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¿Pueden transmitir legionela los nebulizadores de las terrazas?

¿Pueden transmitir legionela los nebulizadores de las terrazas?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Raúl Pérez Caballero, Profesor de Parasitología y Enfermedades Parasitarias, Universidad de León


Pvince73/Shutterstock

Cada verano, corremos a las terrazas para disfrutar de un cóctel o unos aperitivos. De repente, sentimos una sensación de frescor caído del cielo en forma de pequeñas gotitas de agua, que también llegan a nuestra comida y bebida. Es el sistema de nebulización al que recurren los establecimientos de hostelería para refrescar el ambiente. Y cada año reaparece una pregunta: ¿pueden estos dispositivos transmitir legionela?

La duda es comprensible. La bacteria Legionella se transmite por la inhalación de pequeñas gotas de agua, precisamente el tipo de aerosol que generan estos sistemas. Sin embargo, la respuesta no depende de la mera presencia (o ausencia) de un nebulizador. El riesgo está relacionado con las condiciones de la instalación, su mantenimiento y la posibilidad de que el microorganismo se multiplique y llegue a las personas.

Comprender cómo se produce la transmisión permite valorar este riesgo sin caer en alarmismos innecesarios.

¿Qué es la legionela?

Legionella es una bacteria que vive de forma natural en ríos, lagos y otros ambientes acuáticos. Su presencia no supone, por sí sola, un problema para la salud. De hecho, las personas estamos expuestas a ella de forma habitual sin que esto cause una infección.

El riesgo aparece cuando la bacteria encuentra condiciones favorables para multiplicarse en sistemas artificiales de agua. Las temperaturas templadas, el estancamiento y la acumulación de sedimentos o biopelículas pueden favorecer su crecimiento si la instalación no se mantiene correctamente.

Aun así, la presencia de Legionella no implica automáticamente que vaya a producirse una infección. Para que exista un riesgo real deben coincidir varios factores relacionados con la multiplicación de la bacteria y su llegada hasta las personas.

¿Cómo se transmite realmente?

A diferencia de otras enfermedades transmitidas por el agua o los alimentos, la legionelosis no suele contraerse al beber agua. La principal vía de transmisión es la inhalación de pequeñas gotas de agua, conocidas como aerosoles, que contienen la bacteria.

Por eso no basta con que haya agua ni con que Legionella esté presente: también deben generarse aerosoles que puedan inhalarse y proceder de una instalación donde la bacteria haya podido multiplicarse.

Esta forma de transmisión explica por qué la prevención se centra en determinadas instalaciones que pulverizan o dispersan agua. Torres de refrigeración, fuentes ornamentales y algunos sistemas de agua sanitaria o nebulización tienen algo en común: pueden generar aerosoles si no se diseñan y mantienen correctamente.

¿Por qué los nebulizadores llaman la atención?

Los sistemas de nebulización utilizados en terrazas, patios o espacios abiertos pulverizan agua en gotas muy pequeñas. Al evaporarse, estas gotas ayudan a reducir la temperatura del aire y producen una sensación de frescor.

Precisamente porque generan aerosoles, estos sistemas deben cumplir determinadas medidas de diseño, mantenimiento y control, al igual que sucede con otras instalaciones que emplean agua.

Legionella puede multiplicarse cuando el agua permanece estancada y alcanza temperaturas de entre 20 y 45 °C. Los sedimentos y las biopelículas que se forman en las tuberías también pueden favorecer su supervivencia.

Por este motivo, los sistemas de nebulización deben diseñarse para evitar el estancamiento del agua y facilitar su limpieza. También necesitan revisiones periódicas y, cuando corresponde, procedimientos de limpieza y desinfección, que en España están reguladas por una normativa específica.

El objetivo es evitar que la bacteria encuentre las condiciones necesarias para multiplicarse y dispersarse. Y así reducir el riesgo y evitar que crezcan bacterias.

¿Por qué existen normas tan estrictas?

La legionela recuerda que muchos riesgos para la salud no solo están ligados a la presencia de un microorganismo: también dependen de las condiciones que permiten su multiplicación y transmisión. Los nebulizadores de las terrazas son un buen ejemplo.

Cumplir a rajatabla regulación reduce al mínimo la probabilidad de que Legionella pueda proliferar y llegar hasta las personas. Por eso la mayoría de las personas utiliza cada verano este tipo de instalaciones sin sufrir infecciones. Cuando funcionan correctamente y reciben el mantenimiento adecuado, el riesgo de transmisión disminuye de forma considerable.

La existencia de estas normas no debería interpretarse como una señal de peligro. Al contrario, refleja el conocimiento acumulado sobre la enfermedad y la capacidad de la salud pública para anticiparse a los riesgos.

En salud pública, la prevención suele pasar desapercibida. Cuando funciona, apenas se nota.

The Conversation

Raúl Pérez Caballero no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ¿Pueden transmitir legionela los nebulizadores de las terrazas? – https://theconversation.com/pueden-transmitir-legionela-los-nebulizadores-de-las-terrazas-287132

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