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El efecto mariposa o por qué la geopolítica puede encarecer su cesta de la compra

El efecto mariposa o por qué la geopolítica puede encarecer su cesta de la compra

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Nadia Natasha Reus González, Docente universitaria de matemáticas-estadística, Universidad de Guadalajara

FOTOGRIN/Shutterstock

Las tensiones geopolíticas globales no solo llenan los titulares de prensa: también determinan cuánto se paga por la leche o la gasolina. Entender cómo funciona esta conexión es el primer paso para proteger los ahorros.

Cuando escuchamos noticias sobre conflictos geopolíticos solemos pensar en términos de diplomacia o estrategia militar y consideramos que este tipo de eventos no nos afectan por su lejanía. Sin embargo, tienen un efecto mariposa que termina golpeando directamente la economía de los hogares.

No se trata solo de política, también se trata del valor real del dinero.

El peligro silencioso: La pérdida de poder adquisitivo

En tiempos de conflicto, el mayor riesgo para las familias no suelen ser las caídas en los mercados financieros o la volatilidad en el precio del oro, sino la inflación.

Imagine que tiene 50 euros guardados en una alcancía (hucha). Si el precio de las cosas sube, esos mismos 50 euros comprarán menos productos el mes que viene que hoy. Esto es lo que llamamos pérdida de poder adquisitivo, o inflación.

En entornos de guerra o inestabilidad, dejar el dinero quieto (es decir, sin que genere ningún interés) puede ser un error, ya que su valor real se reduce a medida que los precios suben.




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¿Por qué el petróleo es la pieza clave?

Gran parte de este fenómeno tiene que ver con el suministro energético. Oriente Medio concentra una gran parte de la producción mundial de petróleo y gas. Además, cuenta con rutas estratégicas como la del estrecho de Ormuz, por donde pasa gran parte del combustible que mueve al mundo.

Ante la inestabilidad en el suministro de energía provocada por la guerra de Estados Unidos-Israel contra Irán, los mercados han reaccionado con miedo, disparando los precios del petróleo y el gas.

Como casi todo lo que consumimos necesita energía para ser fabricado y luego ser transportado (por camiones, barcos o aviones), el aumento del petróleo acaba generando una reacción en cadena: si el combustible sube, el transporte se encarece y ese costo extra se traslada al precio final de los alimentos, la ropa o la tecnología. Y las familias tienen que asumir ese aumento en los precios.




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Cae la oferta y las estanterías sufren

En economía, esta situación se denomina shock de oferta. Es un cambio repentino e inesperado que reduce la cantidad de bienes o servicios que las empresas pueden ofrecer.

Si hay menos fuentes de energía disponibles, o es mucho más caro conseguirlas, las fábricas producen menos o a mayor costo. Al haber menos oferta para la misma demanda, los precios tienden a subir de forma generalizada. Este es el inicio de la inflación que vemos en el supermercado y al que nos enfrentamos al realizar las compras.

Resiliencia financiera: ¿Qué podemos hacer?

La resiliencia financiera es la capacidad de afrontar estos cambios económicos. Para un hogar promedio, esto implica entender dos lecciones básicas:

  1. La planificación es un factor clave. Las crisis geopolíticas nos recuerdan que la economía es global y lo que sucede a miles de kilómetros afecta a nuestra capacidad de compra diaria.

  2. En contextos de una alta inflación provocada por crisis externas, el dinero quieto pierde valor y el ahorro tradicional, bajo el colchón o en cuentas sin rendimientos, se vuelve muy vulnerable.

¿Qué podemos hacer para que el aumento de los precios no afecte nuestros ahorros? No existen fórmulas mágicas, sino dos conceptos clave: diversificación y educación financiera.

¿Cómo protegernos?: Estrategias para fortalecer su economía

Una regla de oro es la creación de un fondo de emergencia. Se trata de una reserva de dinero destinada exclusivamente a imprevistos. Esto evita tener que recurrir a préstamos con intereses altos cuando los productos básicos se encarecen. Además, en momentos de incertidumbre internacional, el consumo responsable se vuelve nuestra mejor defensa. Debemos aprender a distinguir entre necesidades reales y deseos momentáneos para a proteger el presupuesto familiar.

Otra estrategia recomendable es no dejar todo el dinero en una alcancía o en una cuenta bancaria que no genera beneficios. Cuando suben los precios, la tendencia de los bancos centrales es a subir los tipos de interés. De este modo el ahorro se vuelve más atractivo. Lo mejor es buscar opciones sencillas y relativamente seguras (como los depósitos bancarios a plazo fijo, las cuentas de ahorro remuneradas y la deuda pública) que ayuden a que el dinero conserve su valor real.

Paz y estabilidad

Las crisis internacionales no son solo eventos lejanos, sino fenómenos que pueden redefinir nuestra realidad cotidiana. En momentos de incertidumbre, la mejor herramienta de resiliencia económica no es hacer inversiones complejas o arriesgadas, sino estar informados sobre los acontecimientos que hacen subir los precios. Así pueden tomarse mejores decisiones financieras.




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En un mundo globalizado, además de un ideal humano, la paz es la base de la estabilidad económica.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. El efecto mariposa o por qué la geopolítica puede encarecer su cesta de la compra – https://theconversation.com/el-efecto-mariposa-o-por-que-la-geopolitica-puede-encarecer-su-cesta-de-la-compra-278643

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