Source: The Conversation – (in Spanish) – By Claudia Lorenzo Rubiera, Editora de Arte y Humanidades, The Conversation

Una versión de este texto se publicó por primera vez en nuestro boletín Suplemento cultural, un resumen quincenal de la actualidad cultural y una selección de los mejores artículos de historia, literatura, cine, arte o música. Si quiere recibirlo, puede suscribirse aquí.
Cuando se estreno La llegada en cines, algunos lingüistas se enfadaron por la prominencia que la película le daba a la hipótesis de Sapir-Whorf, según la cual el lenguaje determina el pensamiento. Es una hipótesis muy discutida en ese campo científico que, no obstante, acababa siendo un maravilloso recurso narrativo. Si no han visto ese filme, háganlo. Los extraterrestres nunca trajeron tanta poesía a la Tierra como en esa ocasión.
Desde que comencé a trabajar en The Conversation he aprendido mucho sobre el poder del lenguaje y la influencia que tiene en la sociedad gracias a nuestras autoras –y lo digo en femenino porque suelen ser mujeres–. Sin abrazar la polémica hipótesis antes mencionada, ellas han explicado el impacto que tienen en la mente las palabras que usamos y cómo en cierta forma configuran nuestra forma de movernos por el mundo.
A Iraide Ibarretxe-Antuñano acudí en busca de respuestas tras habernos pasado semanas en España escuchando la expresión, notablemente eufemística, “prioridad nacional” para definir políticas discriminatorias y racistas. Ella nos ayuda a descifrar que su vaguedad es parte de su éxito. ¿De quién hablamos cuando decimos “prioridad nacional”? ¿Cómo sabemos que es una categoría fija e inmutable?
Esos cancerberos
Y hablando de palabras… estamos en época de Mundial y, también, de Odisea (sí, como ya decíamos, es el clásico de moda este verano). Es un buen momento para unir ambos temas y reflexionar sobre el lenguaje que utilizamos para describir el balompié (ojalá se vuelva a poner de moda un término tan precioso) y los vínculos que tiene con la Antigüedad.
Desde el nombre de algunos equipos al apelativo de algunas posiciones en el campo, los clásicos siempre están ahí.
La mujer y la leyenda
Eva es un mito universal, sea uno creyente o no. La historia de la mujer que no siguió las normas, que desobedeció, y nos condenó a todos a vivir con dolor ha atravesado los milenios mientras cumplía muchos de sus objetivos. Entre ellos se encuentra, por supuesto, el de destacar que las señoras somos sucedáneos de los señores y que lo mejor que podemos hacer es decir sí a todo porque cuando pensamos por nosotras mismas la liamos.
Este mensaje nocivo es lo que han querido discutir, a lo largo de los siglos XX y XXI, diferentes autoras hispanoamericanas. Así, novelas y obras le han tendido la mano a esa mujer icónica y han decidido contar su historia desde otro punto de vista.
De Yes a Rodrigo Cuevas
Hoy en la sección musical hay de todo un poco. Por un lado, hablamos del rock progresivo, ese fenómeno de masas en los 70 que quiso fusionar la música culta con el gusto popular. Aunque se dice que el género desapareció hace décadas, a tenor de las lecturas y los comentarios que ha provocado el artículo, podemos dudar de esta afirmación. Si se sigue escuchando algo… ¿ha muerto o sigue de parranda?
David Uclés, en La península de las casas vacías, invirtió la cronología de esa pregunta. Si alguien ha vivido una época anterior a la de la composición de una melodía ¿acaso no tiene un escritor derecho a jugar con el tiempo para darle el poder escucharla en la ficción? La novela está salpicada de referencias musicales que saltan la cuarta pared y en muchas ocasiones se revelan como anacronismos pero que siempre buscan enriquecer la experiencia del lector.
Y hablando ya de la historia de España, volvamos nuestra vista a los Coros y Danzas, a la preservación (y, en algunos casos, manipulación) del folclore tradicional en una senda que nos lleva de la Sección femenina –ahí es nada– al cabaret de Rodrigo Cuevas.
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– ref. Suplemento cultural: cómo explicamos lo que vivimos – https://theconversation.com/suplemento-cultural-como-explicamos-lo-que-vivimos-286410
