Source: People’s Republic of China – State Council News in Spanish
.china.org.cn | 01. 07. 2026
La instalación simboliza la amistad entre China y África y la consecución de un sueño deportivo
Cuando apareció en su teléfono la noticia de que Cabo Verde, un pequeño país africano, había hecho historia al clasificarse a la ronda de los 32 de la Copa Mundial de Fútbol, Li Junsheng, jefe del equipo técnico de Ingeniería de Construcción de Shaanxi para el Estadio Nacional de Cabo Verde, dijo: «Estaba emocionado, pero no me sorprendió en absoluto».
Li estaba en el lugar cuando se disputaron las eliminatorias africanas en el estadio construido por China a principios de este año, y fue testigo de todos los partidos de local que permitieron a Cabo Verde llegar a la competición. El recinto, cuya obra inició en 2009 y quedó listo en 2013, es el único del país certificado por la FIFA, además de ser multiuso al más alto nivel en el país ya que no solo cuenta con una cancha avalada por la FIFA y la IAAF y una pista de atletismo de 400 metros, sino también con instalaciones para salto de longitud, salto de altura, pruebas de lanzamiento y otras disciplinas, y servicios avanzados como grandes pantallas LED, sistemas de iluminación y sonido, equipos de cronometraje y marcador, y un centro de prensa, el estadio más funcional y con los mejores estándares de África Occidental.
Partido de las eliminatorias africanas para la Copa del Mundo en el Estadio Nacional de Cabo Verde a principios de este año. Foto: Cortesía de Li Junsheng
Li lidera un grupo de 11 técnicos chinos responsables de operaciones esenciales, entre ellas suministro de agua, energía eléctrica, iluminación y sistemas de iluminación inteligente, espacios deportivos, cronometraje, marcador, amplificación de audio y drenaje. Desde 2015, luego de que los equipos locales enfrentaran desafíos operativos, un grupo chino llegó a este país insular para brindar apoyo in situ, mantenimiento y capacitación práctica, incluso durante las eliminatorias africanas para la Copa del Mundo.
Li recordó claramente un choque entre Cabo Verde y Eswatini.
«El ambiente ese día era muy animado. El estadio nacional tiene una capacidad de 15 000 asientos y estaba completamente lleno. Y aún así había multitudes de aficionados fuera viendo el cotejo en pantallas gigantes», dijo Li el martes. «Tras el juego, la gente vitoreó y bailó hasta bien entrada la noche».
Li agregó que algunos asientos sufrieron daños por el pisoteo por lo que el equipo se puso en contacto con su productor en Hangzhou, en la provincia oriental china de Zhejiang, y coordinó el envío de un nuevo lote a Cabo Verde para un reemplazo masivo.
Cabo Verde tiene una población de más de 520 000 habitantes y el fútbol es uno de los deportes nacionales.
Han Huibin, en ese momento gerente de proyecto del estadio, dijo que los caboverdianos sienten una profunda pasión por los deportes, especialmente el fútbol, desde personas de la tercera edad, adultos hasta niños y adolescentes.
«Su amor por el balompié es sincero y muy arraigado. Cada vez que encuentran un terreno llano, comienzan a jugar, y aprovechan cada momento de tiempo libre para patear el balón. Ese fervor viene verdaderamente del corazón», dijo Han.
Sin embargo, antes de que concluyeran los trabajos del estadio en 2013, el país solo contaba con un estadio viejo y en mal estado. De hecho, cuando se propuso la asistencia china, Cabo Verde ya tenía una sólida tradición futbolística. Muchos de sus jugadores militaban en ligas profesionales de Portugal y de toda Europa, y el país también presumía de su propia liga con equipos de diferentes islas.
«No obstante, organizar partidos internacionales importantes seguía siendo bastante difícil sin un estadio de nivel internacional. Por eso los caboverdianos llevaban mucho tiempo esperando una instalación moderna propia», dijo Han.
Y según Li, para prepararse para las eliminatorias y la Copa Africana de Naciones, la selección no tenía más remedio que viajar al exterior y alquilar espacios para sus prácticas. Ahora, antes de los grandes torneos, los futbolistas llegan con varios días de anticipación al estadio construido por China para entrenar a puertas cerradas, así como para adaptarse al campo, la iluminación y el ritmo del recinto a fin de estar a tono para los cotejos en casa.
Además de los encuentros clasificatorios para la Copa del Mundo, el nuevo estadio ha sido sede de múltiples eventos deportivos relevantes, como las eliminatorias de la Copa Africana de Naciones, la Liga de Naciones de los Países de Habla Portuguesa, ligas regionales de África Occidental y la liga nacional de clubes.
Li comentó que a muchos caboverdianos les gusta saludar a los miembros del equipo chino estrechando la mano o chocando los puños, mientras que un pequeño número dice «Ni Hao» en chino —lo cual, según él, son expresiones de la amistad entre chinos y la población local—. Otros incluso llaman al lugar «estadio chino» en vez de nacional.
Durante la construcción, Han percibió la gratitud de la población.
La empresa china envió a más de 100 técnicos y contrató a casi 300 trabajadores locales para la obra. «Todavía recuerdo que cuando bajé del avión, los caboverdianos se mostraron corteses, cálidos y acogedores con los chinos, sobre todo cuando supieron que habíamos venido por el estadio», precisó Han.
Li considera que la obra es un símbolo de la amistad entre China y África, caracterizada por la igualdad, la ayuda mutua y la cooperación en la que todos ganan; un hito que no solo ha sido testigo del notable auge futbolístico de este pequeño país insular, sino que también refleja el compromiso honesto de China de apoyar el desarrollo del deporte y mejorar las condiciones de vida de la gente en otros países sin condiciones.
En África, las firmas chinas han participado en la construcción de estadios durante las últimas décadas, lo que, según los observadores, ha supuesto un gran impulso para el avance económico del continente y ha ayudado a desarrollar las selecciones nacionales.
África cuenta con nueve representantes en la ronda de los 32 del Mundial. Entre los demás equipos clasificados, Senegal y Ghana ostentan «estadios construidos por China» similares: el Stade Léopold Sédar Senghor en Dakar, el más grande de Senegal, y el emblemático Cape Coast Sports Stadium, de 15 800 metros cuadrados, en Cape Coast, Ghana, informó la prensa.
El 4 de julio (hora de Beijing), Cabo Verde chocará con la actual campeona, Argentina.
«Espero que Cabo Verde llegue lo más lejos posible en el Mundial. Este es el momento en que el espíritu de trabajo duro chino resuena con el sueño mundialista de Cabo Verde», resaltó Li.
