Source: United Nations – in Spanish 4
Headline: Es necesario recortar las emisiones un 18 % en cuatro años para limitar el pico de temperatura a 1,7 grados
21 Octubre 2026 Cambio climático y medioambiente
El mundo superará el umbral de 1,5 °C fijado en el Acuerdo de París, pero el pico de calentamiento podría limitarse a 1,7-1,8 °C si las emisiones caen un 18 % para 2030, un 45 % para 2035 y un 69 % cinco años después. Las emisiones globales se estancaron en 2025, pero las de Estados Unidos crecieron 133 megatoneladas, el mayor aumento de cualquier país, y su retirada del Acuerdo de París es una de las causas de que las proyecciones empeoren respecto al año pasado.
El mundo va a superar el umbral de 1,5 °C respecto a los niveles preindustriales, pero aún es posible que ese exceso sea “lo más bajo y breve posible” si los países reducen sus emisiones un 18 % para finales de esta década, un 45 % para 2035 y un 69 % cinco años después.
Es la conclusión del último informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que dibuja un escenario en el que el pico de calentamiento, previsto hacia mediados de siglo, se limitaría a 1,7-1,8 °C. “Superar no significa capitular”, ha declarado el Secretario General de la ONU, António Guterres.
El informe constata que las oportunidades para intensificar la acción son mayores que nunca. Desde la adopción del Acuerdo de París en 2015, las energías renovables han conocido un auge fulgurante, el suministro total de energía procedente del carbón y el petróleo ha crecido más despacio de lo previsto y las políticas climáticas han logrado reducir las emisiones en muchos lugares.
La directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, ha subrayado el coste de no hacer nada: “Cada fracción de grado adicional y cada año extra de calentamiento por encima de 1,5 °C agravan los impactos y los riesgos climáticos, como las inundaciones mortales, las olas de calor y los incendios forestales que han arrasado numerosos países este año. Debemos hacer todo lo posible para limitar al máximo el pico de calentamiento y volver a 1,5 °C a finales de siglo. Es posible”.
Sin embargo, si las políticas actuales continúan, el calentamiento alcanzará los catastróficos 2,8 °C a lo largo de este siglo y seguirá aumentando después, advierte el informe.
Estados Unidos, el mayor aumento de emisiones de 2025
El informe que Estados Unidos es el principal responsable del empeoramiento de las proyecciones. En 2025, el aumento de sus emisiones (133 megatoneladas de CO2 equivalente) superó con creces al de cualquier otro país, impulsado por una mayor demanda eléctrica y un repunte de la generación de carbón.
El siguiente mayor incremento fue el de Turquía (24,4 MtCO2e), seguido de Irán (18,9) e Indonesia (17,4). Además, el PNUMA advierte de que la retirada formal de Estados Unidos del Acuerdo de París es una de las dos razones por las que el panorama es peor que el del año pasado, junto a la revisión de las estimaciones históricas de emisiones.
El informe también constata que Estados Unidos es el único país del Anexo I que no ha presentado su inventario de emisiones desde 2024, y que, junto con Argentina y Arabia Saudita, es uno de los tres miembros del G20 que no han presentado nuevos objetivos de mitigación para 2035.
Una brecha que se estrecha solo en apariencia
El PNUMA advierte de un efecto estadístico engañoso: la brecha de implementación global para 2030 parece haberse estrechado respecto al año pasado, pero “esto no refleja una acción política más fuerte”.
La razón es que la retirada de Estados Unidos del Acuerdo de París llevó a eliminar su objetivo de contribución nacional de las agregaciones globales y a sustituirlo por las proyecciones de emisiones basadas en sus políticas actuales, que son más altas.
“Aparte de estos cambios, la brecha de implementación global para 2030 apenas ha cambiado”, subraya el informe. Es decir, el aparente avance es un maquillaje contable, no una mejora real.
El G20 y el resto del mundo: un panorama desigual
El informe no atribuye el problema únicamente a Estados Unidos. En 2025, China, India, Indonesia y Rusia también registraron aumentos o variaciones en sus emisiones, aunque con matices: India rompió una tendencia de crecimiento rápido gracias al impulso de las renovables, mientras que China podría estar cerca de alcanzar su pico de emisiones en los próximos años.
En la última década, 124 países aumentaron sus emisiones (un total de +7,2 GtCO2e), frente a 63 que las redujeron (-1,8 GtCO2e). El G20, excluyendo a la Unión Africana, sigue representando el 76 % de las emisiones globales. Y de los 17 miembros del G20, solo 14 han presentado nuevos objetivos para 2035, y las nuevas contribuciones presentadas desde el año pasado tienen un impacto “casi nulo” en las emisiones proyectadas.
El informe también señala que los países con altas emisiones per cápita e históricas, como Estados Unidos, Rusia, China y la Unión Europea, siguen por encima de la media mundial de 6,4 toneladas de CO2 equivalente por persona, mientras que India e Indonesia están muy por debajo.
De la promesa a la ejecución
El informe pide acelerar la implementación de los objetivos definidos en el primer “Balance mundial”, el proceso que evaluó de 2021 a 2023 los progresos colectivos en la consecución del Acuerdo de París.
Entre ellos figuran triplicar la capacidad de las renovables y duplicar el ritmo anual de mejora de la eficiencia energética para 2030, abandonar los combustibles fósiles en los sistemas energéticos, reducir las emisiones distintas del CO₂ y frenar e invertir la deforestación. Los progresos en la mayoría de estos objetivos siguen siendo insuficientes.
El segundo balance mundial, que comenzará el mes que viene en la COP31 de Antalya (Turquía), puede apoyarse en estos resultados para reafirmar las áreas prioritarias de mitigación, prolongar los objetivos cifrados hasta 2035 y 2040, y concretar las metas existentes.
El informe fija algunos hitos: para mantenerse en el escenario de menor exceso, la proporción de carbón, petróleo y gas en el suministro energético total debería caer al menos un 55 %, un 15 % y un 5 % respectivamente para 2035 respecto a los niveles de 2025. En 2040, las reducciones necesarias serían del 75 %, el 30 % y el 35 %.
