comunes sobre los derechos humanos. Todos ellos se adhieren al enfoque centrado en el pueblo, promueven los derechos humanos mediante el desarrollo y exploran de forma autónoma vías para la realización de los derechos humanos adaptadas a sus condiciones nacionales. En los últimos años, sobre la base de la construcción de la comunidad de futuro compartido entre China y América Latina y el Caribe, ambas partes han profundizado continuamente los intercambios y la cooperación práctica en el ámbito de los derechos humanos, defendido el multilateralismo y resistido la politización de esta materia. Han recorrido un camino de cooperación en derechos humanos caracterizado por la igualdad y la confianza mutua, la inclusión y el aprendizaje recíproco, así como la cooperación para el beneficio mutuo, aportando una valiosa fuerza del Sur Global a la transformación de la gobernanza mundial de los derechos humanos.

En la actualidad, los mecanismos de cooperación en derechos humanos entre China y América Latina y el Caribe maduran progresivamente, los intercambios se profundizan sin cesar y la dinámica de cooperación mantiene una tendencia estable y positiva:

En materia de construcción institucional, la Mesa Redonda China-América Latina y el Caribe sobre Derechos Humanos se ha convertido en una plataforma emblemática para los intercambios bilaterales en esta materia. En sus múltiples sesiones han participado representantes de numerosos países de la región, quienes han mantenido diálogos profundos sobre temas esenciales como el multilateralismo y la gobernanza de los derechos humanos, la garantía del derecho al desarrollo y el intercambio entre civilizaciones, logrando amplios consensos de cooperación. Apoyándose en plataformas multilaterales como el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y el Foro China-América Latina y el Caribe, ambas partes mantienen consultas y coordinación de posturas de forma regular en materia de derechos humanos, defendiendo conjuntamente el derecho a la voz de los países en desarrollo en este ámbito.

En el ámbito de la cooperación práctica, ambas partes rechazan los prejuicios ideológicos y sostienen que la cooperación en derechos humanos debe servir al desarrollo de la subsistencia. Se centran en el intercambio de experiencias y la cooperación de proyectos en áreas prioritarias como la reducción de la pobreza, la salud pública, la gobernanza social y la garantía de los medios de vida. China sigue compartiendo con los países latinoamericanos experiencias en desarrollo y gobernanza, ayudando a mejorar los sistemas locales de atención médica, pensiones y asistencia social, consolidando la base de la garantía de los derechos humanos mediante resultados tangibles del desarrollo.

En el plano del intercambio de concepciones, ambas partes coinciden en oponerse a la politización de los derechos humanos, la aplicación de dobles raseros y la confrontación de bloques. Abogan conjuntamente por el respeto a la soberanía, la independencia y la elección autónoma de cada Estado, manteniendo el reconocimiento común de que “el desarrollo es la mayor garantía de los derechos humanos”, y han formado un consenso sobre el desarrollo de los derechos humanos acorde a la realidad de los países del Sur Global.

La profundización de la cooperación en derechos humanos entre China y América Latina y el Caribe tiene una importante significación práctica y un profundo valor de época:

En primer lugar, constituye una práctica viva de aplicación del multilateralismo genuino y perfeccionamiento de la gobernanza mundial de los derechos humanos. Durante mucho tiempo, unos pocos países occidentales han utilizado los derechos humanos como herramienta para interferir en los asuntos internos de otros Estados y llevar a cabo juegos geopolíticos, lo que ha socavado gravemente el orden mundial de los derechos humanos. China y los países latinoamericanos y caribeños alzan la voz y actúan coordinadamente, rompiendo el monopolio discursivo sobre los derechos humanos dominado por Occidente, fortaleciendo la fuerza colectiva del Sur Global en este ámbito, e impulsando la gobernanza mundial de los derechos humanos hacia una dirección más justa, razonable, inclusiva y beneficiosa para todos.

En segundo lugar, es un pilar importante para impulsar el desarrollo común y mejorar el bienestar popular de ambas partes. La cooperación en derechos humanos entre China y la región se basa siempre en el derecho a la subsistencia y el derecho al desarrollo, considerados los derechos humanos fundamentales primordiales. Resuelve los retos del desarrollo mediante la cooperación práctica, y mejora efectivamente el sentido de obtención de beneficios, felicidad y seguridad de los pueblos de ambas partes a través del intercambio de experiencias, el apoyo a los medios de vida y la construcción conjunta de la gobernanza, poniendo de manifiesto el valor práctico de la garantía de los derechos humanos.

En tercer lugar, representa una exploración provechosa para promover el intercambio entre civilizaciones y enriquecer las vías de realización de los derechos humanos. Dado que cada país tiene una historia, cultura, sistema social y etapa de desarrollo distintos, las vías para materializar los derechos humanos deben ser inevitablemente diversas. China y los países de la región respetan mutuamente sus modelos de desarrollo de los derechos humanos, aprenden unos de otros y se complementan, rechazando el criterio de evaluación único que sitúa a Occidente por encima de todo. Esto enriquece las sendas plurales del desarrollo de los derechos humanos y establece un modelo para el intercambio de civilizaciones en esta materia.

En cuarto lugar, consolida la base popular de la comunidad de futuro compartido entre China y América Latina y el Caribe. Al centrarse en los medios de vida y estar cerca de la población, la cooperación en derechos humanos acerca eficazmente los pueblos de ambas partes, profundiza la confianza política mutua y consolida la amistad tradicional, sentando una base de opinión pública para la cooperación estratégica integral entre China y la región.

De cara al futuro, la cooperación en derechos humanos entre China y América Latina y el Caribe tiene amplias perspectivas y un enorme potencial. En un nuevo punto de partida histórico, China continuará trabajando junto con los países de América Latina y el Caribe para mantener el espíritu genuino de los derechos humanos, profundizar los intercambios y la cooperación en esta materia en todos los ámbitos, impulsar conjuntamente el desarrollo coordinado de la causa de los derechos humanos en la región, beneficiar a los pueblos de ambas partes con sólidos logros de cooperación, y aportar la fuerza China-América Latina y el Caribe al impulso del desarrollo saludable de la causa mundial de los derechos humanos y a la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad.

*La autora es investigadora del Instituto de de Estudios Internacionales de China

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