Source: United Nations – in Spanish 4
Headline: Del petróleo al electrón: cómo las renovables están redefiniendo la seguridad energética
Por Zhang Jing
13 Octubre 2026 Objetivos de Desarrollo Sostenible
El 90 % de la capacidad eléctrica nueva que se añade cada año en el mundo ya es renovable, y China superó por primera vez su capacidad solar a la del carbón en julio, pero ONU advierte de que la eficiencia energética se ha quedado corta y la brecha entre demanda y oferta para 2030 puede ser mayor de lo previsto. “Redes, redes y más redes: interconexión, flexibilidad y equilibrio. Es el área donde más urge actuar”, insiste el director de IRENA, que pide electrificar el 35 % del consumo final de energía para 2035.
El conflicto en curso en Oriente Medio está perturbando los mercados energéticos mundiales y disparando los precios de los combustibles. El shock en el suministro de energía no solo afecta a la situación regional, sino que también lastra la economía global.
En opinión de Francesco La Camera, director general de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), esta crisis también está cambiando la comprensión de lo que significa “seguridad energética”: en el pasado, la seguridad energética se asociaba más a las reservas de petróleo y gas; hoy, los países quieren cada vez más construir un sistema energético más diversificado y descentralizado que puedan controlar en cierta medida por sí mismos.
En este cambio, las energías renovables se están convirtiendo en un componente importante de la seguridad energética.
De las reservas de petróleo a la autonomía energética
En una entrevista con Noticias ONU, La Camera señaló que, tras la crisis energética de la década de 1970, la comunidad internacional comenzó a prestar atención sistemática a la seguridad energética y creó la Agencia Internacional de la Energía para ayudar a estabilizar los mercados.
En aquel momento, la gente asociaba principalmente la seguridad energética con la cantidad de reservas de petróleo y gas que tenía un país.
“El panorama energético actual ha experimentado cambios fundamentales. El suministro de combustibles fósiles está muy concentrado, y parte del petróleo y el gas debe pasar por importantes corredores marítimos, por lo que los conflictos geopolíticos pueden afectar rápidamente a los mercados mundiales”, explica La Camera.
Y añade: “En cambio, las energías renovables pueden provenir de una gran cantidad de recursos energéticos distribuidos por diferentes regiones, producidos y poseídos por más participantes. Las energías renovables pueden proporcionar precisamente ese sistema energético descentralizado”.
La Camera considera que los países con una mayor proporción de energías renovables tienden a verse menos afectados por la crisis energética actual. Por ejemplo, España se ha visto relativamente menos afectada; y casi la mitad del transporte de Noruega ya está electrificado.
Noticias ONU Francesco La Camera, director General de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA).
La transición energética se acelera
La Camera señaló que, en el pasado, uno de los principales motores del desarrollo de las renovables era la implementación de los objetivos del Acuerdo de París; hoy, la seguridad energética también se está convirtiendo en un factor importante que impulsa esta transición.
La Camera: “Nos dirigimos hacia un nuevo sistema energético dominado por las energías renovables, complementado por biomasa de uso sostenible y basado principalmente en el hidrógeno verde”.
La Camera señaló que alrededor del 90 % de la capacidad de generación eléctrica nueva que se añade cada año en el mundo procede de las energías renovables. También mencionó que China, como participante importante en la transición energética global, vio cómo su capacidad solar instalada superaba por primera vez su capacidad de carbón instalada a finales de julio de este año.
Señaló que la cuestión ya no es cuál es la dirección del futuro desarrollo energético, porque la dirección ya está muy clara; la verdadera pregunta es a qué velocidad y a qué escala puede avanzar esta transición.
De las “moléculas” a los “electrones”
La Camera dijo que, en los próximos años, la competitividad de las economías nacionales dependerá en gran medida de si el sistema energético puede proporcionar “moléculas” (hidrógeno verde) y “electrones” (electricidad y almacenamiento) a menor coste.
Señaló que las energías renovables ya son una de las fuentes de electricidad más competitivas. Respecto a la afirmación de que la eólica y la solar son “intermitentes”, dijo que la investigación de IRENA muestra que, combinando las renovables con tecnologías como el almacenamiento de energía, se puede formar un sistema de “renovables firmes” para lograr un suministro eléctrico continuo las 24 horas del día, todo el año.
La electrificación: un paso clave en la transición energética
La Camera dijo que, en el proceso de descarbonización, la electrificación de todo el sistema energético es un eslabón clave, y que los sectores de uso final como la edificación, el transporte y la industria también deben avanzar hacia una mayor electrificación.
También señaló que el crecimiento de la demanda energética mundial ha superado las expectativas previas, mientras que el progreso en eficiencia energética se ha quedado por debajo de lo esperado. Esto significa que, para 2030, la brecha entre la demanda y la oferta de energía podría ser mayor de lo que se imaginaba.
Por lo tanto, alcanzar solo el objetivo de “triplicar la capacidad renovable instalada para 2030”, junto con el objetivo de abandonar los combustibles fósiles, puede que aún no sea suficiente para situar al mundo en una trayectoria coherente con los objetivos del Acuerdo de París.
La Camera presentó el objetivo “35 para 35”, es decir, lograr que la electricidad represente el 35 % del consumo final de energía para 2035. Este objetivo tiene en cuenta la realidad del crecimiento de la demanda energética y de la mejora de la eficiencia por debajo de lo esperado, y que por ello puede convertirse en uno de los temas importantes para debatir la transición energética en la 31ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
Xie Yuetao Ovejas pastan frente a una granja solar
Tres desafíos
La Camera resumió en tres aspectos las áreas en las que se necesita progresar para acelerar la transición energética.
La primera es la infraestructura. El futuro sistema energético necesita una red más interconectada y flexible, capaz de equilibrarse en tiempo real. La inteligencia artificial y la digitalización pueden ayudar a optimizar el sistema eléctrico. Al mismo tiempo, también se necesita infraestructura como los puertos para sustentar el nuevo sistema energético.
La segunda es el entorno jurídico y regulatorio. La Camera señaló que algunos arreglos institucionales actuales siguen favoreciendo los combustibles fósiles, incluidas algunas subvenciones a los mismos. Estas políticas pueden retrasar el desarrollo del nuevo sistema energético.
La tercera es el talento. La transición energética implica que la estructura laboral también cambiará, lo que exige reciclar a los trabajadores y formar al mismo tiempo al personal que pueda servir al futuro sistema energético.
Para los países en desarrollo, problemas como los altos costes de financiación, la insuficiencia de infraestructuras y las redes limitadas también aumentan la dificultad de la transición energética.
La Camera considera que las instituciones financieras multilaterales deben convertir claramente la construcción de infraestructuras y la modernización de las redes en una prioridad, y avanzar en la construcción de nuevas infraestructuras para el futuro sistema energético en paralelo con el desarrollo.
La clave de la transición está en la aceleración
La Camera dijo que acelerar la transición energética global requiere esfuerzos tanto políticos como de infraestructura. En su opinión, la tarea más urgente es la construcción de redes.
Subrayó: “Redes, redes y más redes: interconexión, flexibilidad y equilibrio de la red. Creo que esta es el área más urgente donde más se necesita actuar ahora mismo”.
