Post

China avanza con firmeza hacia lo nuevo, con la revitalización nacional puesta en su horizonte

China avanza con firmeza hacia lo nuevo, con la revitalización nacional puesta en su horizonte

Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish

Palabras clave: China avanza con firmeza hacia lo nuevo, con la revitalización nacional

.china.org.cn | 02. 10. 2026

Por Jorge Fernández

Los grandes logros del pueblo chino a lo largo de 77 años se disfrutan y se convierten, de forma natural, en importantes activos nacionales que hay que proteger y mantener vigentes.

La historia que hay detrás de China como Estado moderno va más allá de los 77 años que hoy se festejan. Los hechos que desencadenaron la fundación de la República Popular China en 1949 e incluso del Partido Comunista de China (PCCh), hoy con 105 años de historia, tienen su origen en el anhelo patriótico de generaciones pasadas. En ellos floreció la semilla que daría paso a la China de hoy, portentosa y orgullosa, la cual lleva a sus hijos por la senda de la prosperidad. La revitalización que hoy se busca es un proceso iniciado desde la fundación misma, proclamada por el legendario Mao Zedong, y que marcha con acelerados pasos bajo la dirección del presidente de China, Xi Jinping. Así, al llegar este 1 de octubre, se hace más evidente que la construcción de un gran país socialista moderno y el avance en todos los frentes rumbo a la revitalización nacional se perfilan con prístina claridad en el horizonte.

Esa velocidad a la que el jefe de Estado chino lleva a la nación sintetiza las experiencias acumuladas a lo largo de la historia. Si en vísperas del Día Nacional, el llamamiento es a avanzar con firme confianza y pasos sólidos para lograr la gran revitalización nacional, entonces la confianza con la que el líder convoca responde a la gran solidez sobre la que descansa la nación china. A lo largo de 77 años —y más— se han construido las condiciones, ya sean a través de aciertos o tropiezos, para que China marche con toda confianza y aceleradamente hacia la revitalización nacional. De ahí que, en medio de vítores que celebran un grandioso capítulo, la voz del presidente de China sea la voz de todo un pueblo: “Nos sentimos inmensamente orgullosos de los extraordinarios logros de la Nueva China y tenemos plena confianza en las brillantes perspectivas de la modernización china”.

Frente al camino que sigue la nación china aún se esconden grandes obstáculos. No obstante, la destreza con la que ha enfrentado retos de apariencia infranqueable revela la madera de un pueblo y la poderosa sustancia del PCCh, que hacen que el andar en el proceso de construcción socialista sea firme y constante. Precisamente por ello, la contundente afirmación del presidente de China adquiere especial fuerza: “La gran revitalización de la nación china es imparable”. En el Día Nacional, 1.400 millones de personas corean al unísono los éxitos logrados desde hace 77 años, con respeto hacia aquellos primeros impulsores que cavaron el pozo del que hoy China bebe, y enarbolan con una sola mano la bandera de la revitalización nacional. El jefe de Estado ha hecho pública una condición inapelable: “Mientras mantengamos la confianza, permanezcamos centrados en nuestros objetivos y avancemos constantemente, paso a paso, al final el éxito pertenecerá al gran PCCh, al gran pueblo chino y a la gran República Popular China”.

Cada éxito registrado desde 1949 ha pasado a convertirse en un activo de gran valor que impulsa el desarrollo y avance del país y que, además, constituye una base para seguir creciendo y mejorando. Hoy el rápido crecimiento económico está lejos de ser un anhelo y es a ojos de todos una realidad. Su materialización ha rendido incontables frutos y por ello, su sostenibilidad y todas las causas y variables que lo han hecho posible son motivo de estudio y reflexión. Como activo nacional, la dirigencia nacional ha gestionado el crecimiento con magistral conducción, al punto de permitir una estabilidad social perdurable que, a su vez, constituye una condición para la modernización. Los grandes logros del pueblo chino a lo largo de 77 años se disfrutan y se convierten, de forma natural, en importantes activos nacionales que hay que proteger y mantener vigentes. En eso descansa el valor de la celebración del Día Nacional: en tener presente qué se ha logrado, cómo ha servido y por qué se está cuidando de cara a la gran revitalización nacional.

Preservar y renovar los activos nacionales constituye una de las tareas más importantes, aunque aún inconclusas, de la dirigencia nacional. Téngase presente que China, enfrentando retos tanto del interior como del exterior, ha alcanzado el primer objetivo centenario. Ha culminado ya la construcción de una sociedad modestamente acomodada en todos los aspectos y, bajo la gestión y el cuidado correctos, el país avanza rumbo a la construcción integral de un país socialista moderno. Hoy este avance, de cara a los siempre presentes obstáculos, se mantiene impulsado por la innovación. Las nuevas generaciones incorporan esta cualidad, convencidas de que el desarrollo de alta calidad trae consigo nuevos activos y abre las puertas a nuevos niveles de desarrollo. El XV Plan Quinquenal se despliega sobre una base en la que el desarrollo se emprende con racionalidad, coordinando adecuadamente el proceso de apertura y ejecutando cabalmente la reforma. China avanza con firmeza hacia lo nuevo y con la revitalización nacional puesta en el horizonte.

La celebración del Día Nacional hace que estén presentes las grandes proezas del pueblo chino, pero dista de ser un autoelogio que invite a la nación a dormir en sus propios laureles. En tiempos convulsos en el escenario internacional, el jefe de Estado chino convoca a mantener la unidad y la estabilidad, y a llevar aún más alto la resiliencia y la vitalidad nacional. La Región Administrativa Especial de Hong Kong y la de Macao, con su alto grado de autonomía, al integrarse más plenamente en el desarrollo general del país, pueden potenciar aún más su propia vitalidad. Al igual que los compatriotas de ambos lados del estrecho de Taiwan, todos constituyen una unidad fortalecida para hacer frente a los retos de un mundo en el que la paz enfrenta nuevos desafíos. En este 1 de octubre, el llamamiento cobra especial significado, a saber, que los chinos, allí donde se encuentren, fortalezcan la unidad y hagan frente a los desafíos internacionales, avanzando con paso firme hacia la gran revitalización de la nación china.

El autor es experto en relaciones internacionales y analista político. Cuenta con una amplia trayectoria en el ámbito del periodismo y el análisis de la actualidad internacional.

MIL OSI